Ethereum coquetea con un posible suelo. El token ha perdido un 60% de su valor desde su máximo histórico y los inversores están atentos a cualquier señal de giro. Este jueves, Tom Lee, cofundador de Fundstrat, compartió un gráfico que calificó de “interesante”: un análisis técnico que marca los niveles donde la criptomoneda podría empezar a recuperarse.
El gráfico, elaborado por el antiguo estratega de Bank of America Stephen Suttmeier, identifica una zona de soporte crítica entre 1.693 y 1.708 dólares. Si el precio consigue mantenerse por encima, la presión vendedora empezaría a aliviarse. Por debajo, el peligro de nuevas caídas sería real.
Los niveles que delimitan el posible rebote de Ethereum
El análisis de Suttmeier es meticuloso. Para que la criptomoneda pueda respirar, necesita conservar el rango de 1.693–1.708 dólares. Esa franja recoge varios indicadores técnicos de corto plazo y, de aguantar, sugeriría que el mercado está perdiendo impulso bajista.
La primera resistencia real está un poco más arriba, entre 1.846 y 1.876 dólares. Superarla implicaría que el interés comprador está regresando con fuerza y abriría la puerta a objetivos como 1.987 dólares y, después, los 2.100 dólares. Si el rebote sigue cogiendo tracción, la siguiente parada importante se sitúa en la banda de 2.225–2.239 dólares.
En el momento de este análisis, Ethereum cotizaba en torno a los 1.747 dólares, un 0,9% por encima de la jornada anterior.
BitMine Immersion Technologies: la acción que no sigue al token
Tom Lee preside BitMine Immersion Technologies (BMNR), una empresa de minería de Bitcoin que también cotiza en bolsa. Curiosamente, mientras Ethereum rebotaba, las acciones de BMNR caían un 1,2% en la sesión. Es una divergencia que algunos inversores minoristas han notado: la acción tiende a sufrir más en las bajadas y no remonta cuando el criptoactivo sube.
De hecho, en lo que va de año, BMNR acumula un desplome superior al 46%, frente al retroceso de alrededor del 40% de Ethereum. La dilución y la percepción de que la compañía no logra capitalizar el rebote lastran su cotización.
El gráfico que comparte Tom Lee es frío y técnico, pero el mensaje es nítido: el soporte de 1.693–1.708 dólares es el fiel de la balanza para los próximos movimientos.
Análisis: ¿está Ethereum repitiendo el patrón de 2022 o hay algo distinto?
Un desplome del 60% desde máximos asusta, pero no es inédito en los ciclos de criptomonedas. En 2022, tras el colapso de Terra y FTX, Ethereum llegó a perder más del 70%. Luego, en 2024, la aprobación de los ETFs spot de ether (los fondos cotizados que permiten invertir en la criptomoneda sin tenerla directamente) alimentó una recuperación vigorosa. El contexto actual es ambiguo: la presión vendedora no es tan salvaje como entonces, pero la demanda institucional tampoco luce como en el verano de 2024.
La tesis de Tom Lee —que Fundstrat maneja con frecuencia— es que Ethereum podría convertirse en una red de cinco billones de dólares en pocos años. Eso sería multiplicar por más de diez su capitalización actual. Para que una proyección así se cumpla, el staking (bloquear ether para validar la red a cambio de recompensas), los rollups (capas que abaratan las transacciones) y la adopción empresarial tendrían que acelerarse mucho más de lo que muestran hoy.
El riesgo, como siempre, está en la concentración de la actividad en pocos proveedores de staking, la dependencia de un puñado de soluciones de segunda capa y una regulación (MiCA en Europa, la SEC en Estados Unidos) que todavía no ha terminado de definir el marco para productos como el staking dentro de los ETF. Si el soporte de los 1.693 dólares se quiebra, el análisis técnico de Suttmeier señalaría un deterioro adicional. Si se respeta, la puerta a los 2.100 dólares queda abierta.
Mientras, el gráfico que Lee ha hecho circular es un recordatorio de que los niveles técnicos, cuando vienen de manos con experiencia como la de Suttmeier, merecen atención. Y que en Ethereum, el famoso ATH (máximo histórico, por sus siglas en inglés) todavía puede quedar lejos.




