Goldman Sachs vende XRP y Solana y reduce Ethereum un 70%: ¿qué significa para el mercado?

El gigante de Wall Street liquida por completo sus posiciones en XRP y Solana y rebaja drásticamente su apuesta por Ethereum, mientras conserva cerca de 700 millones de dólares en Bitcoin. El movimiento coincide con caídas superiores al 40% en estas altcoins y con un repliegue si

Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión más influyentes del mundo, ha dado un giro contundente en sus apuestas cripto. Según su último formulario 13F presentado ante la SEC correspondiente al primer trimestre de 2026, la entidad ha liquidado por completo sus posiciones en exchange-traded funds (ETF) de XRP y Solana. Al mismo tiempo, ha reducido su exposición al ETF de Ethereum en aproximadamente un 70%, mientras mantiene intacto su núcleo en Bitcoin, con cerca de 700 millones de dólares.

La noticia ha sacudido al sector porque apenas unos meses antes, a finales de 2025, Goldman aparecía como uno de los mayores tenedores institucionales de estos productos, con casi 154 millones de dólares repartidos entre los fondos de Bitwise, Franklin Templeton, Grayscale y 21Shares para XRP, más una posición menor en Solana. El repliegue es total: a 31 de marzo de 2026, sus participaciones en esos ETF figuran en cero.

Publicidad

¿Qué ha hecho Goldman Sachs en el primer trimestre de 2026?

Veamos los números con detalle. El gigante de Wall Street vendió íntegramente los 154 millones de dólares que tenía en ETF de XRP. En Solana, donde la apuesta era más modesta —concentrada en el ETF de staking de Bitwise y el Solana Trust de Grayscale—, también salió por completo. En Ethereum, la reducción fue drástica: la posición en el iShares Ethereum Trust (ETHA) cayó a unos 114 millones de dólares, muy lejos del trimestre anterior.

Mientras tanto, Bitcoin sigue siendo el refugio. El banco mantuvo alrededor de 690 millones de dólares en el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock y unos 25 millones en el Fidelity Wise Origin Bitcoin Fund (FBTC). Eso sí, incluso aquí hubo un ligero recorte: ambas posiciones disminuyeron cerca del 10% respecto al cierre de 2025.

Pero Goldman no se ha ido del todo del ecosistema. De hecho, aumentó su participación en empresas vinculadas a la infraestructura cripto, como Circle —la emisora de la stablecoin USDC—, Galaxy Digital y Coinbase. En cambio, redujo su presencia en mineras como IREN, Bit Digital y Riot Platforms, así como en MicroStrategy, la mayor tenedora corporativa de bitcoin. Parece un cambio de estrategia: menos apuesta directa por tokens y más por los raíles financieros que sostienen el mercado.

Un repliegue que va más allá de Goldman

Goldman no es el único que ha rotado cartera. El fondo de inversión de la Universidad de Harvard recortó su posición en IBIT en un 43%, hasta unos 117 millones de dólares, y cerró por completo un ETF de Ethereum de 86,8 millones que había estrenado solo tres meses antes. La firma de trading Jane Street también redujo sus apuestas en IBIT y FBTC en más del 60% y rotó hacia Ethereum, mientras la Universidad de Emory salió por completo de IBIT para pasarse al Grayscale Bitcoin Mini Trust.

Sin embargo, no todo son salidas. El fondo soberano Mubadala de Abu Dhabi elevó su participación en IBIT un 16%, alcanzando 566 millones de dólares. Y la Universidad de Dartmouth abrió una pequeña posición en el Bitwise Solana Staking ETF. El dinero institucional sigue moviéndose, pero con más cautela.

Lectura del mercado: ¿está perdiendo fuelle la inversión institucional en cripto o se está reordenando?

La pregunta del millón es si este repliegue en altcoins refleja un desencanto con la tesis de inversión o, simplemente, una gestión del riesgo más exigente. XRP y Solana acumulan caídas superiores al 40% respecto a hace un año, en un contexto en el que la regulación y la volatilidad siguen pesando. Para Goldman, salirse ahora puede ser una manera de proteger ganancias o limitar pérdidas.

Llama la atención que el banco no abandone Bitcoin, el activo que el establishment financiero empieza a tratar como un ‘oro digital’ pero cuyas correlaciones con el Nasdaq aún son altas. Lo que sí está claro es que el interés por las criptomonedas alternativas —las llamadas altcoins— se enfría cuando los mercados no están en modo ‘aventura’. Las propuestas de valor de XRP (pagos transfronterizos) y Solana (aplicaciones descentralizadas rápidas) siguen intactas, pero el apetito institucional es más selectivo cuando la liquidez se seca.

Goldman Sachs ha decidido que, por ahora, el riesgo de estar en activos menos consolidados no compensa. No es un adiós al cripto sino un reajuste de brújula. Las próximas divulgaciones 13F, previstas para agosto, nos dirán si este movimiento fue una simple poda de primavera o el inicio de una tendencia más amplia.


Publicidad