La mayoría de gente piensa que mantener la casa limpia implica días y días de esfuerzo. Sin embargo, se puede reducir en gran medida el trabajo si nos acostumbramos a tener rutinas de limpieza semanales. Estas, al contrario de lo que puedas pensar, no te exigen que inviertas mucho tiempo durante la semana y te garantizan un hogar más limpio y cuidado.
Las rutinas de limpieza semanales reducirán tu estrés
Si tenemos rutinas de limpieza semanales notaremos, enseguida, que se reducirá nuestro estrés, entre otros motivos porque, cuando tengamos que limpiar, no tendremos que hacerlo todo de golpe.
Dividir las tareas de limpieza en más pequeñas para irlas haciendo durante la semana nos quitará mucho trabajo y harán que sea más llevadero. Además, si somos constantes, evitaremos que la suciedad se acumule y prácticamente llegará a un punto en que no necesitemos hacer limpiezas intensivas.
La organización es clave para establecer una rutina
A la hora de establecer rutinas de limpieza, lo más aconsejable y que deberíamos hacer primero es fijar un calendario con lo que vamos a limpiar cada día. Así pues, un ejemplo de calendario semanal de limpieza podría ser:
Lunes: baño.
Martes: cocina.
Miércoles: habitaciones (cambio de sábanas y aspirado).
Jueves: salón.
Viernes: aspirar y fregar los suelos de toda la casa (o un piso si tiene varios).
Sábado: tareas pendientes o zonas que necesiten una mayor limpieza.
Domingo: descanso.
La idea es evitar sobrecargarse de trabajo. De hecho, a la hora de hacer rutinas de limpieza semanales es importante que prioricemos ciertas tareas. Algunas zonas de la casa, como la cocina, requieren una limpieza más frecuente por cuestiones de higiene, pero los armarios o las ventanas se pueden espaciar.
Limpiar un poco cada día, como una media hora, nos permitirá tener la casa libre de suciedad sin que apenas nos demos cuenta, ya que requiere muchísimo menos esfuerzo que hacer una limpieza general y profunda.
La base de la limpieza es el orden
Otra de las cuestiones que debemos aplicar a nuestras rutinas de limpieza semanales es el orden. Para limpiar con comodidad es necesario ordenar antes, porque así lo haremos en menos tiempo.
Asimismo, si tenemos la costumbre de dejar ordenado lo que utilicemos (por ejemplo, devolver algo a su lugar después de usarlo), no tendremos que esforzarnos mucho después, ya que tendremos organizado todo antes.
Utilizar los productos adecuados e involucrar a los demás residentes
Limpiar la casa no debe ser tarea de solo una persona. Espacios como la página de la OCU ponen a disposición de los consumidores recursos para aprender a limpiar adecuadamente, por lo que “no saber” ya no será una excusa.
Existen productos que nos ayudarán a agilizar el proceso de limpieza, al estar pensados para diferentes tipos de suciedad, así como herramientas con las que podremos acceder a rincones difíciles.
Con todo ello, la idea es implicar a las demás personas que habitan con nosotros para que el trabajo se haga más rápido y mejor.
Una mentalidad más sostenible te ayudará a limpiar mejor
Las rutinas de limpieza semanales que presumen de ser realmente efectivas son las más sostenibles. Por eso, no solo hay que ser flexible ajustando las tareas a cada momento, sino también procurando reutilizar y reciclar cuando sea necesario.
Una vida sostenible es una vida más limpia, en todos los sentidos. Por tanto, crear rutinas de limpieza semanales que, además, se alineen con nuestros valores y sean más sostenibles nos aportarán muchos beneficios.
Beneficios en la salud física, ya que viviremos en un entorno más higiénico, y beneficios en la salud mental, porque, al no residir en el caos, nuestro estado de ánimo será mejor. Además, ya no nos preocuparán las visitas inesperadas, ya que nuestro hogar siempre se verá presentable.
Limpiar con frecuencia solo trae ventajas, por lo que es una práctica que debemos considerar si deseamos vivir más tranquilos en todos los sentidos.





