SAIC Motor ha despejado la incógnita. El fabricante chino, dueño de marcas como MG, ha elegido Galicia para instalar su primera fábrica europea de vehículos eléctricos. La inversión inicial asciende a 200 millones de euros y el proyecto creará 2.300 empleos directos. La planta, ubicada entre Ferrol y As Pontes, comenzará a construirse en 2027 y entrará en operación a finales de 2028. Producirá 120.000 coches al año.
La noticia la ha confirmado el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, tras recibir la solicitud formal por parte del gigante asiático. María Jesús Lorenzana, conselleira de Economía e Industria, lo ha calificado como ‘el mayor proyecto industrial en las últimas décadas’ en Galicia. La apuesta china por la comunidad gallega descarta la alternativa húngara, que también competía por el proyecto.
200 millones y 2.300 empleos: las cifras del proyecto
SAIC Motor ha estructurado la inversión en fases. La primera, dotada con 200 millones de euros, contempla la construcción de una línea de ensamblaje para vehículos eléctricos con capacidad para 120.000 unidades al año. La previsión de empleo alcanza los 2.300 puestos directos a los que se sumarán los indirectos en la cadena de suministro local.
Las obras arrancarán en 2027 y la factoría estará operativa antes de que termine 2028. El emplazamiento, entre Ferrol y As Pontes, aprovecha suelo industrial disponible y una ubicación logística que conecta con el corredor atlántico. La Xunta ha subrayado que SAIC ha valorado la ‘amplia tradición puntera’ de Galicia en automoción y componentes, un ecosistema forjado durante décadas alrededor de la planta de Stellantis en Vigo.
El objetivo declarado de la compañía china es crear un ‘hub’ automovilístico semejante al de Vigo, con proveedores locales y una cadena de valor integrada en el territorio. Las negociaciones, según ha destacado Rueda, se han llevado con discreción y han contado con la implicación directa del Gobierno central, después de los viajes a China tanto del presidente Pedro Sánchez como del propio Rueda.
La jugada contra los aranceles: por qué SAIC planta bandera en Galicia
La decisión de SAIC no es solo industrial. Es, sobre todo, una respuesta a los aranceles que la Unión Europea aplica a los vehículos eléctricos chinos. Fabricar dentro del territorio comunitario permite a la compañía eludir las sobretasas arancelarias y competir en igualdad de condiciones con los fabricantes europeos.
MG, la marca más visible de SAIC en Europa, cerró 2025 con más de 300.000 matriculaciones en el continente. Su imagen británica, sus precios competitivos y una oferta cada vez más variada de modelos eléctricos la han convertido en el fabricante chino más vendido en la UE. Ahora, parte de esos vehículos llevarán el sello ‘Made in Spain’.

SAIC no elige Galicia por casualidad: necesita una base europea rentable para esquivar los aranceles que amenazan su expansión en el continente.
La pugna con Hungría también tiene su lectura. Budapest lleva años cortejando a los fabricantes asiáticos con incentivos fiscales y mano de obra más barata. BYD ya ha confirmado su planta en territorio magiar. SAIC, sin embargo, apuesta por España. La Xunta ha sabido mover las piezas: suelo, tradición industrial y conexión con el Gobierno central.
Un nuevo polo para la automoción española o un espejismo
El anuncio de SAIC llega en un momento delicado para la automoción española. La transición al vehículo eléctrico avanza más lento de lo previsto y los fabricantes tradicionales arrastran problemas de costes y competitividad frente a los productores asiáticos. La llegada de un gigante chino a Galicia puede leerse en dos claves contrapuestas.
Por un lado, supone un espaldarazo para un sector que necesita inversión fresca y empleo cualificado. Los 2.300 puestos de trabajo anunciados equivalen prácticamente a la plantilla de un proveedor Tier 1. La promesa de un ‘hub’ en torno a SAIC podría revitalizar la cadena de suministro gallega, que ya surte a Stellantis en Vigo pero que viene sufriendo la incertidumbre de la electrificación.
Por otro lado, la entrada de un competidor verticalmente integrado y con costes de producción asiáticos plantea interrogantes. Hasta qué punto SAIC trasladará su know-how a Galicia o se limitará a ensamblar kits importados desde China. La respuesta definirá el impacto real en la industria local.
El precedente de Hungría no es del todo tranquilizador. Allí, BYD y otros fabricantes han generado empleo, pero la transferencia tecnológica ha sido limitada. Galicia aspira a algo más ambicioso: un centro de producción y desarrollo que compita directamente con el polo de Vigo. La Xunta habla de un proyecto semejante al de Stellantis, no de un satélite industrial.
La incógnita de la financiación también está sobre la mesa. Los 200 millones de la primera fase son una cifra modesta comparada con las inversiones de Tesla en Berlín —más de 5.000 millones— o de Volkswagen en Sagunto —3.000 millones en la gigafactoría de baterías—. SAIC, sin embargo, ha demostrado con MG que sabe hacer las cosas con costes ajustados. La planta gallega seguirá esa filosofía.
El respaldo del Gobierno central es otro factor a vigilar. La implicación directa de Pedro Sánchez en las negociaciones con la cúpula de SAIC sugiere que el proyecto tendrá acceso a fondos europeos y a incentivos fiscales. La competencia entre comunidades autónomas por este tipo de inversiones se ha recrudecido en los últimos dos años, y Galicia se ha llevado una pieza codiciada.
La verdadera prueba no serán las obras ni los empleos prometidos, sino si la planta gallega se integra en el tejido industrial o se convierte en un simple centro de ensamblaje sin transferencia tecnológica.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: SAIC Motor cotiza en la Bolsa de Shanghái bajo el ticker 600104. En la sesión del 1 de junio, tras filtrarse el anuncio antes de la confirmación oficial, la acción apenas se movió un 0,3% al alza, en línea con el mercado. El valor acumula una caída del 12% en lo que va de 2026.
Clave técnica: La noticia tiene más recorrido para las cotizadas españolas de componentes de automoción que para la propia SAIC. Valores como CIE Automotive o Gestamp, con presencia en Galicia, pueden beneficiarse si SAIC integra proveedores locales. Gestamp subió un 1,2% en la sesión, aunque sin confirmación de contratos vinculados al proyecto.
Apunte macro: La inversión extranjera directa en España alcanzó los 36.000 millones de euros en 2025, un 8% más que el año anterior, según datos del Banco de España. El sector de automoción captó el 14% del total. La apuesta de SAIC refuerza la tendencia y sitúa a Galicia por primera vez en el mapa de la electromovilidad europea.




