Uber celebra dividendos y avanza en sus planes para eliminar a los conductores

Uber confirma, mientras presenta resultados, que mantiene sus planes para reemplazar conductores con vehículos autónomos.

La presentación de resultados del primer trimestre de Uber ha dejado dos cosas muy claras: por un lado, la empresa sigue bien encaminada en cuanto a ingresos y beneficios, superando sus previsiones y alcanzando un dato de viajes trimestrales que rompe todos los récords previos de la empresa, alcanzando los 3.600 millones de viajes reservados en la aplicación a nivel global, un 20% más que en el mismo periodo del año previo.

Es un dato que se ha traducido en un crecimiento del 10% en los ingresos en términos de divisa constante hasta los 13.200 millones de dólares, ligeramente por debajo de los 13.310 millones de dólares que esperaba Wall Street. Las reservas brutas, un indicador clave del gasto total en la plataforma de Uber, crecieron un 21% en términos de divisa constante. Son motivos para celebrar en la empresa de transporte, como lo ha querido hacer saber su director ejecutivo, Dara Khosrowshahi.

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«Uber ha tenido un comienzo excepcional en 2026, con reservas brutas y ganancias por acción (EPS) no GAAP iguales o superiores al límite superior de nuestras previsiones, a pesar de un contexto macroeconómico complejo marcado por perturbaciones climáticas, tensiones geopolíticas y volatilidad en los precios de la gasolina. Generamos un crecimiento de más del 21% en reservas brutas por tercer trimestre consecutivo, respaldado por un aumento del 17% en nuestra audiencia global, lo que refleja una vez más la solidez de nuestra plataforma. El crecimiento fue equilibrado entre movilidad y entregas, y se extendió geográficamente, con señales tempranas de mejora en el transporte de mercancías, que volvió a crecer por primera vez en casi dos años», ha señalado el directivo, pero lo cierto es que las bases de la empresa, los conductores y repartidores, tienen poco para celebrar.

Uber electrico cargando. Fuente: Agencias
Uber electrico cargando. Fuente: Agencias

En el mensaje a los inversores, la empresa anunció que mantendría y expandirá sus apuestas en el mundo de la inteligencia artificial y los vehículos autónomos. «Anunciamos diez nuevas alianzas y ampliamos las existentes en el ámbito de los vehículos autónomos, y lanzamos ‘Uber Autonomous Solutions’ para ayudar a nuestros socios a construir, desplegar y comercializar vehículos autónomos a gran escala», ha sentenciado el directivo, que también ha asegurado que las próximas semanas lanzarán una serie de herramientas de inteligencia artificial diseñadas para que los conductores eduquen también el software que operarán estos vehículos.

Es un movimiento que sigue matando uno de los principales argumentos de la empresa para protegerse de los reguladores en España y Europa: la creación de empleo. Aunque no debería ser una sorpresa que Khosrowshahi sueñe con robotaxis, ha señalado en el pasado que en 20 años conducir un coche no será diferente a montar a caballo, y que no espera que siga siendo un puesto de empleo común. Aun así, la información incluida en la presentación de resultados es un nuevo aviso para los conductores.

EL CASO DE UBER ESPAÑA

Lo cierto es que en España el aviso de la llegada de los robotaxis, y su efecto en el empleo, está más que presente hace tiempo. La empresa ha avisado de que espera que este mismo año sus vehículos autónomos empiecen a operar en Madrid y ya ha iniciado pruebas en Europa, aunque de momento mantiene un conductor en los vehículos por motivos de seguridad. En un momento en el que la empresa y sus competidores en el sector, como Cabify y Bolt, se aferran al argumento del empleo ante regulaciones como la catalana, es un problema evidente.

Según publicaba la empresa por su décimo aniversario en el país, Uber emplea unos 100.000 conductores anuales en España y hay unos 7.000 taxistas en el país registrados en la aplicación. Son trabajadores que se quedarían sin su espacio si se cumple el sueño que Khosrowshahi vuelve a repetir; además, recortar estos trabajadores puede servir para aumentar sus ingresos, incluso con el precio que puede tener la inversión en los robotaxis y su mantenimiento.

EL AVISO DEL CASO CHINO PARA UBER

Es llamativo que Khosrowshahi repita estos argumentos solo unas semanas después de que el gobierno del Partido Comunista Chino haya prohibido los vehículos autónomos de Pony.ai, uno de los socios de Uber, en todo el país. Un fallo informático en Wuhan acabó generando problemas de tráfico en toda la ciudad, además de pasajeros encerrados en sus vehículos varias horas. Pero la prohibición en el gigante asiático no ha cambiado la estrategia a medio plazo de la plataforma de transporte.

Uber en Madrid. Fuente: Agencias
Uber en Madrid. Fuente: Agencias

El problema es que, si bien hay países donde la regulación ha funcionado a su favor, como el caso de Estados Unidos, en otros pueden no tener la misma suerte. En esta situación, el caso español es evidente, pues las normativas para las VTC dependen de cada una de las comunidades autónomas, y en algunas se han expresado preocupaciones sobre el efecto de las empresas de la llamada «nueva movilidad».

Además, con la influencia de los taxistas en las regulaciones locales, como se ha demostrado en el caso catalán, es difícil pensar que no haya una reacción contra esta tecnología. Por ahora, Uber tiene mucho que celebrar, los datos son indiscutibles, pero su apuesta a futuro puede ser demasiado controvertida para que pueda funcionar en todos los territorios donde operan.


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