Las croquetas de sepia que no te sirven en ningún bar

Si hay una receta por excelencia que admite variaciones, esa es la de las croquetas. Un rico bocado de bechamel y lo que quieras, como la sepia. Si pensabas que las clásicas de jamón, o las de cocido, etc., estaban buenas, espera a probar estas otras con las que te chuparás los dedos. Y no las busques en los bares, porque esta maravilla solo puede salir de tu cocina con estos sencillos pasos y algún que otro truco.

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Terminar la bechamel de las croquetas de sepia

bechamel Arguiñano

Para terminar la bechamel de las croquetas de sepia se agrega harina, una pizca de sal, pimienta negra recién molida, y un toque de nuez moscada (opcional). Luego se rehoga unos minutos para que la harina pierda el sabor a crudo.

Lo siguiente es incorporar la leche en el cazo, y vamos moviendo suavemente y de forma constante con unas varillas para que vaya espesando y cogiendo la consistencia que queremos. Agrega también los huevos cocidos pelados y picados en trozos pequeños, mueve hasta que quede homogénea y sin grumos.


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