En tercero de carrera, cuando ya has pasado los años más duros de tu vida universitaria, te empieza a picar el gusanillo de cambiar de aires y de vivir una temporada solo, lejos del agobio y las órdenes de tus padres. El Erasmus es la solución perfecta, un intercambio en el que no deberás estudiar, conocerás a gente de todos los rincones del mundo y la vida nocturna se convertirá en tu pasatiempo favorito. Y la pregunta es: ¿A dónde debemos irnos?. Es la decisión más trascendental y que marcará tus siguientes nueve meses, ya que si no eliges bien el destino lo que pintaba como la mejor experiencia de tu vida, se puede convertir en una verdadera agonía. Por ello, te vamos a ayudarte enseñándote cuáles son las ciudades que jamás debes elegir como tu primera opción para irte de Erasmus.
Milán: el peor destino para irte de Erasmus

La meca del mundo de la moda es una de las ciudades peor valoradas para irte un año de Erasmus. Aunque tiene alguna de las universidades más prestigiosas del mundo, uno de los inconvenientes que tiene Milán es el alto costo de vida, los precios del alquiler, el transporte público que no es muy eficaz, la gasolina, la ropa y, lo más importante, llenar el carrito de la compra tiene un precio mayor a la media europea. No solo el dinero es uno de los hándicaps de la ciudad italiana, sino que la vida social, las discotecas y todo el ocio que es lo que más nos tira a la hora de hacer un erasmus no es especialmente atractivo e, incluso, para muchos es una ciudad bastante fea.
Tirana

Adentrándonos en Albania, uno de los antiguos territorios de la Unión Soviética, nos topamos con su capital, Tirana, que para los veteranos del Erasmus es uno de los destinos que tienen tachados. A pesar de que ha habido un crecimiento en las últimas décadas, Tirana es todo un misterio y su lucha contra el comunismo está más viva que nunca, además de ser una de las urbes más pobres y subdesarrolladas de toda Europa. Otro problema que se encuentran los alumnos de intercambio es que la educación es nefasta y, probablemente, la gracia te salga cara y tengas que repetir un curso entero.
Nottingham: la ciudad más estresante para irte de Erasmus

De primeras esta ciudad inglesa no es un destino llamativo para aquellos que quieren vivir la experiencia del Erasmus. Evidentemente, las prestaciones que te puede dar esta ciudad a nivel de ocio son escasas, por no decir nulas, pero a nivel de universidades es uno de los lugares de Reino Unido que cuenta con mejor profesorado. Aún así, el verdadero motivo por el que no debes elegir este destino es porque se encuentra entre las cinco principales ciudades de Inglaterra con personas que experimentan estrés extremo, además la bolsa de trabajo se vio muy afectada por culpa de la pandemia, lo que te hará aún más complejo conseguir un dinero extra.
Glasgow: la ciudad más peligrosa para irse de Erasmus

La lluvia, la ausencia del sol y las bajas temperaturas suele ser lo primero que se nos pasa por la cabeza cuando hablamos de Glasgow, la ciudad con más habitantes de Escocia. Y es que no es todo malo, los lugares mágicos, sus entornos naturales y sus acantilados pueden hacernos decantar por Glasgow como nuestro destino deseado, pero las desventajas que tiene hace que no se encuentre en los destinos por excelencia del erasmus. La guerras territoriales y de pandillas es el pan de cada día en la ciudad y puede que parezca algo inofensivo, pero debido a estos conflictos Glasgow es una de las ciudades más peligrosas de todo el continente europeo con una tasa de homicidios de 5,1 asesinatos por cada 100 mil habitantes.
Marsella

Es sabido por todos que Marsella no es de las mejores ciudades para vivir en Francia, ya que, al igual que Glasgow, es una de las ciudades con más índice de criminalidad en toda Europa. Las incidencias de carteristas, atracos y otro tipo de hurtos menores suele ser mayor que en el resto de Francia. La esencia de Marsella es el comercio, que con el paso de los años se ha convertido en uno de los puntos calientes de la economía francesa, es por este motivo que la vida social y el ocio nocturno no es uno de los puntos fuertes de la urbe.
Lisboa

Cómo puede ser Lisboa una de las peores ciudades para irte de Erasmus sí es una las ciudades más tranquilas de Europa, que más vida nocturna tiene y con un clima privilegiado que te hará ir en camiseta corta todo el año. Pues no es todo de color de rosa en la ciudad portuguesa, ya que es uno de los puntos más débiles en cuanto a la atención sanitaria con unos hospitales y centros de salud que parecen más de un país subdesarrollado. Por otro lado, es una ciudad que con el paso de los años está muy contaminada debido a que no ha habido unas medidas medioambientales para preservar el estado del aire. Para terminar, el sueldo mínimo interprofesional es muy bajo, lo que hará que llegues con el agua al cuello todos los meses a pesar de su coste de vida tan barato.
Dublín

El país del trébol es uno de los lugares más caros para vivir en Europa. Es evidente que la ciudad más costosa sea Dublín, la capital de Irlanda, no solo el coste de la ropa, el carrito de la compra, sino que se coloca en el top ciudades con un precio del alquiler más elevado, siendo un motivo más que suficiente como para tachar de la lista a Dublín como destino para irse de Erasmus. La gastronomía del país no es uno de sus puntos fuertes, ya que para muchos podría considerarse el peor lugar donde comer en Europa. Por último, la temperatura no acompaña mucho, ya que el sol no se deja ver mucho y la mayoría de días la lluvia siempre acompaña.
Mónaco

Por motivos obvios no hay que elegir Mónaco como el destino para pasar un año de tu vida estudiando la carrera. Sus universidades son escasas, por lo que te será difícil conseguir convenio y que te convaliden las asignaturas, además de que su profesorado no es especialmente bueno y que el precio de la matrícula es elevado. El motivo más evidente por el que tenemos que evitar Mónaco es por su precio, siendo la ciudad más lujosa de toda Europa y en el que te será difícil vivir con la ayuda universitaria, por no hablar de la misión suicida que es encontrar un piso a buen precio y sin que tengas que donar un órgano.


































































