La Promesa, la ficción de RTVE, ha logrado colocarse entre los grandes fenómenos de la ficción televisiva de la temporada cautivando a los espectadores gracias a un guion lleno de secretos familiares, de traiciones y emociones intensas. Tras la emisión del impactante capítulo 669, que se emitió el jueves 4 de septiembre, la serie confronta este viernes 5 el capítulo que hará un antes y un después en la serie. El destino de Jana, el enigmático pasado de Leocadia y las valientes decisiones de Manuel confluyen en un guion que no deja a nadie indiferente.
EL MISTERIO DE JANA Y EL CHANTAJE DE LORENZO

Uno de los motores de la historia de La Promesa sigue siendo la fatídica muerte de Jana. Después de más de un centenar de capítulos guardando la incógnita, la serie ha comenzado a desvelar detalles que podrían cambiarlo todo. La memoria de Leocadia sobre aquella fatídica noche se apodera de la trama amenazando con revelar la verdad que arrasa la fachada de honor que la familia ha intentado construir.
Lorenzo, el capitán que no escatima en dirigir y presionar a su entorno, es el gran enemigo de este arco, pero su amenaza contra Leocadia ha conducido a la señora de Figueroa a aceptar un chantaje imposible de sostener en el tiempo. Cada uno de los gestos de Lorenzo parece destinado a afianzar su poder dentro de la casa, aun a costa de destruir a su alrededor.
La sombra de la joven Jana sigue aumentando a partir de ahora en cada conversación, siendo esa la representación, interpretada por Ana Garcés, que va mucho más allá de ser víctima. Se trata de la representación de un pasado que no termina de cerrarse. Su muerte se convierte en un peso muerto que los personajes llevan sobre sus espaldas. Este peso hecho de culpa les recuerda que los pecados del pasado siempre encuentran la forma de salir del interior de cada uno.
El avance oficial de RTVE ha determinado que el próximo lunes se emita un capítulo especial donde se descubrirá la verdad acerca de este asesinato. Este hecho ha causado expectación entre los seguidores que llevan semanas especulando sobre la posible implicación de varios personajes en la muerte de Jana.
LA VALENTÍA DE EMPEZAR DE CERO EN LA PROMESA

Si en el relato de La Promesa existe un personaje que ha cambiado de una forma singular los patrones que rigen su vida, tal es el caso de Manuel. Hijo de una familia influyente y en un proceso de aprendizaje mediante las estrictas normas que rigen la tradición, el joven decide cambiar de forma radical su existencia. Su renuncia al puesto en la empresa familiar con el objetivo de establecer su propia empresa es un acto de rebeldía que trastoca las bases de su estirpe.
El cambio no solo es un cambio personal, sino un nacimiento del enfrentamiento con la autoridad familiar. Manuel decide romper con lo que era de esperar en su vida y, al mismo tiempo, muestra una clara preferencia por la creación de un nuevo destino antes de continuar con el yugo de las obligaciones que le ofrece su herencia. Este gesto es el indudable reflejo de las tensiones entre el viejo mundo de los privilegios en el que vive y el nuevo tiempo de oportunidades que empieza a abrirse paso a través de la ficción.
Esta acción también influye mucho en su relación con Leocadia, quien siempre le vio como el perfecto heredero de la estirpe. La decepción de aquella madre de la Dinastía todavía queda bien marcada; se vislumbra al mismo tiempo un conflicto emocional que mucho dará de sí más adelante.
Así también la valentía de Manuel empodera a otros personajes de la novela para replantearse sus vidas: el mensaje es evidente: incluso llega a ser posible elegir otro camino dentro del palacio repleto de normas fiables e irrompibles. Es la expresión de las esperanzas del nuevo protagonista por un futuro diferente; el precio de la libertad todavía no se encuentra definido.
UN PALACIO AL BORDE DEL COLAPSO

Más allá de los secretos de Jana y de los comportamientos de Manuel, La Promesa ejecuta un todo un conjunto de historias que convierte cada (su) capítulo en una montaña rusa de sensaciones. Curro, por su parte, sigue incesante en su búsqueda de Ángela sin encontrar todavía el sentido de una respuesta. Su frustración aumenta después de cada intento frustrado, al igual que la sospecha de que Lorenzo está detrás de la situación de su desaparición.
Por su parte, Vera y Lope han conseguido reconciliarse tras un tiempo copado por equívocos y distancias. Sin embargo, el lastre familiar de ella sigue pesándole a la relación. Este reencuentro parece feliz, pero rápidamente se convierte en un nuevo motivo de incertidumbre: recuerda que en el palacio nada es sencillo ni perdura.
La cocina también vive intensos momentos. Candela le confiesa secretos a Toño que pueden transformar la complicada relación de este y Simona. Son esos pequeños detalles de trato que, incluso en medio de grandes conflictos, nos advierten que también hay lugar en la serie para comprobar las emociones humanas que son más sencillas y más sinceras.
María Fernández, incapaz de retener más tiempo los propios sentimientos por Samuel, se derrumba después de una fiesta. La confesión implícita de amor que se deja caer por la noche da lugar a un entramado amoroso doloroso que es una muestra de que el corazón no sabe de jerarquías ni de apariencias.
También en una trama colectiva, Catalina se erige como muy decidida en las injusticias. Con la ayuda de sus trabajadores consigue la humillación del barón de Valladares en un punto de no retorno, dejando sentir que su victoria es una resistencia y, a la vez, una especie de presentimiento de represalias que añadirán tensión a la historia.






































