Madrid tiene una larga historia de protagonistas que han hecho su paso porque ésta tenga todo lo que es hoy. Desde las luchas y resistencias, como vemos de sobra en la siempre presente Manuela Malasaña, hasta otros personajes que pueden ir bien enfocados. Sin embargo, junto a ellas, también hay otros nombres que merecen un lugar mucho más visible, como sabemos.
Y que no todos tienen que ver, expresamente, con el desafío que hizo Madrid a Napoleón en aquel mayo de 1808. También porque, bien porque la historia o los protagonistas así lo quisieron, sus nombres se han visto un poco en un segundo plano. Por ello, desde nuestro portal de Merca2.es repasamos algunos nombres ilustres que merecen bien ese reconocimiento.
Estos protagonistas dejaron historias con mucha huella

A lo largo de la historia, Madrid ha vivido momentos de suma importancia y necesidad, algunos grabados a fuego en la mente de todos gracias a la valentía y al saber estar para proteger a su pueblo y su ciudad.
La misma ciudad que muchos años más tarde sigue reconociendo a forma de gratitud a grandes personas que, bien por petición de los protagonistas o porque la historia lo ha querido así, sus nombres se mantienen desconocidos.
De los cuales hemos querido repasar de la mejor manera por el bien que han hecho acontecer en su momento y, sobre todo, por la huella imborrable que hace hoy de Madrid un lugar mejor. Por lo que rescatamos algunas de las historias que más huella marcaron y que probablemente desconocías.
Luis Daoíz y Pedro Velarde, los militares que se rebelaron contra las órdenes de Murat

Porque gran parte de las historias que son más populares con lo que tiene que ver con el pueblo Madrid tienen que ver con el levantamiento del 2 de mayo, producidos por la protesta popular ante la situación de incertidumbre política.
Es así que junto a Manuela Malasaña, la gran heroína del Madrid de 1808, también figuran dos grandes nombres y que poco se ha dado relevancia de aquello. Se trata de Luis Daoíz y Pedro Velarde, militares que se rebelaron contra las órdenes de Murat.
En el fin de velar porque no se produjesen altercados, ya que entonces los ejércitos de España y Francia eran conjuntos aliados en la guerra con Portugal. Daoíz y Velarde dirigieron la defensa del cuartel, siendo de los pocos mandos militares que supieron dar respuesta a las ansias de lucha e independencia del pueblo de Madrid ante la invasión Napoleónica.
Ángel Sanz-Briz, en la memoria de Madrid

Si Madrid es como a día de hoy lo conocemos, es también gracias a estos héroes, caso, por ejemplo, del llamado ‘ángel de Budapest’. Se trata de Ángel Sanz-Briz, quien fuera destinado como embajador de España en Hungría.
Esto, principalmente, ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, donde Madrid puede presumir de la mejor forma de haber contado entre sus calles y como vecino a uno de los grandes protagonistas, sabido de él por su sobrenombre: El Schindler español.
Y es que, ahí donde lo vemos, el diplomático tuvo la capacidad de salvar y proteger en torno a unos cinco mil judíos húngaros, por aquel entonces perseguidos por las autoridades nazis. De este modo Ángel proporcionó alojamiento, papeles y pasaporte, entre otros, a estos judíos que cada vez estaban más cerca de ser fulminadas. Además de Madrid, las autoridades húngaras honraron al español.
Clara del Rey, la otra vecina de la capital que se sumó a la resistencia

Junto a Manuela Malasaña también vemos que en las revueltas de las tropas de Napoleón en Madrid se encontraba otra gran protagonista de la historia, Clara del Rey. Sin embargo, ella fue bastante menos popular.
Ella se sumó a la misma Manuela Malasaña a la resistencia, pero la historia quiso que su nombre fuera que la primera figurara en el frente. Luchó sin descanso y sin separarse en ningún momento de los cañones.
Algo que le valió quedarse con un espacio bastante importante de lo acontecido, sobre después de que la vecina madrileña animara a su marido y a sus hijos a tomar las armas, así como a ayudar a los defensores de Madrid en el Parque de Artillería de Monteleón desde el primer momento del estallido. Murió cuando defendía su zona, alcanzada por uno de los cañones.
El soldado Eloy Gonzalo, el héroe de Cascorro nacido en Madrid

Los anteriores son personajes de aquel histórico levantamiento de Madrid que siempre se mantuvieron en un segundo plano, pero hay otros que directamente son irreconocibles, lejos de aquel hito. Hablamos de Eloy Gonzalo.
Nació en Madrid, donde empezó a forjar una leyenda que si bien es posible que los más historiadores conozcan y le tengan en cuenta, es preciso nombrar para su historia sea más conocida. Fue un soldado destinado a Cuba, concretamente a Cascorro.
La misión que tuvo que llevar era defender la posición española de 1986 que estaba siendo atacada, y volar por los aires el núcleo de resistencia. Para ello, sólo puso una condición: adentrarse en la línea enemiga atado con una soga para que, en caso de morir, su cuerpo pudiera ser rescatado en España. Contra pronóstico, Eloy Gonzalo llevó a cabo su misión con un rotundo éxito y esquivando a la muerte.
Luis Noval, el cabo reconocido como héroe en la capital

En unas fechas muy próximas con el soldado madrileño Eloy Gonzalo, encontramos también a otro de los personajes con más protagonismo, esta vez en lo referido a un soldado de infantería destinado en el Norte de Marruecos.
Se trata del cabo Noval, Luis Noval, quien 1909 cubría el servicio en la avanzadilla, entonces con cuatro hombres de su sección. El soldado, destinado por el ejército de Madrid, participó en la Guerra del Rif realizando una acción considerada heroica.
Y que hoy mantiene un buen lugar pese a que se su reconocimiento sea algo más lejano. Noval, prisionero de las tropas marroquíes, exclamó una famosa frase, pero que pocos sabían que era suya: «¡Disparad, soldados. Aquí están los moros!» En esa tempestad de disparos cayó Noval, amarrado a su fusil. El soldado se había convertido en héroe.