La biomasa ya representa el 50% del calor renovable en Europa y se consolida como energía puente 

La biomasa se consolida como puente entre los combustibles fósiles en retirada y la electrificación. El mercado europeo del pellet mantendrá una senda de crecimiento sostenido en torno al 6% anual.

La biomasa consiste en materia orgánica de origen vegetal o animal que se utiliza como fuente de energía. De entre sus principales formas de aplicación destaca su contribución a la calefacción doméstica y abarca desde la típica leña que se calienta en la chimenea, hasta los pellets (pequeños cilindros hechos de serrín prensado). En este sentido, la última nota informativa de Bosch apunta a que la biomasa se ha convertido en una tecnología ya madura, llagando a representar hasta el 50% del calor renovable en Europa.

La biomasa se aprovecha de una transición energética tardía

Tras el fuerte repunte experimentado durante la crisis energética entre 2021 y 2023, el sector ha entrado en una etapa de estabilización marcada por una demanda más racional y sostenida. Lejos de interpretarse como un retroceso, esta corrección responde a la saturación del mercado tras años de crecimiento acelerado, en un contexto en el que los altos precios del gas y la incertidumbre geopolítica impulsaron la búsqueda de alternativas más seguras y accesibles.

Publicidad

En paralelo, el proceso de electrificación impulsado por las instituciones europeas avanza, aunque a un ritmo desigual. Según sostiene el informe, la implantación masiva de bombas de calor, uno de los pilares de la transición energética, se enfrenta todavía a barreras como el elevado coste inicial, las limitaciones de potencia en muchas viviendas y la falta de aislamiento en buena parte del parque inmobiliario. Este escenario dibuja una transición más prolongada de lo previsto, que podría extenderse durante las próximas décadas.

transición energética
Transición energética. Fuente: Agencias.

Es en este contexto donde la biomasa refuerza su papel como solución intermedia. Su carácter local, su capacidad de almacenamiento y su menor exposición a las tensiones del mercado internacional la convierten en una opción especialmente relevante en entornos rurales, viviendas unifamiliares y regiones con climas más fríos. Además, permite aprovechar infraestructuras existentes, como los sistemas de radiadores, reduciendo la necesidad de grandes inversiones.

El sector, por su parte, continúa evolucionando con el desarrollo de tecnologías más eficientes y versátiles, donde entre las principales tendencias destacan las estufas híbridas, que combinan leña y pellet para optimizar costes y comodidad; los sistemas de pellet hidro, diseñados para sustituir calderas tradicionales sin grandes reformas; y los equipos capaces de funcionar sin electricidad, una característica cada vez más valorada por los consumidores en términos de autonomía y seguridad energética.

La transición energética disparará la demanda de litio superando las 13 millones de toneladas

Las previsiones apuntan a que el mercado europeo del pellet mantendrá una senda de crecimiento sostenido en torno al 6% anual en la próxima década. Todo ello en un escenario en el que la biomasa se consolida como un elemento clave en el mix energético, actuando como puente entre los combustibles fósiles en retirada y un futuro dominado por soluciones plenamente electrificadas.


Publicidad