El precio de todo está por las nubes, incluyendo el de las energías como el gas o la luz. Precisamente nuestro consumo es más elevado cuando las temperaturas son algo más extremas, por ejemplo en los días más fríos del invierno y en las olas de calor del verano. Esto significa que a veces tenemos que elegir entre pagar mucho más y tener que recortar de otras cosas, o poder disfrutar de un ambiente agradable en casa. Sin embargo, existen pequeños trucos que apenas requieren esfuerzo con los que podemos ahorrar entre 20 y 70 en electricidad.
LA REGLA DEL 1, AVALADA POR LA AIE

Hay trucos que son un poco de sentido común, como usar menos los electrodomésticos que más gastan, ventilar y abrir cortinas en los horarios más convenientes, usar luz natural todo lo posible, utilizar temporizadores de enchufe, etc. Se trata de gestos simples que siempre permiten algo de ahorro por poco que sea. Pero aún hay otro método muy eficaz que es el que se conoce como la regla del 1, es muy sencillo, está avalado y aconsejado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la Comisión Europea. Es una técnica que se encuentra recogida en una guía de consejos y buenas prácticas para ahorrar en el consumo de energía. ¿Quieres saber en qué consiste?
BAJAR O SUBIR 1ºC

La regla del 1 es tan sencilla como bajar 1 solo grado en la calefacción durante el invierno y subir 1 grado el aire acondicionado durante el verano. A nivel de temperatura apenas se nota la diferencia, pero en la factura sí se puede reflejar con un ahorro importante de dinero. Ajustar la temperatura en el hogar, puede suponer un ahorro de hasta 70 euros al año. No es una gran cosa, pero si combinamos este truco con otros, como bombillas de bajo consumo, un buen aislamiento, etc., podemos llegar a ahorrar al año hasta 450 euros, según cálculos de la AIE.
SE PUEDE AHORRAR HASTA UN 7%

Según los expertos en ahorro y energía, tan solo hace falta bajar un grado en el termostato para conseguir ahorrar hasta un 7% en la factura mensual de la luz. En España el uso de gas en sistemas de calefacción supone en torno al 15% del total. Aplicando la regla del 1 se puede reducir un 1% adicional. Complementariamente, a esto se puede optar por electrodomésticos más eficientes y nos ofrezcan la posibilidad de regular la temperatura.
OTRAS FORMAS DE AHORRAR

Es verdad que los modelos más modernos tienen un mayor coste y requieren una inversión, pero ofrecen grandes ventajas de ahorro a medio y la largo plazo. Por unos 90 euros podemos encontrar termostatos programables que incluso podemos controlar desde el móvil para aclimatar la casa, por ejemplo unos minutos antes de llegar del trabajo. Tener el control de la temperatura de casa, nos ayuda a ahorrar desde el primer minuto. Además, podemos recurrir a otras fórmulas sencillas para seguir ahorrando sin tener que renunciar a una casa caliente en invierno o fresca en el verano. A continuación repasamos algunas.
BUENOS HÁBITOS PARA GASTAR MENOS

Hay algunos hábitos que, una vez que los interiorizamos, nos ayudan a ahorrar en la factura mensual. Por ejemplo, hay que apostar siempre por las bombillas LED, que consumen hasta 7 veces menos que las convencionales y duran mucho más. Igualmente, es buena idea usar regletas para poder apagar todos nuestros electrodomésticos y evitar el famoso consumo fantasma que, sin que nos demos cuenta, incrementa el gasto anual unos cuantos euros. Otro aspecto a considerar es hacer uso de los programas ECO de los electrodomésticos como el lavavajillas o la lavadora.
EFICIENCIA ENERGÉTICA

Otro punto que tenemos que tener en cuenta es la clasificación energética de los electrodomésticos. Esto no significa que deshacernos de los aparatos antiguos, pero en el momento de sustituirlos, es conveniente elegir modelos con una buena calificación que garantice su eficiencia. Además de ser más ecológicos, gastaremos menos luz. También existen métodos de calefacción de bajo consumo, como la aerotermia o los paneles solares. Son sistemas que requieren una instalación un poco costosa, pero el retorno de la inversión es mucho más rápido de lo que te puedes imaginar.
CORTINAS TÉRMICAS PARA AHORRAR

Las cortinas térmicas son otra solución que puede ayudar bastante a reducir el gasto de calefacción en los meses fríos y el de aire acondicionado o ventiladores durante el verano. Están diseñadas para controlar las corrientes de aire y son capaces de reducir la perdida de calor hasta un 25% en invierno y bloquear el calor del sol hasta un 33% en las épocas de calor intenso. Suelen estar fabricadas con varias capas de materiales que les otorgan resistencia térmica. La capa visible suele ser de algodón, seda, lino, poliéster o lana. La capa intermedia puede ser de fieltro, franela, espuma o algodón grueso. La tercera capa es la parte interna que sirve de revestimiento o respaldo.


















































































































