Alfredo Pérez, CEO de AyudaTPymes: “El pequeño autónomo es quien más sufre; la regulación y la inseguridad jurídica lo frenan”

Alfredo Pérez advierte que el autónomo opera en desventaja: la presión regulatoria, los cambios legales y la falta de formación empresarial frenan su crecimiento, provocando que muchos negocios viables se estanquen o desaparezcan antes de consolidarse.

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Emprender en España tiene más obstáculos de los que muchos imaginan antes de dar el primer paso. Alfredo Pérez, CEO de AyudaTPymes, conoce bien esa realidad porque la ve cada día a través de los cientos de autónomos y empresas que asesora.

Con una cartera de clientes que abarca desde el autónomo que trabaja solo hasta grandes compañías, Pérez tiene una perspectiva privilegiada para entender qué funciona y qué no en el ecosistema empresarial español. Su diagnóstico es que el problema no está en el mercado, sino en todo lo que rodea a quien decide jugársela por cuenta propia.

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El salto que muy pocos logran dar: del autónomo a la empresa consolidada

El salto que muy pocos logran dar: del autónomo a la empresa consolidada
Fuente: agencias

Uno de los fenómenos que más llama la atención en AyudaTPymes es la cantidad de negocios que se estancan en un punto intermedio. Facturan de manera estable, tienen uno o dos empleados y funcionan con cierta comodidad, pero ahí se quedan. Dar el siguiente paso les resulta casi imposible.

Según Pérez, el principal culpable de ese bloqueo es la regulación laboral española. Cada nueva norma que se aprueba afecta de manera muy distinta a una gran empresa que a un autónomo con una pequeña sociedad limitada. Las grandes absorben los cambios porque tienen equipos jurídicos y financieros preparados para adaptarse. El pequeño, en cambio, no tiene ni el capital ni el tiempo para reaccionar.

«Lo que pasa es que los problemas gordos no los sufre la grande: los sufre de arriba para abajo, y el que más los sufre es el más pequeño de todos», afirma el CEO. La inseguridad jurídica, los cambios normativos repentinos y la dificultad de prever los costes reales del crecimiento frenan a muchos emprendedores antes de que puedan siquiera plantearse crecer.

Otro factor que Pérez destaca es la falta de formación empresarial básica. Muchos autónomos llegan al mundo del negocio sin saber cuándo se paga el IVA, cómo funciona el impuesto de sociedades o cuánto cuesta realmente tener un empleado en nómina. Nadie les enseñó esas reglas del juego desde el principio. Y quien no las conoce, las descubre a golpes.

Las dudas más frecuentes y la anécdota que nadie esperaba

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En el día a día de AyudaTPymes, hay dos grandes bloques de consultas que se repiten de forma constante. En el área laboral, la pregunta estrella es cuánto cuesta contratar a alguien. El motivo es casi siempre el mismo: el autónomo no distingue entre sueldo bruto y sueldo neto, y cuando descubre que entre la seguridad social y los impuestos el coste real es bastante mayor de lo que esperaba, muchos deciden no contratar y seguir como están.

En el área fiscal, la confusión más habitual gira en torno al IVA de las facturas impagadas. El principio del devengo establece que la obligación tributaria nace en el momento de emitir la factura, independientemente de cuándo se cobre. Eso significa que un autónomo puede tener que pagar el IVA de una factura que todavía no ha visto el color del dinero. Cuando se explica esa realidad, más de uno reconsidera si seguir adelante con el proyecto propio o volver a trabajar para una empresa ya consolidada.

Y luego está la anécdota. Una clienta dedicada a la creación de contenido para adultos preguntó a su asesor si podía deducirse el coste de una operación de cirugía plástica como gasto de actividad. La respuesta fue no recomendarlo. El argumento es sencillo: si Hacienda ya pone dificultades para deducir el uso de un vehículo porque no está afectado al cien por cien a la actividad, justificar que una intervención de ese tipo lo está sería extraordinariamente complicado en una inspección.

Lo que subyace a esa anécdota, más allá de su componente humorístico, es algo que Pérez repite constantemente: el desconocimiento de las normas lleva a los autónomos a situaciones que podrían evitarse con un buen asesoramiento desde el principio.

Muchos emprendedores talentosos abandonan su proyecto no porque sean malos en lo suyo, sino porque el entorno administrativo y fiscal los desborda antes de que puedan consolidarse. Esa es, según el CEO de AyudaTPymes, la asignatura pendiente más urgente del ecosistema emprendedor español.


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