El guacamole con salmón ahumado es una mezcla de sabores tan sencilla como asombrosa, y es una combinación gourmet perfecta para servir como entrante en las ocasiones más especiales. Por supuesto también es ideal para darse un capricho en cualquier momento, preparar un canapé diferente o para un brunch de fin de semana. Además de ser una alternativa sabrosa y exquisita, los ingredientes que componen esta receta son muy saludables, así que a la vez que degustamos un delicioso bocado, estaremos cuidando de nuestra salud.
UN ENTRANTE TAN GOURMET COMO SALUDABLE
Por un lado, el guacamole es una preparación tradicional mexicana replicada en todo el mundo, que aporta un montón de nutrientes gracias a los ácidos grasos, que tienen beneficios demostrados sobre la salud del sistema cardiovascular. Además, el aguacate también es rico en proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales, por lo que es uno de los vegetales más completos nutricionalmente hablando. En cuanto al salmón, es un pescado azul que también resulta muy beneficioso para el organismo, principalmente gracias a su elevado contenido en omega-3. Así pues, la combinación de ambos lo tiene todo: sabor, elegancia y salud. A continuación te explicamos como preparar un rico guacamole con salmón para servir el mejor entrante en la cena más especial del año.

INGREDIENTES
- 2 o 3 aguacates maduros
- 1 tomate maduro
- 1 cebolleta
- El zumo de 1/2 lima (aunque también vale 1/2 limón)
- 1 chile
- Sal
- 250 gramos de salmón ahumado en lonchas
- Rebanadas de pan tostado, tartaletas o nachos, para acompañar
Si queremos lucirnos con nuestros invitados, procuraremos elegir un buen salmón ahumado, ya que la diferencia de sabor puede ser notable. El mejor del mercado es el salmón salvaje, es decir, el que no proviene de piscifactoría. Y tanto mejor si se ha hecho el proceso de ahumado de forma artesana. En cuanto a la procedencia, podemos encontrar salmón escocés, noruego, danés o canadiense, siendo el escocés el preferido por los expertos por su sabor intenso y su textura fundente.

CÓMO PREPARAR GUACAMOLE CON SALMÓN
Lo primero es preparar el guacamole casero, que no solo será la base para esta receta, también puede servir para hacer otro entrante aparte, servido con unas crudités o unos barquitos de endivia.
Empezamos picando la cebolleta, el tomate y el chile lo más fino que se pueda, utilizando un cuchillo con el filo bien afilado, para que sea más sencillo. Lo echamos todo en un mortero o en el bol donde vayamos a preparar el guacamole. Después abrimos los aguacates, retiramos la semilla y sacamos la pulpa con ayuda de un tenedor o una cuchara y la ponemos en el recipiente con los demás ingredientes picados.
A continuación vertemos el zumo de media lima o medio limón para retrasar el proceso de oxidación del aguacate y que conserve su color verde durante más tiempo. Añadimos la sal y empezamos a mezclar y machacar los ingredientes con un mortero o un tenedor. La pulpa tiene que quedar bien aplastada a la vez que se va mezclando con los vegetales picados, de forma que quede una crema con trozos visibles pero bien repartidos. Aunque en las opciones de supermercado el guacamole se suele vender como una crema fina y homogénea, la versión más tradicional se sirve con cierta consistencia y sin batir.

CÓMO SE SIRVE ESTE GUACAMOLE CON SALMÓN
Después de preparar el guacamole casero, troceamos las lonchas de salmón ahumado en tiras pequeñas y procedemos a montar nuestros fabulosos canapés. Simplemente tomamos pan tostado o tartaletas de hojaldre, untamos con una cucharada de guacamole y colocamos encima unos trozos de salmón. Podemos terminar de decorar con una pizca de cilantro o eneldo, al gusto de cada uno.
También podemos servirlo dispuesto en varios platos junto a uno nachos, biscotes, o panecillos, para que cada comensal se vaya montando su propio tentempié, aunque ahora con el problema del coronavirus, la recomendación es que se sirvan platos independientes y no se hagan preparaciones para compartir.

CÓMO ELEGIR AGUACATES
A la hora de comprar aguacates o de decidir si ya está listo para consumir o no, nos suelen entrar algunas dudas. ¿Estará en su punto? ¿Espero un día más? ¿Cuánto va a tardar en terminar de madurar? Existen algunos trucos para saber si un aguacate está listo o no. Uno de ellos es el color. Cuanto más oscura se vea la piel, más maduro estará. Si es muy verde, todavía estará muy duro y si tiene un tono verde muy oscuro casi negro, está ya un poco pasado. El color ideal es una especie de verde morado.
El tacto también es una pista irrefutable, aunque hay que palpar con cuidado para no estropearlo. Solo hay que presionar suavemente, si la piel no cede, todavía habrá que esperar varios días. Se tiene que hundir un poco cuando está listo para comer. Otro truco es fijarse en el tallo redondo de la parte superior. Si se puede retirar con facilidad es que el aguacate está maduro y listo para comer. El color debajo de este tallo también nos da pistas. Si es de color oscuro, es que la fruta está pasada y si es verde claro, aún le queda para estar maduro. Un tono amarillento indicaría que ya podemos abrirlo y consumirlo porque está en su punto.














































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