En cuestión de meses, un pequeño frasco podría cambiar la vida de millones de personas que hoy padecen presbicia. Decir adiós a las gafas para leer un menú o mirar el móvil podría dejar de ser un sueño. Hablamos de Vizz, unas gotas oculares recién aprobadas por la FDA en Estados Unidos, capaces de devolver al ojo su capacidad de enfocar de cerca durante 10 horas con una sola aplicación.
El avance, desarrollado por la farmacéutica Lenz Therapeutics, promete una alternativa cómoda, segura y eficaz frente a la presbicia, esa incómoda consecuencia del paso del tiempo que, tarde o temprano, nos visita a todos.
La presbicia: Un enemigo silencioso que afecta a casi todo el mundo

La presbicia no es una enfermedad en el sentido estricto, sino un proceso natural ligado al envejecimiento. A partir de los 40 años, el cristalino del ojo —esa lente natural que nos permite enfocar— empieza a perder flexibilidad. Poco a poco, leer la letra pequeña o enhebrar una aguja se vuelve un desafío.
Según la Organización Mundial de la Salud, actualmente más de 2.000 millones de personas padecen presbicia, y la cifra seguirá aumentando. Para 2030, podría alcanzar los 2.100 millones, y para 2050 superar los 4.000 millones. Un problema global que afecta la vida diaria de forma silenciosa pero persistente.
Hasta ahora, la respuesta habitual han sido las gafas de lectura, las lentes progresivas o, en menor medida, las cirugías refractivas. Sin embargo, ninguna de estas opciones es perfecta. Las gafas pueden resultar incómodas, las lentillas requieren mantenimiento y las operaciones no están exentas de riesgos.
Vizz: el pequeño frasco que actúa como un “agujero de alfiler”

El fármaco aprobado en Estados Unidos, bautizado como Vizz, utiliza acelidina como principio activo. Su mecanismo recuerda al diafragma de una cámara fotográfica: contrae suavemente la pupila hasta menos de 2 milímetros, creando un “efecto agujero de alfiler” que aumenta la profundidad de campo del ojo y permite enfocar objetos cercanos con total nitidez.
La gran novedad frente a otros tratamientos anteriores es que esta contracción no exige un esfuerzo extra del músculo ciliar, responsable del enfoque. En otras palabras: logra el efecto sin provocar el cansancio o las molestias que otros colirios podían generar.
Según Lenz Therapeutics, el efecto se nota en apenas 30 minutos y dura hasta 10 horas. Esto significa que, con una sola aplicación por la mañana, una persona podría pasar el día entero sin necesidad de gafas para tareas de cerca.
Presbicia: La aprobación más esperada por médicos y pacientes

La FDA dio luz verde a Vizz tras evaluar los resultados de tres ensayos clínicos de Fase 3, realizados bajo el estándar más riguroso: aleatorios, doble ciego y controlados con placebo. Los dos primeros estudios incluyeron a 466 participantes que usaron las gotas una vez al día durante 42 días. El tercero siguió a 217 personas durante seis meses. En todos los casos, Vizz cumplió los objetivos: mejoró la visión cercana de forma consistente, con resultados reproducibles y sin efectos adversos graves.
Los efectos secundarios más comunes fueron irritación ocular (20%), visión tenue (16%) y dolor de cabeza (13%). Todos, según la compañía, fueron leves, temporales y se resolvieron sin intervención médica. El doctor Marc Bloomenstein, investigador clínico del producto en Arizona, lo describe como “un cambio de paradigma”. Para él, esta solución no solo aliviará la frustración de quienes viven con presbicia, sino que también dará a los profesionales una nueva herramienta eficaz y segura que podría convertirse en el nuevo estándar de cuidado.
Vuity y otras soluciones: qué hace diferente a Vizz

No es la primera vez que unas gotas intentantratar la presbicia. En 2021, el lanzamiento de Vuity, basado en clorhidrato de pilocarpina, generó gran expectativa. Sin embargo, su uso no estuvo exento de inconvenientes: algunos pacientes reportaron sensación de pesadez en las cejas o problemas vitreorretinianos raros, derivados de la estimulación del músculo ciliar.
Vizz, en cambio, se presenta como una opción más amable para el ojo. Su acción se limita a la pupila, evitando esfuerzos innecesarios de los músculos internos. Esto podría traducirse en un mejor perfil de seguridad y en una experiencia más cómoda para el usuario, especialmente si se plantea un uso diario prolongado.
Además, mientras Vuity podía necesitar ajustes en la iluminación para ser efectivo, Vizz mantiene un rendimiento más estable en distintas condiciones de luz, algo fundamental para quienes pasan gran parte del día en ambientes cambiantes.
Disponibilidad, expectativas y un futuro sin gafas de cerca

Lenz Therapeutics prevé que Vizz esté disponible en farmacias de Estados Unidos a partir de octubre de 2025. Paralelamente, busca acuerdos para su distribución en Canadá, China y otros mercados, aunque no ha revelado fechas concretas para Europa.
Para los más de 128 millones de adultos estadounidenses con presbicia, la llegada de este producto podría suponer un antes y un después. También abre la puerta a un cambio cultural: la presbicia dejaría de ser una condena inevitable a llevar gafas, al menos durante gran parte del día.
No obstante, los especialistas recuerdan que, como cualquier tratamiento, no será la solución perfecta para todos. La efectividad podría variar según la anatomía ocular de cada paciente, la presencia de otras patologías visuales y el cumplimiento de la dosis indicada.
Aun así, el entusiasmo es evidente. La perspectiva de levantarse por la mañana, aplicarse unas gotas y olvidarse de las gafas hasta la noche resulta tan atractiva que, de confirmarse su eficacia a largo plazo, Vizz podría convertirse en un habitual de los neceseres y bolsos de medio mundo.





































































