La transformación digital es el gran reto que están asumiendo ya las empresas de todo el mundo, un fenómeno al que pyme y autónomo tiene que sumarse si quieren evitar quedarse atrás frente a la competencia. Sin embargo, todavía hay trabajadores por cuenta propia que no terminan de tenerlo claro o no entienden muy bien qué es lo que tienen que hacer.
Aunque vamos a ver este tema con más detalle, lo primero que hay que tener claro es que la transformación digital no es ningún capricho para el autónomo. Es un proceso totalmente necesario, y no abordarlo puede dar lugar a que un negocio que ahora es rentable deje de serlo en muy poco tiempo y se vea superado por la competencia.
¿Qué es la transformación digital?

Todavía hay quién piensa que la transformación digital consiste en tener un ordenador último modelo o el móvil más avanzado, pero no es así, se trata de un proceso mucho más complejo y transversal. Implica integrar las nuevas tecnologías en todas las área del negocio, de forma que los procesos queden lo más optimizados posible y ganar así ventaja competitiva.
Pero no implica solo cambios en los equipos de trabajo y una inversión en tecnología, debe ir acompañada necesariamente de un cambio de mentalidad en el profesional. El autónomo debe ser capaz de entender el proceso y todas las mejoras que se van a derivar para él tanto en la forma de trabajar como en la atención al cliente.
¿Qué ventajas ofrece al autónomo la transformación digital?

Un autónomo que ha decidido no quedarse atrás en este proceso consigue mejorar la experiencia de sus clientes, ya que los mismos se siente mejor atendidos al optimizarse los procesos. Además, las nuevas técnicas de análisis de datos hacen que resulte más sencillo detectar nuevas oportunidades de negocio, incluso a nivel internacional.
La transformación digital mejora la capacidad de respuesta haciéndola más rápida, algo totalmente esencial en un entorno tan cambiante como el actual. Mejora los procesos a todos los niveles, haciendo muchas tareas más sencillas de llevar a cabo y más rápidas, lo que a su vez contribuye a incrementar la productividad.
¿Por qué muchos autónomos siguen mostrando resistencia a este proceso?

La resistencia al cambio es algo que no solo se da entre los autónomos, existen muchas empresas (fundamentalmente pymes) en las que también existe una gran reticencia a cambiar la forma de trabajar. El miedo es la principal razón que se encuentra detrás de ese rechazo al cambio. Cuando una persona está acostumbrada a trabajar de una manera cree que ha perfeccionado el sistema y que una modificación puede suponer un auténtico caos.
Y no es solo el miedo, también el desconocimiento ante lo que es el cambio digital y la falta de formación en herramientas digitales suponen un obstáculo al cambio. Sin embargo, está demostrado que el autónomo que decide ser valiente y apostar por la transformación digital nota rápidamente cambios positivos en la forma de trabajar. Es decir, que una vez vencida la resistencia al cambio, la experiencia suele ser positiva.
Alternativas de transformación digital para el autónomo

Hay muchas opciones para ir implantando el cambio y conseguir un negocio cada vez más digitalizado. Una buena opción es sustituir el papeleo por el almacenamiento de documentación en la nube. Esto permite poder encontrar los documentos necesarios de forma mucho más fácil y rápida, a la vez que facilita el hecho de poder trabajar prácticamente desde cualquier sitio.
Otra opción es optar por software inteligente de gestión, una alternativa muy útil para aquellos que no tienen externalizadas gestiones como la contabilidad y la fiscalidad. Hoy en día hay programas que gestionan la contabilidad de forma inteligente y con el menor esfuerzo humano posible, e incluso se encargan de todo lo relacionado con la presentación de impuestos. Esto supone un gran ahorro de tiempo.
Situación de la transformación digital entre los autónomos

Recientemente se ha presentado el informe eAPyme 2019, que analiza cómo está siendo la transformación digital entre las pymes y los autónomos. En él se analizan varias cuestiones, como las diferencias que existen entre las áreas urbanas y las áreas rurales, o la importancia de la formación a la hora de afrontar este proceso.
El informe señala que los autónomos tienen un nivel entre básico y medio en digitalización, por lo que es esencial que refuercen sus conocimientos sobre este tema. Uno de los obstáculos es la conectividad. Aunque España es un país con un buen sistema de telecomunicaciones, lo cierto es que siguen existiendo grandes diferencias entre territorios.
Dado que las infraestructuras en comunicaciones son básicas para la transformación digital, está claro que sigue siendo necesario acometer políticas públicas activas que ayuden a mejorar la conectividad de las zonas rurales. Esto contribuiría al desarrollo de estas regiones y a paliar el problema de la España vaciada.
Por otro lado, se recoge la absoluta necesidad de que los autónomos tengan un acceso más sencillo a ayudas y subvenciones que les permitan formarse en cuestiones digitales. Si no existe una buena formación de base, los profesionales nunca llegarán a entender bien las ventajas que pueden obtener si abordan la transformación digital ni cómo pueden hacerlo.
¿Cómo puede un autónomo empezar su transformación digital?

Lo primero que debe hacer el profesional que quiere abordar este proceso es formarse y entender bien qué es y qué opciones tiene. Solo así puede estar seguro de que acabará tomando el camino correcto cuando elija entre las múltiples opciones de transformación de su negocio que tiene a su disposición.
Una vez que se tienen unos conocimientos básicos sobre este tema se pueden empezar a buscar soluciones. Lo mejor en estos casos es ponerse en manos de profesionales. Hay que tener en cuenta que el proceso de transformación digital es diferente en cada caso, así que debe ser totalmente personalizado y cuidado hasta el último detalle. Si la elección ha sido la correcta, la inversión realizada se recuperará en muy poco tiempo y el autónomo notará que puede trabajar de forma más sencilla, mejorando a la vez su productividad y su nivel de atención al cliente.




















