El Tribunal Supremo ha puesto en jaque la columna vertebral de Pasapalabra. La sentencia, hecha pública el pasado 28 de mayo, ordena a Atresmedia dejar de emitir El Rosco al considerar que sus derechos pertenecen a la productora MC&F, no a ITV Studios, titular del formato completo. Una decisión que golpea de lleno la prueba más emblemática del concurso y que ha provocado la reacción, mesurada pero firme, de su presentador: Roberto Leal.
Leal, visiblemente tranquilo, ha evitado entrar en el terreno jurídico pero ha querido mandar un mensaje de continuidad. ‘Pasapalabra es mucho más que El Rosco‘, ha asegurado. Una declaración que llega en plena tormenta mediática y que apunta a que la cadena de San Sebastián de los Reyes no piensa renunciar al espacio que lidera las tardes. ‘Pasapalabra va a continuar en Antena 3, que es donde yo estoy. Roberto Leal, a menos que Antena 3 diga lo contrario, va a seguir ahí y ojalá por muchos años’, ha zanjado.
El fallo judicial que pone en jaque la prueba estrella
La resolución del alto tribunal es la última vuelca de tuerca de una batalla que se remonta a más de una década. En 2010, MC&F registró ante la Oficina Española de Patentes y Marcas los derechos sobre El Rosco, la prueba final con la que cada tarde los concursantes luchan por el bote. ITV Studios, que adquirió los derechos del formato completo cuando compró la productora de Pasapalabra a la italiana Mediavivere, siempre ha defendido que la prueba es indisociable del programa.
El Supremo, sin embargo, ha dado la razón a MC&F, lo que obliga a Atresmedia a buscar una solución inmediata. La cadena, de momento, mantiene las grabaciones —‘nosotros hemos grabado esta semana tranquilamente’, ha confirmado Leal—, pero los abogados de ambas partes ya trabajan a contrarreloj para evitar que el concurso más visto de la televisión española se quede sin su último acto.
Roberto Leal: ‘Pasapalabra es mucho más que El Rosco’
El presentador sevillano ha sido claro: su futuro está ligado al de Antena 3 y no concibe un escenario de ruptura. ‘Esta es una pregunta que yo sé que va a llegar y que, como no está en mi mano, no te puedo responder’, ha reconocido cuando le han preguntado por las consecuencias legales. Eso sí, Leal ha subrayado que la prueba es muy importante, ‘igual que lo es el programa en sí mismo’.
La cadena, según sus palabras, tiene ‘este balón sobre su tejado’. Una metáfora que resume la delicada situación: o se alcanza un acuerdo económico con MC&F o habrá que transformar el formato sin perder la esencia que atrapa cada tarde a más de dos millones de espectadores. El presentador, además, ha desvelado que su horizonte profesional va más allá de Pasapalabra: compagina el concurso con otros proyectos como El desafío y ha emprendido una productora propia. Un posicionamiento que le da margen para afrontar la crisis sin angustia.

Entre los seguidores del programa, el debate está servido. La corporación alicantina que siempre negocia la llegada de contenidos a España ya ha vivido episodios similares con otros concursos emblemáticos, como el ‘Boom’ de Antena 3 o el ‘Rosco’ que durante años emitió Telecinco. En todos esos casos, la solución judicial acabó redefiniendo los formatos, pero el respaldo de la audiencia casi siempre permitió reflotarlos.
La justicia puede apartar una mecánica, pero lo que engancha al espectador es la expectativa de un reto cotidiano. Y eso no lo tiene MC&F.
Un Rosco que resbala entre los dedos de Atresmedia
El verdadero desafío para el grupo audiovisual no es jurídico, sino emocional. El Rosco es el clímax diario que convierte el concurso en un evento. Los 25 segundos de tensión, las letras que marcan el ritmo y la posibilidad de alcanzar un bote millonario han creado un vínculo casi adictivo con la teleaudiencia. Si Atresmedia se ve forzada a sustituir la prueba por otra, corre el riesgo de romper la experiencia que ha sostenido su liderazgo en la franja vespertina.
En paralelo, MC&F, que en su día ya explotó la prueba en Telecinco, tiene ahora una posición de fuerza para negociar una licencia o, incluso, para revender los derechos a un tercer operador. El pastel es goloso: Pasapalabra genera millones de euros en ingresos publicitarios. La decisión del Supremo puede acabar siendo un punto de inflexión en la vieja guerra entre productoras por los derechos de los formatos televisivos, una pelea que hasta ahora parecía ganada por los grandes conglomerados internacionales.
En mi opinión, el comunicado de Leal no es solo una defensa del programa; es un aviso para navegantes. Antena 3 sabe que no puede permitirse perder el buque insignia de sus tardes, y todo apunta a que la negociación económica será más rápida de lo que parece. Pero si el escollo se enquista, el concurso tendrá que demostrar que, efectivamente, es ‘mucho más que El Rosco‘. Y ahí la audiencia dictará sentencia.





