Las croquetas son una de las recetas que más suelen gustar y que mejor se venden en los restaurantes y bares. No solo por la cantidad de ingredientes y sabores diferentes que aceptan, sino también por esa combinación perfecta de crujiente del rebozado exterior y la jugosidad de su bechamel…
Un auténtico placer para el paladar, aunque no tan buenas para mantener la línea, ya que es un producto frito y que además tiene hidratos de carbono y grasas. Sin embargo, hay formas de hacerlas para disfrutar sin que te engorden tanto.
Cómo preparar croquetas ‘light’
Croquetas: ¿alimento saludable?

Las croquetas pueden ser un alimento relativamente saludable siempre que no sean congeladas. Las precocinadas suelen incluir mayor cantidad de aditivos dañinos para la salud, además de grasas saturadas perjudiciales.
Siempre mejor que sean casera, y así te aseguras de que solo se han empleado los ingredientes de mejor calidad. Si es así, este alimento puede aportar vitamina E, antioxidantes, vitamina B, además de minerales como el potasio, sodio, yodo, magnesio y zinc (dependiendo de lo que sean).
…pero engordan

Al ser fritos, son un alimento que no se debería tomar de forma demasiado frecuente incluso si son caseras. También hay que evitar su consumo excesivo si estás cuidado la línea, ya que pueden aportar bastantes calorías.
A parte de los hidratos que y grasas que ya contienen en su interior por la harina, la mantequilla o aceites empleados, etc., también hay que agregar unas 100 calorías que se suman solo por el proceso de fritura.
Eso será aún peor si no se usa papel absorbente para eliminar el exceso de aceite tras la fritura, o si se usan aceites menos saludables para el proceso de fritura.
Composición de las croquetas: ¿cómo hacerlas más saludables?

La buena noticia es que se pueden hacer croquetas más saludables para que puedas disfrutar de ellas sin que engorden tanto y sin tanto aporte de grasas a tu organismo.
Para que eso sea posible deberías analizar las partes de la elaboración de las croquetas:
- Relleno: debería ser lo más saludable posible. Es decir, es mejor usar carne de pollo cocida o carnes magras, pescado, verduras, etc., que usar chorizo, carnes rojas, etc. T
- Bechamel: para prepararla se podría usar harina integral en vez de refinada (también las hay sin gluten), y leche semi o desnatada (con o sin lactosa) en vez de leche entera. Esto reducirá la cantidad de calorías y materia grasa.
- Rebozado: puedes reemplazar el pan rallado normal por un pan rallado integral o usar otro tipo de rebozado con otros cereales más saludables. Algunas personas incluso usan copos de avena, quinoa, etc.
- Fritura: fríe mejor en aceite de oliva, y usa un papel absorbente de cocina para posar las croquetas una vez fritas y que elimine todo el exceso de grasa.
Formas para freír la corqueta

La fritura es uno de los puntos más críticos de la preparación de las croquetas, y el que más grasas y colorías puede aportar. Por eso, debes cuidarlo mucho.
Sin embargo, también hay otros métodos aún más saludables y que te ayudarán a preparar unas croquetas que engorden menos, como es el uso de freidoras por aire (sin aceite), u hornearlas en vez de freír.
Consumo con moderación

No se debe renunciar a las croquetas, pero se debería moderar su consumo. En cambio, si evitas freír y usas métodos como el horneado, puede ser un alimento más saludable que puedes integrar en tu dieta con mayor frecuencia.
Además, usando materias primas de calidad y siguiendo los consejos para el relleno, rebozado y bechamel, no habría de qué preocuparse.
Por supuesto, también se debería seguir una dieta equilibrada y saludable, además de hacer ejercicio físico de forma constante.
Las falsas croquetas saludables: la croqueta sana definitiva

Por último, si deseas hacer unas croquetas más saludables que puedas comer más a menudo, entonces puedes crear una «falsa croqueta» que está también buena, pero sin los problemas de la tradicional.
Muchas personas han comenzado a hacer croquetas saludables sustituyendo la bechamel. Es cierto que ésta es la base de la croqueta, y la que le da esa textura tan deliciosa. Pero algunos cocineros han empleado a usar sustitutos con textura similar como la batata o boniato asado, los garbanzos al estilo de los falafels, u otras verduras.
En cuanto al relleno que acompañará la bechamel, también puedes emplear ingredientes saludables como son el salmón ahumado, el huevo cocido, queso bajo en grasa, pollo cocido (p.e.: el sobrante de una sopa o cocido), etc.
No serán croquetas como tal, y no están igual de ricas, pero pueden ser una alternativa healthy para los que están haciendo dieta estricta o para personas que por problemas de salud no puedan degustar las tradicionales.






































