La contratación de Glovo sigue generando problemas para los repartidores. El unicornio español sigue intentando normalizar la situación casi un año después de asumir el proceso tras años peleando en los tribunales en contra de la controvertida «ley rider» de Yolanda Díaz, un proceso que los ha obligado a revisar el modelo de contratación que, de momento, sigue sumando tanto flotas de tercerizadas que prestan el servicio a la empresa como contratos directos con la mayoría de los repartidores que hoy trabajan en la plataforma de delivery.
Sin embargo, algunas de estas flotas han generado problemas tanto para la empresa como para los riders. De todas ellas, una es nombrada una y otra vez por los repartidores, tanto en sus grupos de redes sociales como en privado, en las zonas cercanas a los restaurantes más solicitados: «Solucioning». La empresa, que opera una flota de unos 1.000 repartidores en todo el país, según la información que comparte en su página web, ha sido señalada por sanciones que acaban por reducir las nóminas de los riders por debajo de cero, por no contestar a los problemas de los trabajadores, y algunos directamente están organizando una demanda grupal por no pagar finiquitos.

«Son unos ladrones,» narra en privado uno de los riders, que prefiere no mencionar su identidad para evitar represalias laborales. Según él, varias veces ha tenido que reclamar las nóminas por retrasos, y otros han asegurado que sufren los problemas que ya se mencionan en los contratos directos de Glovo, como la cantidad de sanciones por reasignar pedidos con demasiada distancia o ante las calificaciones negativas de los usuarios. Es una lista de críticas imposible de esconder, que se hace evidente incluso en las redes sociales de la propia empresa.
«; el mismo señala más abajo, en otra publicación, lo complicada que ha sido su experiencia tras el despido.
«A mí me sacaron hace un mes y no me han pagado los días trabajados de todo el mes, ni liquidación ni nada. Estén moscas con esa empresa y no pierdan su tiempo ahí, que tampoco dan la cara ni responden cuando les escribes reclamando tus pagos, sumándole que te roban todos los meses plata de la nómina colocando penalizaciones falsas por unas supuestas horas no trabajadas. Lo que queda es denunciarlos en la Inspección de Trabajo directamente porque nunca se presentan en la conciliación», sentencia.
LOS PROBLEMAS DE LA FALTA DE CONVENIO
Para los sindicatos, e incluso para otras empresas del sector delivery, el problema de este tipo de flotas deriva de que no existe un convenio colectivo del sector que realmente esté diseñado para enfrentar sus realidades. De hecho, el que usa Glovo para definir sus contratos directos es un convenio del sector de la mensajería de 2006, mucho antes de la llegada de estas plataformas. Es un punto clave de los reclamos sindicales encabezados por CCOO desde que ganaron las elecciones sindicales de la empresa el año pasado.

De todos modos, el reto ahora es intentar mejorar esta situación de forma que el trabajo de los repartidores sea viable tanto para ellos como para la empresa. Además, la realidad de las flotas hace complicado resolver del todo los problemas, pues más allá del caso puntual de Solucioning, todas ellas tienen sus virtudes y defectos e, incluso, tras asumir una reducción del ERE, desde Glovo se deja claro que no en todas las zonas del país tienen la capacidad de operar con riders que tengan un contrato directo, pues la demanda no siempre acompaña al volumen de riders que existía cuando eran autónomos.
En cualquier caso, con Uber Eats también trabajando con riders bajo contrato, aunque estos lo hacen primordialmente con flotas, no debería ser una sorpresa que el convenio sea el próximo objetivo de los sindicatos de ambas empresas. Después de todo, es necesario no solo para evitar casos como los que se han visto desde que inició la contratación de Glovo, sino además para igualar el sector para permitir una competencia justa tanto para captar riders como usuarios.
GLOVO SIGUE IMPROVISANDO EL PROCESO
En cualquier caso, según muchos riders, la situación se debe a la improvisación y la falta de interés de Glovo. Para ellos, los problemas de las flotas y de los pedidos con largas distancias muestran una falta de interés en resolver el problema; es una situación sin una respuesta clara a medio plazo, sobre todo sin un convenio que controle algunas de las exigencias de las plataformas.
Mientras tanto, el servicio también ha sufrido, con más usuarios que nunca señalando a Glovo por los retrasos en las horas de entrega y por la decisión de los riders de no subir a entregar los pedidos por las escaleras, dispuestos a dejarlos en la puerta de los edificios. Y es que los de Oscar Pierre no deben superar la situación solo por mejorar la realidad laboral de sus riders, sino para evitar problemas para sus usuarios.




