Hut 8, una de las mayores empresas de minería de bitcoin —la actividad de usar ordenadores potentes para validar transacciones y recibir bitcoins a cambio—, ha anunciado hoy la firma de un contrato de arrendamiento para un campus de inteligencia artificial por 9.800 millones de dólares. La noticia ha disparado sus acciones más del 30% durante la sesión y las ha llevado a un nuevo máximo histórico, duplicando en unas horas todo el valor que la compañía había generado en sus años de historia cotizada.
Un campus de IA de casi 10.000 millones que cambia el perfil de la empresa
El acuerdo cubre la primera fase de un enorme complejo en el condado de Nueces (Texas), un centro de datos hiperscala —capaz de crecer masivamente según la demanda— que originalmente estaba pensado para albergar equipos de minería de criptomonedas. Según el documento presentado a la SEC, el contrato es de arrendamiento puro, lo que significa que Hut 8 no financia la construcción pero sí gestionará la infraestructura y los servicios asociados durante años. La cifra de 9.800 millones no es un pago único: refleja los ingresos esperados durante toda la vida del contrato, lo que da a la compañía una visibilidad de negocio que jamás había tenido en el volátil mundo del bitcoin.
No es el primer movimiento de Hut 8 en esta dirección. Ya en 2025 cerró otro acuerdo similar, aunque de menor tamaño, para un datacenter de IA en otra ubicación. Este segundo hito, mucho mayor, consolida a la empresa como uno de los nombres más serios en la convergencia entre minería y computación avanzada.
Por qué Wall Street ha reaccionado con tanto entusiasmo
Las acciones de Hut 8, que cotizan en el Nasdaq, superaron sus anteriores registros y alcanzaron una capitalización de mercado que ronda los 4.000 millones de dólares, un nivel impensable para una minera hace solo un par de años. El motivo no es solo el tamaño del contrato: los inversores están premiando la transformación del modelo de negocio. La minería de bitcoin depende del precio de la criptomoneda, de la dificultad de la red y del coste de la electricidad, tres variables que pueden castigar las cuentas en trimestres malos. La infraestructura de IA, en cambio, ofrece ingresos más predecibles y está en plena explosión de demanda por parte de grandes tecnológicas que necesitan alojar modelos de lenguaje cada vez más grandes.
Hut 8 no es la única minera que sigue este camino. Empresas como Core Scientific o IREN ya habían reorientado parte de sus centros hacia cargas de trabajo de inteligencia artificial. Pero la contundencia del acuerdo —9.800 millones de dólares— sitúa a Hut 8 en una liga distinta, al menos por ahora, y explica que sus títulos hayan saltado tan fuerte en un solo día.
Más allá del titular: convergencia, riesgos y precedentes
La mezcla de minería de bitcoin y centros de datos para IA no es nueva. Durante la gran sequía de ingresos que trajo el halving de abril de 2024 —el evento que redujo a la mitad las recompensas por minar cada bloque— muchas empresas del sector se vieron forzadas a buscar fuentes alternativas. Aquel momento, que hace dos años puso a prueba la viabilidad de decenas de mineras, está detrás del giro estratégico que hoy recoge sus frutos.
Sin embargo, conviene leer la foto con cierta cautela. Un contrato de arrendamiento de 9.800 millones garantiza ingresos recurrentes, pero también exige ejecución impecable: los clientes de IA son extremadamente exigentes con la disponibilidad, la refrigeración y la conectividad de los centros, y Hut 8 deberá demostrar que puede cumplir esos estándares sin descuidar su base de minería de bitcoin, que sigue representando una parte relevante de su balance. A eso se suma que la competencia por captar estos macrocontratos es feroz y que el actual apetito por infraestructura de IA podría moderarse si las previsiones de crecimiento del sector no se materializan al ritmo esperado.
Pese a ello, la operación tiene un valor simbólico indudable: confirma que las mineras de bitcoin pueden ser mucho más que fábricas de monedas digitales. La capacidad de reconvertir centros con alta potencia eléctrica y sistemas de refrigeración avanzados las convierte en candidatas naturales para alquilar computación a la industria que más crece del planeta. El mercado, con esta subida histórica, está diciendo que Hut 8 ha llegado antes y con más fuerza. Ahora la pelota está en su tejado.




