El presidente de INDRA, Fernando Abril-Martorell, mantiene amistad con Mataix desde sus tiempos universitarios.

Para buena parte de los conocedores de la trayectoria de Fernando Abril-Martorell solo era cuestión de tiempo que Ignacio Mataix se incorporara a su equipo, negociación que está a punto de culminar según avanzó esta semana en exclusiva Merca2.es.

La magnífica relación entre Abril-Martorell y Mataix nació en los pupitres de la elitista Universidad Pontificia Comillas, en la conocida ICADE. Ambos cursaron E-3 (Derecho con Ciencia Económica) juntos. Se puede decir que el mejor amigo de Fernando Abril-Martorell en el sector en el que aterrizó en 2015 es sin duda Ignacio Mataix, hoy CEO de ITP.

El momento es el propicio para el desembarco de Mataix –y su salida de la compañía de motores de aviación–, con la llegada del capital de Rolls Royce a ITP. Del mismo modo tiene a favor la compleja situación política que vive el actual CEO de Indra, Javier de Andrés, cuya esposa, María Fernanda Richmond, está en libertad bajo fianza de cuatro millones de euros como investigada en el ‘Caso Lezo’. De Andrés es una persona considerada muy cercana a Ignacio González, dada la gran vinculación de su esposa con el expresidente de la Comunidad de Madrid y el Canal de Isabel II.

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Fernando Abril-Martorell aterrizó en Indra tras una compleja operación de entrada en el capital de Telefónica, bajo los auspicios aún de Cesar Alierta. Fuentes cercanas a la dirección de Indra explican que el verdadero objetivo era eliminar a Javier Monzón de la presidencia de la principal compañía de sistemas tecnológicos del país. En aquellos años se barajaron varias propuestas para hacerse con el control de la compañía, incluida una de la Corporación Aristrain por la que llegó a mediar Antonio Hernández-Mancha, veterano líder de Alianza Popular.

Hay un curioso cruce de destinos entre Fernando Abril-Martorell y su antecesor, Javier Monzón. El actual presidente de INDRA –que en 2016 cobró un salario de 1,91 millones– lo fue antes de PRISA (entre 2012 y 2014, años de malos resultados para la editora de El País), puesto con el que ha coqueteado en los últimos meses Monzón con el apoyo de Ana Patricia Botín. En el currículo de Abril-Martorell está Credit Suisse y su labor como CEO de Telefónica entre 2000 y 2002, precisamente bajo las órdenes de César Alierta.

La llegada a la cúpula de Telefónica de Álvarez-Pallete en sustitución de César Alierta acabó conduciendo a la venta discreta del algo más del 3,5% de Telefónica en Indra, con un modesto beneficio de 20 millones de euros. Abortado quedó, por tanto, el plan inicial, que preveía tras el 3,5% inicial incrementar la participación al 6 y luego al 12% del capital de la compañía.

Hoy es la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) la principal accionista de la empresa tecnológica, con un 18,75% del capital, seguida por la Corporación Financiera Alba (11,37%). El Estado heredó las acciones de Bankia tras la intervención del banco en plena crisis financiera. La última entrada importante en el capital es la del banco noruego Norges Bank, que se ha hecho con el control de un 3% del capital.

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Lo cierto es que la compañía que capitanean Abril-Martorell y De Andrés ha presentado unas buenas cifras este último trimestre, con un resultado bruto de explotación de 171 millones de euros, ya lejos de las pérdidas de otros periodos de control. La expectativa de un ciclo inversor en Defensa no deja de ser un estímulo en una compañía en la que el negocio de Defensa es un importante pilar (un 19%), acompañado por el de transporte y tráfico (19%), un pelín solo por debajo de los servicios financieros (21%).