El Hospital Universitario de Cabueñes ha puesto en marcha la Unidad de Pie Diabético y Heridas Crónicas, un recurso destinado a mejorar la valoración, el tratamiento y el seguimiento de personas con heridas de difícil cicatrización, especialmente pacientes con diabetes.
La unidad dependerá del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular y estará coordinada por el doctor Pablo del Canto. Contará con una enfermera especializada, una técnica en cuidados auxiliares de enfermería y personal facultativo de cirugía vascular. Además, incorporará a un profesional de podología, una categoría que se está creando en el Servicio de Salud del Principado (Sespa).
Atención multidisciplinar y seguimiento
Según las estimaciones del hospital, por este recurso pasarán unos 600 pacientes al año. El equipo trabajará en colaboración con Endocrinología, Traumatología y Enfermedades Infecciosas, entre otros servicios cuando la situación clínica lo requiera.
El modelo asistencial previsto incluye la valoración conjunta de enfermería y cirugía vascular, la detección temprana de zonas de riesgo y el seguimiento tras una revascularización o una amputación menor. En los casos más complejos está prevista la coordinación con otras especialidades para adaptar las decisiones a cada paciente.
El abordaje coordinado busca ajustar los tratamientos y facilitar el diagnóstico precoz. En las úlceras del pie diabético pueden influir factores como la falta de riego sanguíneo, la pérdida de sensibilidad, las alteraciones del apoyo, las infecciones y el control metabólico. La unidad tiene como objetivo favorecer la cicatrización y reducir complicaciones, ingresos evitables y el riesgo de amputaciones potencialmente prevenibles.
Equipamiento y procedimientos
La consulta estará en la primera planta del hospital, en el área de consultas externas de Cirugía Vascular. Dispondrá de un ecógrafo Doppler para estudiar la circulación arterial y detectar problemas de perfusión, así como de un monitor de presión transcutánea de oxígeno (TcPO₂), que permite estimar la oxigenación de los tejidos y orientar decisiones terapéuticas. También contará con instrumental para técnicas de cirugía menor ambulatoria.
En pacientes seleccionados podrán realizarse procedimientos para corregir puntos de presión o problemas mecánicos que favorecen la aparición y persistencia de úlceras, sin necesidad de ingreso hospitalario.
La unidad complementará el trabajo del quirófano híbrido de Cabueñes, que permite realizar procedimientos vasculares complejos y técnicas de revascularización. La consulta aportará la valoración previa, el control de la perfusión y el seguimiento de las lesiones después de la intervención. La atención puede requerir también controlar infecciones, descargar zonas de presión y vigilar el cuidado y la cicatrización de las heridas.
Diabetes y riesgo de amputación
Aproximadamente el 9% de la población asturiana padece diabetes. Según la experiencia de otros hospitales, la atención multidisciplinar del pie diabético puede reducir las amputaciones mayores entre un 39% y un 56%.
La nueva unidad tiene como objetivo integrar el diagnóstico vascular, la revascularización, el tratamiento de las heridas y el seguimiento especializado para mejorar las posibilidades de cicatrización y evitar, siempre que sea posible, la pérdida de una extremidad.




