Nvidia y los gigantes de la IA afrontan un escenario de incertidumbre tras la victoria demócrata

Los planes para restringir el desarrollo de la IA y la amenaza de moratorias a las infraestructuras en Texas generan nerviosismo en Wall Street tras los resultados electorales.

La victoria de los demócratas en las pasadas elecciones de medio término de Estados Unidos no ha sido una sorpresa, aunque sí lo ha sido su magnitud, pero lo cierto es que puede tener consecuencias más allá de la política. Y es que ya son varios los analistas que ponen el ojo en los proyectos de centros de datos y en las acciones de empresas como Nvidia.

Según explica Bloomberg, las acciones de las grandes tecnológicas cayeron la mañana posterior a la elección, con buena parte de los inversores poniendo el foco en otros mercados tras el resultado. «La reacción inicial incluyó ventas de acciones tecnológicas, una caída del dólar y una mayor demanda de bonos del Tesoro y oro. Sin embargo, Wall Street dio un giro durante la jornada y terminó con fuertes ganancias. El S&P 500 avanzó cerca de un 2%, mientras las grandes tecnológicas lideraron la recuperación», sentencian.

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«Los inversores dejaron atrás los temores iniciales por una mayor regulación de la inteligencia artificial y comenzaron a valorar la menor incertidumbre electoral, la posibilidad de un bloqueo legislativo y el desplome del petróleo ante las expectativas de una distensión con Irán», recuerda el informe del medio económico.

Gina Hinojosa habla ante un atril de madera con micrófono. Wikicommons
Gina Hinojosa habla ante un atril de madera con micrófono. Wikicommons

El problema es que la relación entre el Partido Demócrata y las empresas de Silicon Valley se ha complicado en los últimos años. El apoyo abierto de figuras como Elon Musk al Partido Republicano y a Donald Trump, y la relación de otras empresas con el partido pueden acabar pasando factura. Se suma que figuras como la nueva gobernadora de Texas, Gina Hinojosa, han puesto en duda las ventajas económicas de los centros de datos. Por su parte, la nueva congresista Yassamin Ansari ha dicho que la limitación del avance de la IA debe ser una de las prioridades del partido.

«La prioridad de la agenda demócrata desde el primer día debe ser una pausa en el desarrollo de la IA avanzada, la regulación de este sector fuera de control y la prohibición de la superinteligencia artificial», sentenció Ansari en un mensaje publicado a través de X, la red social antes conocida como Twitter.

La limitación de centros de datos en Texas

Uno de los puntos que más preocupa a las empresas del mundo de la tecnología es la posible limitación de centros de datos en Texas, el estado que más instalaciones de este tipo preveía albergar en los próximos años. Ni Hinojosa ni el nuevo senador del estado, James Talarico, ven con buenos ojos la implantación de estos espacios, tanto por su coste como porque ocupan terrenos que deberían ser para los granjeros.

«Asimismo, se ha mostrado cada vez más crítica con los centros de datos, una de las pocas cuestiones que está uniendo a votantes texanos de distintos partidos. ¿!– /wp:paragraph –>

Durante las últimas semanas de su campaña, Hinojosa criticó repetidamente la rápida expansión de grandes instalaciones de servidores y pidió una moratoria a nivel estatal, prometiendo «detener la toma de control de los centros de datos». Texas es fundamental para la expansión de centros de datos en EE. UU., representando aproximadamente el 27% de la capacidad planificada, según Wells Fargo.

El efecto sobre Nvidia, OpenAI y Anthropic

Lo cierto es que Nvidia, OpenAI y Anthropic parecen las empresas más expuestas a estos movimientos. Y es que la primera ha hecho de los chips de IA el centro de su negocio —aunque todavía genera ingresos de mercados como los videojuegos o los motores gráficos—, y las otras dos dependen íntegramente de sus dos aplicaciones de inteligencia artificial, ChatGPT y Claude, respectivamente.

El propio Sam Altman, consejero delegado y fundador de OpenAI, señalaba hace unos días la importancia para su sector de los centros de datos. En concreto, indicaba que era «terrible» que los usuarios tuviesen tantos chips de memoria RAM en sus ordenadores, pues todos, o al menos la mayoría, deberían estar en centros de datos.

Sam Altman y Jony Ive OpenAI Merca2

En cualquier caso, estas empresas ya dan pasos para tender puentes con el nuevo Congreso. El propio Altman ha cambiado su posición sobre la memoria RAM, como lo explicó, también en X: «En realidad, sí quiero que el mundo tenga toneladas de memoria y que la gente ponga tanta como quiera en sus ordenadores. Es jodidamente molesto que esto se haya sacado de contexto. Llevo mucho tiempo argumentando que el mundo debería aumentar la producción de memoria», escribió.

Pero no todo el sector tecnológico quiere mostrar la bandera blanca al nuevo Congreso. Elon Musk, como no podía ser de otra forma, ha mantenido su actitud beligerante, asegurando en sus redes que «los centros de datos en el espacio suenan como una buena idea». Será interesante ver cómo evoluciona la relación del nuevo Parlamento con este sector y si son capaces de adaptarse a la nueva realidad.


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