La exposición segura al sol no se improvisa y, sin embargo, muchos guardamos ese protector solar acabado a medias para el siguiente verano. La OCU advierte que esta práctica común entraña riesgos para la salud de tu piel, pues un producto viejo puede haber perdido eficacia sin que lo notes a simple vista.
Seguir usando un envase tras meses guardado puede parecer un ahorro, pero la OCU subraya que protegerse bien del sol es esencial. El esfuerzo de desechar y reemplazar ese bote antiguo se convierte en una inversión en tu salud cutánea, evitando daño acumulado y accidentes dermatológicos evitables.
8Atención a pieles sensibles
Para pieles reactivas, la OCU recomienda elegir protectores hipoalergénicos y sin perfumes. Conservarlos adecuadamente es esencial, pues la piel sensible reacciona incluso a pequeñas alteraciones de la fórmula: Un protector viejo puede provocar enrojecimiento o picores.
Si sufres eczema o dermatitis atópica, renovar el protector cada temporada y guardarlo en lugar fresco es clave. La OCU advierte que la oxidación de ciertos filtros químicos genera compuestos irritantes que afectan a las pieles más delicadas…



