Telefónica sufre dos golpes en Brasil y Reino Unido tras el veto de la CMA y las dudas políticas

J.P. Morgan rebaja la recomendación de la operadora a «infraponderar» por los problemas regulatorios de Virgin Media O2 en Reino Unido, mientras el 35% del ebitda procedente de Brasil asume la volatilidad política.

Aunque Telefónica mantiene una posición sólida en España, ha tenido que encajar dos reveses en dos de sus mercados internacionales estratégicos. Por un lado, la victoria electoral de Lula da Silva en Brasil ha sembrado incertidumbre entre analistas e inversores sobre la evolución de sus activos en el país sudamericano. Por otro lado, las alertas operativas se extienden al mercado británico, donde las presiones regulatorias y competitivas condicionan la estrategia de la multinacional.

Esta misma semana, J.P. Morgan ha rebajado su recomendación sobre el valor de Mantener a Infraponderar. La firma de análisis argumenta que la actividad del grupo en Reino Unido afronta un escenario de riesgo creciente por las tensiones que soporta Virgin Media O2 (VMO2), la filial conjunta con la que opera la red de fibra óptica en el territorio británico. Parte de la complicación reside en la paralización de la compra de la fibra alternativa Netomnia, una operación clave para ganar escala en el país.

Publicidad
Telefónica, más europea que nunca ante el reto de la primera Junta presidida por Marc Murtra

La Autoridad de los Mercados y la Competencia (CMA, por sus siglas en inglés) —el equivalente británico a la CNMC española— ha cuestionado preliminarmente la adquisición por el impacto que podría ejercer sobre el grado de competencia en el sector. A pesar de la presión ejercida por la directiva liderada por Marc Murtra y sus socios para desbloquear la transacción, la investigación regulatoria se mantiene en curso.

Según publica Expansión, Advencap, DigitalBridge y Soho Square Capital —los tres fondos de inversión propietarios de Substantial, matriz de Netomnia cuya venta permanece pendiente del dictamen de la CMA— junto con InfraVia, han remitido una carta abierta en la que advierten de que un eventual veto a la operación «disuadiría la inversión internacional que Reino Unido trata de atraer» y terminaría por perjudicar a los consumidores finales.

Las dudas en Brasil no se aclararán a corto plazo

El escenario en Brasil representa un vector crítico. Junto con Venezuela, la filial brasileña (Vivo) constituye el único activo operativo que Telefónica conserva en América Latina y el único en el que la compañía no ha planteado un proceso de desinversión. No obstante, el retorno de Lula da Silva a la presidencia introduce volatilidad en la planificación de las multinacionales con presencia en el país, especialmente ante un Congreso fragmentado que dificulta la aprobación de reformas estructurales.

La exposición a este mercado resulta determinante para el balance consolidado del grupo. Según las estimaciones del departamento de análisis de Bankinter, Brasil genera aproximadamente el 35% del ebitda total de Telefónica. Esta ponderación sitúa a la compañía en una posición de alta sensibilidad ante las decisiones económicas del nuevo Ejecutivo en Brasilia.

Marc Murtra Merca2
El presidente de la compañía, Marc Murtra | Foto de Telefónica

A pesar de las dudas del mercado, la compañía no da muestras de alterar su compromiso inversor en el país. De hecho, la filial Vivo acaba de cerrar una alianza estratégica con Starlink —la red de conectividad satelital de Elon Musk—, una iniciativa valorada de forma positiva por las firmas de análisis a largo plazo. «.

El reto de Telefónica en el mercado británico

El contexto en Reino Unido presenta dinámicas diferenciadas respecto a América Latina. Mientras que la victoria de Lula afecta de forma transversal a otras grandes corporaciones españolas cotizadas —como Banco Santander, Iberdrola o Mapfre—, el desafío de Telefónica en el negocio británico responde a factores estructurales de la propia industria de las telecomunicaciones.

Tal y como recoge Investing.com, la dirección de la compañía no descarta que los planes de consolidación sectorial en el mercado británico requieran en el futuro una ampliación de capital en la filial. Asimismo, desde J.P. Morgan advierten de un nivel de riesgo superior a la media derivado del impacto de la inteligencia artificial agéntica y de unas perspectivas de crecimiento operativo más moderadas que las del resto de la industria europea en el medio plazo.


Publicidad