lunes, 6 febrero 2023 18:00

El Banco de Japón pone en jaque al dólar para evitar la estanflación

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El dólar, en jaque. El Banco de Japón realiza un movimiento sorpresivo para evitar la estanflación en un país con un bajo crecimiento económico. La inflación ocupa y preocupa en el país del Sol Naciente, cuyo nivel se sitúa en el 3,5%.

El banco central nipón, conocedor de la deflación –caída generalizada de precios– y de la estanflación trata de hacer frente a la Reserva Federal de EE UU y su agresiva política monetaria. Hasta ahora, era el único banco central que había esquivado las subidas de los tipos de interés y realizar un endurecimiento de las condiciones financieros, pero en el mercado manda la inflación galopante y el riesgo de una recesión mundial.

La institución japonesa pone fin así a la acción concertada iniciada hace una década por todos los bancos centrales para flexibilizar la economía, un movimiento que se ha entendido como una acción más dura de lo previsto. El BoJ da así el paso hacia la normalidad, abriendo, además, la rentabilidad del bono a 10 años al 0,5% frente al 0,25% anterior. La entidad trata de controlar los intereses de los bonos a este plazo para mantener a raya la curva de tipos, invertida tanto en Europa como en EE UU.

EL BOJ ESTIMULA UNA ECONOMÍA PARADA Y NO ES AJENO A LOS TIPOS DE INTERÉS

Con esta maniobra, el BoJ busca estimular su parada economía mientras la inflación apunta al alza. Hasta ahora, la inflación no era un objetivo de esta entidad, pero la reciente escalada comienza a pesar como una losa.

El Banco de Japón aumenta las restricciones financieras y se ahogaría a una economía que soporta un endeudamiento cercano al 250%

De hecho, se especula que el objetivo fijado del 2% podría ser insuficiente y se elevaría al 3% de cara al próximo año. Todo con el fin de mantener los tipos de interés en mínimos históricos y no dañar el crecimiento. En caso contrario, se incrementarían las restricciones financieras y se ahogaría a una economía que soporta un endeudamiento cercano al 250%.

Jerome Powell, presidente de la FED, tiene ahora un problema en Japón
Jerome Powell, presidente de la FED, tiene ahora un problema en Japón

De esta forma, Japón pone en valor sus bonos para evitar la inversión de la curva en caso de tener que incrementar de urgencia los tipos de interés. Así, su renta fija obtiene una mejora de la rentabilidad y la hace más atractiva a los inversores. La cara opuesta es la renta variable, con un fortísimo desplome del 2,5% en el Nikkei.

El otro efecto de esta medida se ha visto en el cruce del yen frente al dólar, que se ha disparado más de un 4% en sólo esta jornada, llevando al par a niveles no vistos desde finales del 2000. Este varapalo en la Bolsa japonesa se ha contagiado de forma momentánea en Europa, pero los índices han conseguido darse la vuelta y cerrar en verde la jornada de este martes.

EL BOJ NO RETIRA LOS ESTÍMULOS, PERO ADOPTA LA VISIÓN HAWKISK

El gobernador de la institución, Haruhiko Kuroda, no obstante, no ha ido más allá en la agresividad monetaria y ha mantenido las medidas de flexibilización. «Es demasiado pronto para retirar los estímulos», ha considerado, más cuando no se ha alcanzado, ni se prevé que lo haga, el objetivo de reducir la inflación al 2%. El 3,5% de inflación en Japón es el más elevado desde 1980 y ha alertado de incrementar los salarios debido a los efectos de segunda ronda. En este sentido, el banco central continuará con las compras de deuda.

El argumento del BoJ se centra en mantener unas «condiciones financieras aceptables», pese a que la decisión es de facto un incremento de los tipos de interés. Así, se ha dado alas a la volatilidad en el mercado, especialmente en el de divisas. Por contra, la inacción ya no es una opción sometida a debate. La entidad ha considerado que un deterioro en los mercados de bonos supondría un quebranto en la situación financiera, especialmente en las empresas y hogares más endeudados. De hecho, se espera que las futuras colocaciones de deuda corporativa paguen más en las próximas emisiones.

LA BANCA NIPONA, LA MÁS BENEFICIADA DEL CAMBIO DE RUMBO

Y es que, Japón deja de ser un oasis en el desierto, una anomalía en el mundo desarrollado. El fortalecimiento del yen así lo atestigua, mientras que los bonos a 10 años rinden cerca de ese 0,5%. El último bastión de la política iniciada hace una década comienza a rendir su bandera, desmontar al fin y al cabo a las ‘palomas’ de la anormalidad financiera, eso sí de una forma más agresiva a la estimada en un inicio. En la Bolsa japonesa, aseguradoras y bancos han sido los grandes beneficiados de este endurecimiento, con subidas que han llegado al 6%.

Con este movimiento, el dólar deja su fortaleza y obligará a la Reserva Federal de EE UU a responder. En las próximas reuniones se espera un nuevo alza de tipos de interés del 0,5%


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