Nvidia sin GPUs gamers 2026: el año que cambia todo

Por primera vez en tres décadas, la compañía no renovará su catálogo gráfico para jugadores. El margen del 75% en centros de datos y el estancamiento del mercado gaming explican el giro estratégico.

La inteligencia artificial ha relegado a un segundo plano a los gamers en Nvidia. Por primera vez en 30 años no habrá nuevas tarjetas gráficas GeForce: los márgenes del 75 % en los centros de datos imponen otra prioridad.

Claves de la operación

  • Fin de una tradición de 30 años. Nvidia no presentará ninguna GPU para gaming en 2026, rompiendo su ciclo anual de renovación que comenzó en 1995.
  • La IA dispara los ingresos en centros de datos. El margen de beneficio de los chips para inteligencia artificial ronda el 75%, muy superior al del hardware de consumo.
  • El mercado gaming se estanca. Las RTX 4000 y 3000 aún dominan las encuestas de Steam, y no hay urgencia por renovar hardware entre los jugadores.

La IA devora el negocio: cómo un 75 % de margen cambió las prioridades

En el segundo trimestre fiscal de 2024, los ingresos del segmento de centros de datos de Nvidia se dispararon y no han dejado de crecer. Impulsada por la demanda imparable de sus chips H100 y la arquitectura Blackwell, los ingresos de centros de datos multiplican por diez a los del gaming, según los datos publicados por la compañía en su portal de inversores. En el último año fiscal completo, esta división facturó cerca de 35.000 millones de dólares, frente a los 2.800 millones del negocio gamer.

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Ese crecimiento ha hecho que la fabricación de chips para IA acapare los recursos de TSMC y de las plantas de memoria. La industria de semiconductores no da abasto; la memoria GDDR7, necesaria para las RTX 5000 ‘SUPER’, se destina casi íntegramente a los módulos de IA de alta velocidad. La esperada serie RTX 5000 ‘SUPER’ se ha cancelado. La crisis de suministro y el foco total en las GPU para centros de datos han dejado en el aire cualquier actualización para jugadores.

La magnitud del negocio es tal que, en el último ejercicio, los ingresos de centros de datos rondaron los 35.000 millones de dólares, mientras que el gaming apenas superó los 2.800 millones. La diferencia de márgenes amplifica la brecha: en IA, el margen neto ronda el 75 %, mientras que en gaming roza el 25 %.

Así son las cuentas.

Los jugadores se aferran a viejas glorias: las RTX 3000 y 4000 no se jubilan

La última Encuesta de Hardware de Steam (abril de 2026) muestra que las RTX 5000 apenas alcanzan un 24 % de cuota, mientras que las RTX 4000 (35 %) y las RTX 3000 (16 %) siguen siendo las más utilizadas. Los jugadores no encuentran razones de peso para desembolsar los más de 1.000 euros que cuesta un modelo de gama alta. En Reddit, abundan los testimonios de usuarios que, entre ‘Rimworld’ y ‘Terraria’, confiesan que su vieja gráfica les basta.

El negocio de gaming ya solo representa un apéndice en las cuentas de Nvidia; la IA ha convertido a los gamers en clientes de segunda, y no hay vuelta atrás.

Muchos títulos populares funcionan con gráficas integradas, como ‘Rimworld’ o ‘Terraria’, y los desarrollos AAA no exprimen el hardware disponible. La urgencia por comprar una nueva generación es menor que nunca, algo que Nvidia conoce a la perfección y que refuerza su apuesta por la IA.

Nvidia en España: tres décadas de hegemonía gamer que ahora se esfuman

Nvidia llegó a los ordenadores españoles a finales de los noventa, con las míticas Riva TNT y GeForce 256, que impulsaron las primeras LAN parties y el ‘modding’ patrio. Cada nueva generación de GPU era un acontecimiento en la comunidad gamer española, celebrado en foros como ForoCoches o Mediavida. Hoy, esos mismos espacios debaten la ausencia de novedades con una mezcla de resignación y cabreo. Las tiendas de componentes, acostumbradas a la fiebre de cada lanzamiento, notan la desaceleración.

Esa comunidad, que mueve millones de euros en España —según la AEVI, el sector del videojuego facturó más de 2.400 millones en 2025— se enfrenta a un monopolio de facto. Sin AMD ni Intel capaces de competir en la gama alta, y con los precios disparados desde la pandemia, los jugadores españoles se ha convertido en rehenes de una Nvidia que ya no necesita su dinero. Los torneos y las LAN parties, que antaño dependían de la última generación Nvidia, hoy se conforman con equipos de segunda mano.

La dependencia europea del silicio estadounidense se agudiza. La Ley de Chips europea avanza con retraso y ningún fabricante local puede ofrecer una alternativa en el corto plazo. Si Nvidia decide reducir aún más su presencia en el mercado de consumo, los reguladores de Bruselas tendrían pocas herramientas para actuar en favor del consumidor, más allá de multas que la empresa podría asumir con los beneficios de la IA.

El próximo 27 de mayo, durante la presentación de resultados trimestrales, Nvidia detallará cuánto ha caído el segmento gaming. Y en la Computex de junio, la compañía centrará su discurso exclusivamente en la IA. Observaremos si confirma oficialmente esta ruptura histórica o si mantiene un hilo de esperanza para los que aún sueñan con una RTX 6000. De momento, en 2026 no hay gráfica nueva. Y el silencio ensordece.


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