Galp ha publicado los resultados de su último trimestre de 2025 y ha sorprendido al mercado con un EBITDA de 619 millones de euros, frente a los 604 millones que apuntaba el consenso.
Aún así, en términos interanuales, las cifras generales han mostrado una ligera reducción respecto a los últimos compases de 2024, debido a un entorno menos favorable con los precios del crudo empujados hacia la baja. Por lo que la sorpresa del mercado reside en que ha logrado unos resultados muy superiores respecto a lo esperado, elemento que habla de la calidad del negocio de Galp.
En este sentido el último informe de RBC, firmado por Biraj Borkhataria ha recibido este rendimiento con los brazos abiertos, donde además existe un potencial de crecimiento para la compañía gracias a sus activos de Brasil (Bacalhau) y Namibia. Por lo que los canadienses establecen su recomendación de Sobre ponderar con un precio objetivo de 18 euros la acción.
Galp supera las expectativas a pesar de un contexto complicado
Galp no solo ha tenido un alto nivel de desempeño en su EBITDA, sino también en su EBIT con un rendimiento de 475 millones frente a los 396 millones de euros previsto por el mercado. Además de un beneficio neto ajustado que alcanzó los 182 millones, un 29% más de lo previsto. En este sentido, gran parte de estos resultados se deben a un mejor desempeño de su negocio de upstream (producción y exploración de petróleo) que se situó en 336 millones, un 26% más que en el cuarto trimestre de 2024. Mientras que su negocio industrial y midstream, junto con comercial, fueron los que menos crecimiento experimentaron durante esta parte del ejercicio.
Buen pronóstico para Galp: podría sorprender al mercado pese a su débil trimestre
No obstante, según apunta el informe de RBC, la tasa impositiva a la que se enfrentó Galp durante los últimos compases de 2025 fue más alta de lo esperado: el 54%, frente al 48% estimado por el banco, dando pie a que el ejercicio, en parte, moderara su crecimiento.
En cuanto a la generación de caja, los canadienses lo destacan como un factor clave dentro del último trimestre del año. En este sentido, el flujo de caja operativo ajustado ha subido a 447 millones de euros, muy por encima de las estimaciones del banco, que situaban este número en 329 millones. En paralelo, la deuda neta aumentó hasta los 1.332 millones, un 14% más que el trimestre anterior.

Más allá del sólido cierre de ejercicio, el foco del mercado se desplaza ahora hacia 2026, donde la energética gana visibilidad operativa. Galp espera una producción de entre 125.000 y 130.000 barriles equivalentes diarios, en línea con las previsiones del consenso, y anticipa un EBITDA superior a los 2.600 millones bajo un escenario macro conservador (con un Brent en torno a los 60 dólares por barril).
En este contexto, uno de los mensajes más relevantes del informe de RBC es la mayor flexibilidad en el frente de inversión. La compañía mantiene su objetivo de un capex neto medio inferior a 800 millones de euros anuales en el periodo 2025-2026, con un capex orgánico cercano a los 1.000 millones en 2026. Esta hoja de ruta deja margen para eventuales movimientos inorgánicos, ya sea en exploración y producción o en activos vinculados a la transición energética.
Además, Galp prevé generar más de 2.000 millones de euros de flujo de caja operativo en 2026, lo que refuerza su capacidad para sostener su política de retribución al accionista. La compañía mantiene en marcha un programa de recompra de acciones de 250 millones de euros y elevará su dividendo un 4%, en línea con lo anticipado por los analistas.
Una mirada a Brasil y Namibia: vectores de crecimiento con riesgo
En el plano operativo, Brasil continúa siendo el principal vector de crecimiento estructural para Galp. El proyecto Bacalhau, situado en la cuenca de Santos y considerado uno de los mayores desarrollos offshore en aguas profundas de los últimos años, comenzará a ganar tracción progresivamente entre 2025 y 2026.
Según apunta RBC, el arranque y posterior rampa de producción de Bacalhau permitirá aumentar volúmenes y reforzar la generación de caja del área de upstream, que ya en el cuarto trimestre mostró un rendimiento un 25% superior a lo esperado por el mercado. Para RBC, esta mayor longevidad y calidad del portafolio brasileño dan pie a que, la compañía tenga un potencial de crecimiento superior que la que podrían tener otras empresas del sector (siendo los activos y la producción de los mismos lo que más valora el mercado actualmente).
No obstante, el banco canadiense advierte que los principales riesgos a vigilar pasan por posibles retrasos en la puesta en marcha de infraestructuras flotantes, sobrecostes o desviaciones técnicas en campos aún en desarrollo dentro de la cuenca de Santos.

Por otro lado está Namibia, que ha adquirido mucha relevancia dentro del mercado por el potencial que tiene a nivel producción. Sin embargo, a diferencia del proyecto brasileño Bacalhau, el activo namibio no tendrá un impacto inmediato en las cuentas del grupo; es decir, es una opcionalidad.
El desarrollo de un yacimiento de estas características requiere un proceso prolongado que incluye evaluación técnica, definición del plan de desarrollo, aprobación regulatoria y la posterior decisión final de inversión (FID), prevista para mediados de 2026. Solo después comenzaría la fase de construcción de infraestructuras y, años más tarde, la producción comercial.
Este calendario explica por qué los analistas consideran Namibia una opcionalidad más que un motor de resultados a corto plazo. A día de hoy no genera ingresos ni flujo de caja, pero su potencial es significativo: si el proyecto confirma las estimaciones preliminares y avanza hacia producción, podría alterar de forma estructural el perfil productivo de Galp durante la próxima década, incrementando reservas y reforzando la vida útil de su cartera de activos.
No obstante, el desarrollo no está exento de riesgos. La viabilidad económica dependerá de factores como la evolución del precio del crudo, los costes de desarrollo en aguas ultraprofundas y los resultados de nuevas campañas exploratorias previstas para la segunda mitad de 2026. Hasta entonces, el mercado deberá convivir con un menor flujo de noticias en el corto plazo.
En definitiva, Galp no sorprende porque sus resultados superen a los del pasado, sino por supera por mucho las expectativas de los mercados en un contexto negativo para el crudo. A esto se le suman los prometedores proyectos en Brasil y Namibia, donde si bien el primero tiene más potencial de reportar resultados para la compañía que el segundo a corto plazo, suponen dos vectores de crecimiento que ponen a Galp en una posición llamativa para los mercados. Por lo que, RBC recomienda Sobre ponderar con un precio objetivo de 18 euros la acción.





