Si hay una receta por excelencia que admite variaciones, esa es la de las croquetas. Un rico bocado de bechamel y lo que quieras, como la sepia. Si pensabas que las clásicas de jamón, o las de cocido, etc., estaban buenas, espera a probar estas otras con las que te chuparás los dedos. Y no las busques en los bares, porque esta maravilla solo puede salir de tu cocina con estos sencillos pasos y algún que otro truco.
8Formar las croquetas
Ahora es el momento de retirar del fuego. Verter la bechamel conseguida en una fuente plana y dejar que se enfríe y espese un poco más. Puedes cubrir con film e introducir en la nevera una vez esté fría.
Una vez ha reposado en la nevera en torno a medio día, se sacan y se forman las croquetas con esta masa.



