La saturación de los grandes nodos de datos en Madrid y el pujante tejido empresarial del arco mediterráneo están redefiniendo el mapa de la infraestructura cloud en España. Templus, operador valenciano con una década de trayectoria en el sector de la colocación, ha anunciado una ampliación que cuadruplicará la potencia de su centro de datos principal hasta los 4 MW y sumará más de 1.600 metros cuadrados de salas de TI.
Claves de la operación
- La compañía no ha hecho pública la inversión pero el salto de 1 MW a 4 MW en una instalación compartida exige un desembolso relevante en equipamiento eléctrico, refrigeración y obra civil, según cálculos del sector.
- Templus busca espacio en un mercado cada vez más atomizado. Operadores como Stackscale (Grupo Aire), Adam o IONOS ya compiten por la demanda regional, mientras los hyperscalers despliegan nodos de borde.
- La ampliación consolida a Valencia como alternativa al polo de Madrid. La ciudad acumula varias expansiones de centros de datos en los últimos dos años y reduce la dependencia del corredor de la M-40.
La batalla por la capacidad de datos en el Mediterráneo
El crecimiento de la administración electrónica, el comercio minorista y la logística portuaria genera una demanda de procesamiento que ya no se puede cubrir con los centros de la capital. Valencia capta cada vez más inversión privada en infraestructura digital y Templus aspira a capitalizar esa tendencia con una instalación que multiplica su capacidad sin abandonar su modelo de centro compartido.
El proyecto amplía las salas de TI existentes y añade nuevas reservas de potencia redundante, lo que permite al operador alojar equipos de mayor densidad y ofrecer servicios de contingencia a empresas que no quieren depender exclusivamente de Madrid. No obstante, la competencia en la zona es intensa: IONOS ya opera un centro en la misma ciudad y Stackscale anunció recientemente una ampliación en Alicante.
Valencia aspira a ser el segundo nodo de datos de España
El desplazamiento de carga de trabajo hacia la costa mediterránea no es un hecho aislado. En 2025 varios promotores presentaron proyectos de centros de datos en Valencia por más de 60 millones de euros, apoyados por la disponibilidad de suelo industrial y la conexión con cables submarinos. Templus, que ya operaba en el polígono de Fuente del Jarro, se suma a esa ola con un movimiento que cuadruplica la potencia de su activo principal.
La compañía, fundada en 2015, ha basado su crecimiento en el alquiler de espacio a pymes y administraciones locales, un segmento que las grandes plataformas internacionales tienden a descuidar. La ampliación le permitirá incorporar clientes con mayores requisitos de latencia y seguridad, como los del sector sanitario o los operadores de infraestructuras críticas.
Cuadruplicar la potencia no convierte a Templus en un rival de los hyperscalers, pero sí le da la base para ofrecer servicios gestionados y colocation de alto valor añadido en una zona de alto crecimiento económico.
¿Puede un operador local como Templus ganar margen frente a los gigantes?
En esta redacción analizamos la jugada desde la óptica de la competencia. La fiebre de los centros de datos ha llevado a operadores internacionales como Equinix, Digital Realty o Nabiax a invertir miles de millones en España, pero la demanda de proximidad y el conocimiento del tejido empresarial local siguen siendo ventajas que Templus puede explotar. De hecho, la venta por parte de Telefónica de sus centros de datos a Nabiax en 2021 abrió un hueco que en los últimos años han ocupado actores regionales como el propio Templus.
Sin embargo, el riesgo para la empresa valenciana es que los grandes nubarrones hiperscalares (AWS, Azure, Google Cloud) están desplegando zonas de borde en ciudades secundarias, lo que a medio plazo podría absorber la demanda que hoy alimenta a los centros locales. Además, la falta de transparencia financiera —Templus no cotiza en bolsa— dificulta valorar si la ampliación se financia con recursos propios o con deuda.
El desenlace dependerá de si la compañía es capaz de empaquetar servicios de alto valor (gestión de red, ciberseguridad, recuperación ante desastres) sobre la capa de infraestructura. En el sector no faltan ejemplos de proveedores medianos que han sido adquiridos tras una expansión exitosa, como ocurrió con Stackscale al ser comprado por Grupo Aire. Templus podría seguir un camino similar o consolidarse como el socio de referencia de la administración valenciana. Seguiremos su próxima memoria comercial, prevista para el segundo semestre del año.




