El Senado desbloquea la CLARITY Act y Bitcoin vuela a 78.000$

El acuerdo en torno a los rendimientos de las stablecoins desatasca la principal ley cripto en EE.UU. y el mercado lo celebra: bitcoin sube cerca de un 7% y la bolsa americana marca máximos. Aún quedan votaciones por delante antes de que el texto sea ley.

El Senado de Estados Unidos ha desbloqueado el principal escollo de la CLARITY Act, la ley que pretende ordenar el sector cripto en el país, y la reacción del mercado ha sido inmediata: Bitcoin ha superado los 78.000 dólares, unos 71.000 euros al cambio actual, y el S&P 500 ha marcado un nuevo máximo histórico.

El acuerdo se ha cerrado en torno a uno de los puntos que más bloqueaba la negociación: cómo tratar los rendimientos que pagan algunas stablecoins (las monedas digitales que mantienen un valor estable, normalmente vinculado al dólar) y los productos vinculados. La fórmula que ha salido adelante deja tranquilo al sector cripto y, al mismo tiempo, protege el negocio tradicional de los bancos. Un equilibrio que llevaba meses encallado.

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Qué ha desbloqueado el Senado y por qué importa

La CLARITY Act es el intento más serio en años de poner reglas claras a un sector que en Estados Unidos lleva tiempo navegando entre vacíos legales y batallas judiciales con la SEC. El nudo estaba en los rendimientos: las plataformas cripto querían poder ofrecer recompensas a los usuarios que mantuvieran stablecoins en sus cuentas, algo parecido a lo que un banco paga por una cuenta remunerada. La banca tradicional veía ahí competencia desleal.

Según ha publicado el portal especializado y han confirmado fuentes del sector, el compromiso permite que existan esos rendimientos pero traza una línea entre lo que es un producto cripto y lo que es un depósito bancario. Dicho de otro modo: ni se prohíbe pagar a los usuarios, ni se deja que cualquier emisor opere como si fuera un banco sin las obligaciones de uno.

El movimiento del precio refleja ese alivio. Bitcoin ha pasado de moverse en torno a los 73.000 dólares la semana pasada a clavarse por encima de los 78.000 dólares, una subida cercana al 7% que el mercado interpreta como una apuesta por que la regulación, lejos de asfixiar al sector, le dé la previsibilidad que necesita para atraer capital institucional.

Cómo afecta esto al inversor medio y a los mercados tradicionales

Para el lector que sigue cripto desde la barrera, lo importante es lo siguiente: cuando el regulador estadounidense se mueve, todo el mercado global lo siente. Las grandes gestoras que ya tienen ETFs sobre bitcoin, como BlackRock o Fidelity, llevan meses pidiendo un marco claro para diseñar nuevos productos. Y los bancos europeos, atentos a lo que se cocina en Washington, ajustan sus planes en función de lo que decida el Congreso.

Que el S&P 500 haya marcado un nuevo récord el mismo día no es casualidad. Hay una lectura compartida: si las dudas regulatorias sobre cripto se aclaran, el riesgo sistémico que algunos inversores asociaban al sector baja. Y eso favorece al apetito por activos de riesgo en general, también a la renta variable americana.

Cabe recordar que este tipo de leyes no se aprueba en una semana. El Senado ha desbloqueado un punto, pero quedan votaciones, conciliación con la Cámara de Representantes y la firma final. El camino completo puede extenderse durante el verano y el otoño de 2026, según los plazos habituales de la legislación estadounidense.

Bitcoin 78000 dólares

Una lectura propia: por qué este desbloqueo cambia el tablero

La última vez que vimos al sector cripto reaccionar así a una decisión regulatoria fue en enero de 2024, cuando la SEC aprobó los primeros ETFs al contado sobre bitcoin tras años de rechazos. Aquello abrió las puertas a una entrada masiva de dinero institucional y reescribió el ciclo del activo. La situación de hoy no es idéntica, pero rima.

La diferencia es que entonces hablábamos de un producto financiero concreto y ahora hablamos del marco general. Si la CLARITY Act sale adelante con un texto razonable, Estados Unidos pasaría de ser un territorio hostil para muchas empresas cripto, varias de las cuales se mudaron a Dubái o Singapur en los últimos años, a tener reglas comparables a las de la Unión Europea con MiCA, el reglamento que ya está en vigor en los Veintisiete y que se puede consultar en la entrada de Wikipedia sobre MiCA.

Eso sí, conviene moderar el entusiasmo. Hay riesgos que no desaparecen porque suba el precio. El primero es el propio proceso legislativo: un acuerdo en una comisión no es una ley en vigor, y la historia reciente del Congreso estadounidense está llena de textos que se quedaron a las puertas. El segundo es la concentración: gran parte del rebote de bitcoin sigue sostenida por los flujos de un puñado de fondos enormes. Si esos fondos cambian de criterio, el precio puede corregir tan rápido como ha subido.

La fecha a vigilar ahora es la votación en pleno y el calendario que fije la Cámara de Representantes. Hasta entonces, lo razonable es leer cada movimiento de mercado con la cautela de quien sabe que en cripto las narrativas cambian rápido, y que un titular bueno hoy puede convertirse en una advertencia mañana.


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