El documental El irreal Valerio, dirigido por Gemma Soriano y Jero Rodríguez, recorre la trayectoria del realizador de televisión Valerio Lazarov, próximo protagonista de Imprescindibles. El programa se suma a la conmemoración del 70º aniversario de TVE.
La producción repasa cómo Lazarov llevó a la televisión una narrativa visual marcada por los zooms, los montajes agresivos y la experimentación estética. Desde su llegada a TVE en los años 60 y 70 hasta la puesta en marcha de canales privados, su trabajo cambió la manera de contar historias en imágenes.
De Rumanía a TVE
El documental aborda los primeros años de Lazarov en Rumanía, durante el régimen de Nicolae Ceaucescu. Según el relato, las precariedades y la censura marcaron su infancia y su trabajo televisivo. Sus primeras producciones ya mostraban recursos como el croma y movimientos de cámara novedosos, además de montajes inspirados en cineastas de la escuela soviética.
Su trabajo llamó la atención de directivos de TVE, encabezados entonces por Adolfo Suárez, en un festival internacional. La cadena lo incorporó en el contexto de una operación para modernizar la imagen del país. Lazarov fue uno de los primeros realizadores en rodar en color y llevó a sus programas a estrellas internacionales; podía dedicar semanas a una producción.
Un estilo de trabajo exigente
Colaboradores y artistas como Karina y Miguel Ríos recuerdan la exigencia de los rodajes. En su primera producción para TVE, tuvieron que recordarle que la jornada laboral tenía un límite de horas.
En 1968, con libertad para desarrollar sus proyectos en TVE, Lazarov dirigió El Irreal Madrid, una sátira musical sobre cómo ser un buen aficionado del club blanco. La obra obtuvo la Ninfa de Oro en el Festival de Montecarlo.
De Italia a Telecinco
Su primera etapa en España terminó a finales de los años 70, tras un fracaso televisivo. Lazarov se trasladó a Italia, donde trabajó primero en la RAI y después en la cadena privada de Silvio Berlusconi, convertido en un ejecutivo encargado de competir por la audiencia.
El éxito italiano lo llevó de vuelta a España para poner en marcha Telecinco y disputar las audiencias con un modelo televisivo basado en el espectáculo y el color.




