DGT advierte este gesto al volante puede salirte caro. Hay gestos que hacemos sin pensar. Ajustar el GPS, echar un vistazo rápido al móvil, cambiar la ruta “un segundo”… cosas tan pequeñas que parecen no tener importancia. Pero la tienen. Y más de la que creemos.
Porque en carretera, ese segundo no es solo un segundo.
La Dirección General de Tráfico lo repite una y otra vez: el problema no es el dispositivo, es cómo lo usamos. Y ahí está la diferencia entre un trayecto tranquilo… y un susto (o algo peor).
Lo que dice la norma
Manipular el móvil, el GPS o cualquier aparato mientras conduces está considerado infracción grave. La sanción habitual: 200 euros y 3 puntos menos en el carné.
Hasta aquí, más o menos conocido.
Pero hay un detalle que no todo el mundo tiene claro. Si llevas el móvil en la mano, aunque sea para mirarlo un instante, la pérdida de puntos sube a 6. El dinero es el mismo, pero el golpe al carné duele el doble.
Y aquí viene lo importante: no importa si han sido dos segundos o diez. No hay margen. La norma no mide el tiempo, mide el gesto.
Ni en el semáforo: el error más típico

Te suena esta escena: semáforo en rojo, coche parado, aprovechas para mirar el móvil o ajustar el navegador.
Pues no. Eso también cuenta como conducción.
Mientras el motor esté encendido y no estés estacionado en un lugar seguro, la DGT entiende que sigues conduciendo. Así que la sanción sería exactamente la misma.
Es uno de esos hábitos que tenemos tan interiorizados que cuesta quitarlos. Pero conviene hacerlo.
Lo más sensato es preparar la ruta antes de salir. Y si hay que cambiar algo, parar de verdad. No “ahí un momento”.
Dónde colocas el móvil también te puede costar dinero
No todo es tocar o no tocar. También importa dónde llevas el dispositivo.
El parabrisas tiene que estar limpio, despejado. Si el soporte del móvil tapa parte de la visión, la multa puede rondar los 80 euros.
Y esto pasa mucho más de lo que parece. Soportes en medio del cristal, justo en el campo de visión… aunque estén homologados, si molestan, problema.
La recomendación es sencilla: salpicadero o rejillas de ventilación. Donde no interfiera.
El riesgo real

Más allá del dinero o los puntos, hay algo que pesa más.
Las distracciones están detrás de cerca del 30% de los accidentes mortales. No es una cifra pequeña. Y lo más inquietante es lo fácil que es caer en ellas.
Mirar el móvil 5 segundos a 50 km/h equivale a recorrer unos 175 metros sin mirar la carretera. A ciegas. Literalmente.
En autopista, la distancia es aún mayor. Es como avanzar varios campos de fútbol sin ver nada. Y claro, si además estás manipulando el dispositivo, el riesgo se dispara.
No hace falta un gran error. A veces basta con un despiste.
Lo que recomiendan
Las recomendaciones son claras, aunque no siempre las seguimos al pie de la letra.
Programar la ruta antes de arrancar.
Usar las indicaciones por voz.
Y, si es necesario, recurrir a asistentes o botones del volante.
Eso sí, la propia DGT avisa: incluso hablar por manos libres puede distraer. Porque no todo es tener las manos libres… también importa dónde está tu cabeza.
Un gesto pequeño que conviene repensar

Al final, todo esto va de hábitos. La tecnología ayuda, sí. Pero también puede jugar en contra si no la usamos bien.
Y quizá la clave esté ahí. En parar un segundo antes de arrancar y pensar: ¿de verdad necesito tocar el móvil ahora?
Porque en carretera, a veces, no hace falta cometer un gran error.
Basta con uno pequeño.




