Caso éxito Mitiga: la startup que ganó South Summit 2026 con EarthScan y captó 21 millones

La spin-off del Barcelona Supercomputing Center ha convencido al jurado con EarthScan, una herramienta que cruza IA y modelos climáticos para evaluar riesgos físicos. Lecciones de una startup deep tech que ha sabido levantar más de 21 millones de euros de inversores como Microsof

El riesgo climático ya no es solo cuestión de sostenibilidad: se ha convertido en una variable de negocio que impacta activos, inversiones y cadenas de suministro. Mitiga, una spin-off del Barcelona Supercomputing Center, ha ganado el South Summit Madrid 2026 con EarthScan, una plataforma que convierte ciencia climática en datos accionables para empresas. La lección: el deep tech que resuelve un problema empresarial concreto y cuantificable atrae capital y reconocimiento.

EarthScan: la plataforma que convierte el riesgo climático en una decisión de negocio

La herramienta que ha convencido al jurado de #SouthSummit26 se llama EarthScan y funciona como un SaaS de inteligencia climática. Su misión es simple en apariencia: ayudar a empresas, aseguradoras e inversores a medir y reducir su exposición a los riesgos físicos derivados del cambio climático. Inundaciones, olas de calor, incendios o sequías ya no son noticias ajenas al P&L de una compañía, y Mitiga pone cifras a ese impacto.

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EarthScan analiza 5.000 millones de puntos de datos diarios, extraídos de un data lake de 100 TB, y cruza modelos climáticos con IA y supercomputación. El resultado son informes que permiten anticipar el riesgo de un hotel en la costa, una fábrica en zona sísmica o una cartera inmobiliaria en función de distintos escenarios y horizontes temporales. La plataforma ya tiene presencia en 20 países y se utiliza en sectores como fabricación, retail, hostelería, inmobiliario e infraestructuras.

Lo que diferencia a Mitiga de un proveedor de datos climáticos genérico es su origen. No se trata de una startup puramente digital: es una deep tech nacida de la investigación y la supercomputación, lo que le permite ofrecer una granularidad y un rigor predictivo que pocas herramientas alcanzan. En un mercado donde los inversores y los reguladores piden cada vez más transparencia sobre la resiliencia climática, EarthScan se convierte en un argumentario de negocio, no solo en un informe de sostenibilidad.

De spin-off científica a startup global: la historia de Mitiga

📦 Caso de estudio: Mitiga

  • El reto: El cambio climático deja de ser un asunto de sostenibilidad y se convierte en una variable de negocio que impacta activos, cadenas de suministro y decisiones de inversión.
  • La jugada: EarthScan, plataforma SaaS que combina IA, supercomputación y modelos climáticos para cuantificar riesgos físicos en escenarios y horizontes temporales.
  • El resultado: 21 millones de euros captados en dos rondas (Series A de 13,25 millones y ampliación de 8 millones), presencia en 20 países y victoria en South Summit 2026.
  • La lección: El deep tech que resuelve un problema empresarial concreto y cuantificable atrae capital y reconocimiento; el origen científico es una ventaja, no un lastre.

startup clima IA

Mitiga nació en 2018 como spin-off del Barcelona Supercomputing Center (BSC), uno de los centros de supercomputación de referencia en Europa. Sus fundadores, Alejandro Martí (CEO) y Mauricio Hanzich (CTO), unen dos perfiles complementarios. Martí suma más de 15 años de experiencia internacional en tecnología, clima y prevención de riesgos, con pasos por el Gobierno de Estados Unidos, la NASA y la UK Met Office. Preside, además, el grupo de trabajo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones sobre IA aplicada a riesgos naturales. Hanzich, por su parte, lideró durante una década el desarrollo de software en el área de aplicaciones científicas del BSC.

La compañía tiene su sede principal en Barcelona y también cuenta con presencia en Reino Unido. Esa doble base científica y empresarial explica que, desde el principio, el negocio se haya orientado a responder preguntas que los consejos de administración ya no pueden ignorar: ¿qué riesgo de inundación tendrá una ubicación en los próximos cinco años?, ¿cómo afectará una ola de calor a una infraestructura?, ¿qué activos de una cartera están más expuestos?

Cuando la IA se cruza con la ciencia y responde a una pregunta que el mercado está dispuesto a pagar por responder, el resultado no es solo innovación: es un negocio que escala.

Una ronda de 21 millones con el sello de Microsoft y Kibo Ventures

El respaldo inversor ha sido clave. En 2023, Mitiga cerró una Series A de 13,25 millones de euros liderada por Kibo Ventures, con la participación del Microsoft Climate Innovation Fund, Nationwide Ventures, Faber Ventures y CREAS Impacto. Fue la primera startup española en recibir inversión de aquel fondo climático de Microsoft, un dato que otorga credibilidad técnica. En 2024, la compañía amplió su Serie A con otros 8 millones de euros en una operación liderada por Elaia, junto con los inversores ya presentes.

El capital se ha destinado a escalar EarthScan en un contexto en el que la demanda de herramientas para analizar y reportar riesgos climáticos no para de crecer. Con más de 21 millones de euros levantados, Mitiga se posiciona como una de las startups deep tech con mayor tracción del ecosistema español, y el premio de South Summit 2026 no hace sino confirmarlo.

Por qué Mitiga ganó South Summit y qué enseña a otros emprendedores

South Summit Madrid es uno de los escaparates más exigentes para startups en España. Que un proyecto de deep tech gane frente a propuestas más vistosas confirma una tendencia: la IA deja de ser un fin en sí misma y empieza a valorarse por cómo resuelve problemas empresariales concretos. En este caso, no se trata de automatizar textos ni de generar imágenes, sino de calcular cómo el clima puede afectar a decisiones de inversión, expansión o seguros.

La lección para otros founders es doble. Primero, que un origen científico bien comunicado no es una excentricidad: es una barrera de entrada. Segundo, que el capital paciente llega cuando la tecnología cuadra con una necesidad real del mercado. Mitiga no ha pivotado: ha profundizado en su nicho hasta hacerlo escalable, y eso ha atraído a inversores como Microsoft y Kibo Ventures.

Ojo, escalar un deep tech no es fácil. Exige más capital inicial, ciclos de ventas más largos y un equipo que entienda tanto el lenguaje de los investigadores como el de los directores financieros. Pero el premio —en forma de valoración y de foso defensivo— suele ser mayor.

Análisis: el ascenso de la inteligencia climática y la oportunidad para startups españolas

La inteligencia climática (climate intelligence) es una categoría aún joven pero con un crecimiento explosivo. El movimiento regulatorio (desde la taxonomía europea hasta las exigencias de reporting) y la presión de los inversores institucionales están empujando a las empresas a medir su exposición física. Startups como Jupiter Intelligence en Estados Unidos o Cervest en Reino Unido ya compiten en este espacio, pero el caso de Mitiga demuestra que, desde España y con un pie en la supercomputación, se puede aspirar a jugar en la liga global.

El aval de South Summit y de inversores de primer nivel coloca a la compañía en una posición privilegiada para liderar el mercado europeo. Sin embargo, el reto será mantener la diferenciación ahora que la IA se democratiza y los grandes proveedores de servicios climáticos —desde aseguradoras hasta consultoras— intentan meter una pata en el análisis de riesgos. La clave de Mitiga sigue siendo su capacidad de procesar datos con rigor científico y traducirlos a un lenguaje de negocio: no vende informes para el departamento de sostenibilidad, vende argumentos para el CFO.

Para el emprendedor español que mira los movimientos del ecosistema, la victoria de Mitiga en South Summit 2026 es un recordatorio: el deep tech tiene hueco, la supercomputación no es solo cosa de laboratorios públicos y la combinación de ciencia e IA puede generar startups que levantan decenas de millones. Eso sí, el camino exige paciencia, alianzas estratégicas con centros de investigación y un discurso de venta que no abrume a los inversores, sino que les haga ver el retorno.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Valida si tu tecnología resuelve un problema empresarial cuantificable: La diferencia entre Mitiga y un proyecto académico es que EarthScan responde preguntas que el mercado ya está haciendo (y pagando).
  • Aprovecha los centros de investigación como palanca: La spin-off del BSC demuestra que una colaboración estrecha con la ciencia puede ser la barrera de entrada definitiva y el sello de calidad que atraiga inversores.
  • Aprende a hablar de tu deep tech en términos de negocio: El CEO de Mitiga no vende algoritmos: vende la capacidad de anticipar pérdidas; ese es el idioma que entienden los fondos.
  • No temas a las rondas lideradas por corporates estratégicos: La entrada del Microsoft Climate Innovation Fund no solo sumó capital, sino validación y acceso a canales; busca socios que aporten más que dinero.

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