Bitcoin reconquista los 80.000$: los analistas dudan de la sostenibilidad

El bitcoin vuelve a traspasar la barrera de los 80.000 dólares tras semanas de incertidumbre, aunque el bajo volumen de negociación y las advertencias de los analistas ponen en cuestión la fortaleza del movimiento.

Cuesta creerlo después de semanas de altibajos, pero bitcoin ha vuelto a superar la barrera de los 80.000 dólares. Lo ha hecho en una remontada que muchos no esperaban, impulsada sobre todo por los últimos avances legislativos en Estados Unidos y por nuevas compras institucionales. Sin embargo, este regreso a terreno psicológico clave viene con una letra pequeña que los inversores harían bien en leer: el volumen de negociación se ha desplomado, y las dudas sobre la sostenibilidad del repunte campan a sus anchas.

La criptomoneda más veterana, esa divisa digital descentralizada que nació en 2009, ha recuperado en pocos días todo lo perdido en la última corrección. Los precios, según los datos de los grandes intercambios, se mueven alrededor de los 81.000 dólares. Pero la foto no es completa si no miramos al parqué: el dinero que realmente cambia de manos ha caído a menos de la mitad del que se veía cuando el bitcoin marcó sus máximos anteriores. Y en un mercado donde la salud se mide por cuántos compran y venden, una caída tan brusca del volumen enciende todas las alertas.

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Qué está empujando al bitcoin de nuevo a los 80.000 dólares

Los avances legislativos al otro lado del Atlántico tienen mucho que ver. Aunque el camino regulatorio nunca es recto, en las últimas semanas el Congreso de Estados Unidos ha desbloqueado proyectos que llevaban meses atascados. Hablamos de una propuesta que aclararía, de una vez por todas, las reglas para la custodia de criptoactivos y la emisión de stablecoins. No es poca cosa. Muchos inversores institucionales llevaban tiempo esperando un marco más definido para meter un pie con fuerza, y solo con ese gesto legislativo algunas gestoras han empezado a mover ficha.

De hecho, fuentes del sector apuntan a que varios fondos de pensiones y grandes patrimonios han aprovechado la corrección de las últimas semanas para incrementar posiciones. Y cuando hablamos de «institucionales», no solo nos referimos a los gigantes que ya conocemos como BlackRock: hay nuevos actores que están calentando motores. Esa demanda constante, sumada a que la oferta de nuevos bitcoins se redujo drásticamente tras el halving de abril de 2024 —la reducción a la mitad de las monedas que recibe cada minero—, ayuda a entender por qué el precio se comporta como un muelle que recibe un empujón.

El gran pero: un repunte con la mitad del volumen habitual

Aquí es donde la historia se pone interesante. Los datos de plataformas como CoinMarketCap y los paneles de las principales casas de cambio muestran que el volumen negociado en las últimas 48 horas apenas alcanza un 45% de lo que se movió cuando el bitcoin rozó los 83.000 dólares hace un par de meses. Dicho sin tecnicismos: poca gente está comprando, aunque los que lo hacen pagan más. Y esa desconexión entre precio y actividad real suele ser un caldo de cultivo para correcciones abruptas, tal y como advierten analistas consultados por esta redacción.

En otras palabras, el repunte está sostenido por manos muy fuertes, pero no por un aluvión de pequeños inversores. Cuando el volumen es bajo, las órdenes de compra de un puñado de grandes tenedores pueden inflar artificialmente el precio. Y si esos mismos jugadores deciden recoger beneficios, la caída puede ser igual de rápida.

Además, el contexto macroeconómico sigue lleno de incertidumbre. Las tensiones comerciales entre EE.UU. y China, los vaivenes de los tipos de interés y una inflación que no termina de domarse hacen que muchos analistas de banca privada pidan cautela. Cautela, no pánico. Pero sí prudencia a la hora de interpretar este movimiento como el inicio de una nueva gran escalada alcista.

precio bitcoin hoy

La lección de otras remontadas: cuando el volumen no acompaña

La historia del bitcoin está llena de falsos amaneceres. En 2021, cuando la moneda rozó por primera vez los 65.000 dólares, el volumen venía de la mano del auge de los pequeños inversores y de las plataformas de intercambio centralizadas. Aquello era una fiesta. Sin embargo, la corrección que llegó después borró más de la mitad del valor en apenas meses. La diferencia con el escenario actual es clara: en aquel momento el volumen era masivo, mientras que ahora estamos ante un mercado más estrecho, dominado por unos pocos.

No se trata de demonizar las compras institucionales. Al contrario: la entrada de gestoras serias y de fondos cotizados —los famosos ETFs al contado que tanto costó conseguir en 2024— ha dado al bitcoin un barniz de legitimidad que antes no tenía. Pero la excesiva concentración de la negociación en pocas manos es, cuando menos, un factor de riesgo. Si esos grandes compradores se echan a un lado, el castillo de naipes puede venirse abajo con facilidad.

Desde esta redacción creemos que la clave para los próximos meses no está en si el bitcoin aguanta los 80.000 dólares, sino en si el volumen de negociación vuelve a niveles que reflejen una participación más amplia. Si no es así, cualquier bache macro o regulatorio puede convertir este rebote en una anécdota pasajera. Los inversores que están apostando ahora lo hacen con la esperanza de que el verano traiga más claridad, pero también asumen un riesgo considerable.

En todo caso, la volatilidad sigue siendo compañera de viaje. Y aunque los avances legislativos son una buena noticia, la historia reciente nos ha enseñado que en el mundo cripto las expectativas viajan más rápido que las realidades. La subida tiene un pie firme, pero el otro pisa sobre hielo fino. El tiempo dirá si el bitcoin consolida por fin esta cota o si volvemos a ver los 70.000 dólares antes de lo que muchos imaginan.


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