Si emprender ya es una actividad propia de valientes, lo es todavía más cuando la persona que decide poner en marcha un proyecto lo hace sola. Porque todos somos conscientes de que contar con un socio hace que las preocupaciones propias de la creación y gestión de un negocio sean más llevaderas.
Pero tampoco hay que idealizar el emprendimiento en compañía, porque hay relaciones profesionales pueden convertirse en una auténtica pesadilla, y en estos casos se puede decir que mejor solo que mal acompañado. Sea cual sea la razón por la que hayas decidido emprender en solitario, estamos seguros de que estos consejos te ayudarán a triunfar.
Elige la forma jurídica más adecuada para emprender

Si estás tú solo o sola puedes elegir entre darte de alta en el RETA como autónomo o bien constituir una Sociedad Limitada Unipersonal (SLU). La ventaja de la SLU es que tu responsabilidad frente a las deudas de tu negocio estará limitada al capital social de la entidad mercantil. Pero si escoges darte de alta como autónomo los trámites son más rápidos y podrás empezar antes a trabajar.
En realidad, ninguna forma jurídica es mejor que otra. Ambas tienen sus pros y sus contras, así que depende de tus circunstancias personales y profesionales. Lo mejor en estos casos es que te asesores legalmente y consigas así que el primer paso hacia tu nueva etapa profesional sea exitoso.
Genera tu propia red de contactos

Que estés emprendiendo en solitario no quiere decir que no tengas que contar para nada con otros profesionales. De hecho, te vendrá muy bien conocer la experiencia de otros emprendedores e incluso poder hacer acuerdos de colaboración. Para crear esa red de contactos el networking es una de las mejores opciones.
Conociendo a otros que han pasado por lo mismo que tú te darás cuenta de que muchos de los problemas que enfrentas no son tan graves como pensabas. Otros profesionales te ayudarán a ver las cosas con más perspectiva. Con el tiempo, incluso pueden surgir oportunidades de colaboración e incluso de asociación, así que esfuérzate por trabajar esa red de contactos.
Gestiona muy bien tu dinero al emprender

Ya sabes que cuando se trata de emprender el dinero puede ser un problema, porque no siempre tienes un fácil acceso a la financiación. Pero, aunque tengas dinero de sobra para poner en marcha tu proyecto, es conveniente que siempre actúes con cautela, ya que no es nada bueno empezar un negocio con un sobreendeudamiento o un gasto excesivo.
Asegúrate de elaborar muy bien el primer presupuesto de tu negocio y gastar solo aquello que sea absolutamente imprescindible. Seguramente habrá más cosas en las que quieras invertir, pero pueden esperar un tiempo, si organizas bien tus finanzas podrás adquirirlas cuando tu negocio empiece a generar rentabilidad.
Convierte el cierre de ventas en tu principal objetivo

No se trata de que te conviertas en un vendedor de tipo agresivo que hace cualquier cosa por conseguir vender, pero sí de que le pierdas el miedo a tratar con el cliente y venderle cosas. En tu negocio vas a tener muchas cosas a las que atender, pero nunca pierdas de vista que tu objetivo principal es vender productos o servicios, porque solo así obtendrás rentabilidad.
Lo recomendable en estos casos es no desaprovechar nunca la oportunidad de ganar un cliente. Incluso aunque en ese momento no estés trabajando, si sabes de alguien que necesita lo que tú ofreces, no dudes en hacérselo saber. Así, poco a poco puedes ir creando un red de clientes capaz de sustentar tu negocio.
Al emprender, delega aquello que no sepas

El emprendedor tiene que atender a cientos de cosas a la vez. Hay que elaborar presupuestos, gestionar la contabilidad, asegurarse de que las facturas están pagadas, preparar campañas de marketing, atender a los clientes, etc. Cuando un emprendedor se encarga de todo lo relacionado con su negocio hablamos de microgestión.
Es cierto que este modelo te ayuda a ahorrar, pero también puede suponer un riesgo para tu negocio, porque hará que estés sobrecargado de trabajo y no puedas rendir bien. Además, es posible que haya cosas que no sepas hacer. Por eso, lo mejor es que inviertas algo de tu presupuesto en delegar estas tareas que no sabes hacer o para las que no tienes tiempo. Por ejemplo, dejar la contabilidad en manos de una asesoría o contar con los servicios de un especialista en marketing digital.
Aplica el principio de Pareto

También conocido como regla del 80/20, este principio te puede ayudar a organizar tu tiempo de trabajo y también a tomar decisiones sobre cuáles son las tareas que deberías delegar. Lo que nos dice el principio de Pareto es que un 20% de las tareas importantes que tenemos que asumir en nuestro negocio nos aportarán un 80% de los resultados.
Con esto ya te puedes hacer una idea de las tareas a las que debes prestar la máxima dedicación posible, que serán principalmente el producto o servicio que ofreces y la atención al cliente o el marketing. Todo lo demás no debería quitarte demasiado tiempo, así que si quieres triunfar la clave está en ajustar bien los tiempos de trabajo.
Aprende sobre productividad

Esto tiene mucho que ver con lo anterior. Si hay algo que debe saber quien se anima a emprender en solitario es saber gestionar bien su tiempo y su productividad. Cuando alguien no sabe organizarse suele acabar dedicando gran parte de su tiempo a tareas urgentes en lugar de a las importantes, y esto es un error.
Si te centras solo en lo importante cuando acabe la jornada puedes acabar dándote cuenta de que nos has avanzado nada en aquellos proyectos que son realmente importantes. De ahí la importancia de saber organizar bien el tiempo de trabajo y también de aplicar técnicas para mejorar la productividad personal.
Emprender no tiene que ser tu vida, procura desconectar

Emprender se va a llevar una buena parte de tu tiempo, especialmente en los primeros meses de vida de tu proyecto. Pero, por muy importante que consideres tu trabajo y tu negocio, nunca debes olvidarte de ti mismo. No se trata de dedicarle todo tu tiempo, sino de que el tiempo que dedicas a tu proyecto sea de calidad y te permita avanzar en el mismo.
Para conseguirlo el único secreto que hay es descansar bien y ser capaz de desconectar. Dedicar 12 horas al día 7 días a la semana a tu proyecto no te pondrá más cerca del éxito. Sin embargo, si te pones un horario normal y descansas, notarás que el tiempo que estás trabajando te cunde mucho más.











































