El barril de petróleo Brent perforó ayer el soporte de los 76 dólares y cerró la sesión del miércoles en mínimos no vistos desde el 27 de febrero, justo antes del estallido del conflicto en Irán. La corrección arrastra a las grandes cotizadas energéticas del IBEX 35, con Repsol y Cepsa en el punto de mira de los inversores.
Un barril Brent en 75,5 dólares: el suelo desde el inicio de la guerra
El precio del crudo de referencia para Europa llegó a tocar los 75,52 dólares durante la sesión del miércoles, un nivel que no se veía desde el 27 de febrero, la jornada anterior a que Estados Unidos e Israel lanzaran los primeros ataques contra Irán. Respecto al cierre del martes, el descenso fue del 2%, lo que deja al Brent un 40% por debajo de los 126,10 dólares que alcanzó el pasado 30 de abril, en plena escalada bélica.
El West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, también cedió un 1,8% hasta los 71,90 dólares. La sincronización de ambos contratos sugiere que la presión bajista no es un simple ajuste técnico, sino una respuesta a los avances diplomáticos y a las declaraciones de la Casa Blanca.
La tregua en Oriente Próximo y la presión de Trump aceleran las ventas
El detonante inmediato de esta nueva pata bajista es la firma de un memorando preliminar entre Washington y Teherán la semana pasada, que abre un periodo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo que ponga fin a las hostilidades. La noticia ha evaporado buena parte de la prima de riesgo geopolítico que el mercado había incorporado al crudo desde febrero. Con todo, el texto no garantiza un desenlace pacífico: los dos meses de conversaciones serán la clave para ver si la tregua se consolida o si el conflicto se reaviva.
A esta dinámica se suma la presión directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que el miércoles acusó a las grandes petroleras de ‘estafar’ a los consumidores al no repercutir la bajada del petróleo en el precio de la gasolina. Trump ha ordenado al Departamento de Justicia abrir una investigación inmediata, lo que añade un factor adicional de incertidumbre regulatoria para un sector que ya ve cómo sus márgenes de refino se estrechan con la caída del crudo.

¿Está el mercado descontando demasiado rápido el fin del conflicto? La visión desde el parqué español
A mi juicio, el mercado está cometiendo el mismo error que cometió en abril, cuando llevó el barril hasta los 126 dólares por el miedo a un corte de suministro. Ahora, seis semanas después, el optimismo sobre la paz ha colocado los precios en niveles casi de preguerra. La realidad es que las conversaciones apenas han empezado y que los precedentes de negociaciones entre Occidente e Irán no son alentadores. Cualquier tropiezo en las conversaciones podría devolver la volatilidad al crudo y, con ella, al IBEX.
Si las negociaciones fracasan, el Brent podría recuperar 10 dólares en cuestión de horas. El mercado apuesta fuerte por la paz sin cobertura.
Para las energéticas españolas, el impacto es doble. Por un lado, sus divisiones de exploración y producción ven cómo el valor de cada barril extraído se reduce. Por otro, la caída del crudo comprime los márgenes de refino, un segmento que suele beneficiarse de precios bajos de la materia prima pero que en este contexto puede verse penalizado si la demanda final no despega. Repsol, con una exposición elevada al upstream y al trading de crudo, es la cotizada del IBEX más sensible a estos movimientos.
Además, la investigación del Departamento de Justicia añade un elemento que no está en los modelos de valoración de las grandes petroleras. Si la administración estadounidense fuerza precios artificialmente bajos en los surtidores, las refinerías podrían ver sus márgenes aún más reducidos. Repsol, que opera refinerías en España y Perú, no está directamente expuesta a la venta minorista en Estados Unidos, pero el precedente regulatorio podría extenderse a otras jurisdicciones.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Las acciones de Repsol cerraron la sesión del miércoles con un retroceso cercano al 2,5%, situándose alrededor de 13 euros, muy próximas al soporte de los 12,80 euros que ha defendido en las últimas caídas. La capitalización de la petrolera pierde más de 800 millones en una sola sesión.
Clave técnica: El nivel de 12,80 euros es la referencia clave. Si se pierde, el siguiente soporte serían los 11,50 euros, lo que dispararía la rentabilidad por dividendo de Repsol por encima del 7%, un umbral que el mercado suele interpretar como señal de riesgo para la sostenibilidad del pago. Con un barril a 75 dólares, el flujo de caja libre de la compañía sigue siendo positivo, pero el mercado descuenta un escenario más duro.
Apunte macro: La prima de riesgo española apenas se movió el miércoles y cerró en 68 puntos básicos. La caída del petróleo no debería afectar directamente a la deuda soberana, pero un descenso prolongado del crudo sí podría aliviar las tensiones inflacionistas y dar margen al BCE para nuevos recortes. En el sectorial europeo, las grandes petroleras como TotalEnergies y BP también retrocedieron alrededor del 2%, en línea con el Brent.



