Ryanair estudia congelar salarios y recortar tripulación para contener los costes del combustible

Ryanair cifra en 2.000 millones de euros el sobrecoste de queroseno en el ejercicio que cierra en marzo de 2028. Unite avisa de que su convenio plurianual cubre 2027 y no depende de los resultados de la compañía.

Ryanair estudia congelar salarios y volar con menos tripulantes para contener sus costes del combustible. La mayor aerolínea low cost de Europa confirmó este lunes que revisa “todos los costes” del grupo para absorber el encarecimiento del queroseno derivado del conflicto en Oriente Medio. El movimiento abre un frente sindical y anticipa subidas de tarifas en todo el corto radio europeo.

La cifra que maneja la compañía irlandesa es contundente: unos 2.000 millones de euros adicionales de factura de queroseno en su próximo ejercicio, que cierra en marzo de 2028. Ryanair espera además que las aerolíneas europeas suban los billetes hasta un 20% para repercutir el coste. El crudo marcó el viernes máximos de seis meses y este lunes cotizaba en torno a los 106 dólares por barril.

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Un trimestre sólido con la factura energética en el horizonte

Las cuentas del trimestre cerrado en septiembre, publicadas junto al anuncio, sostienen el diagnóstico: la demanda resiste, pero el margen se estrecha. Estos son los datos que he revisado en los resultados remitidos a inversores.

  • Beneficio después de impuestos de 1.610 millones de euros en el trimestre, un 6% menos interanual y en línea con el consenso.
  • Pasajeros: 64,5 millones entre julio y septiembre, un 5% más.
  • Tarifas medias: cayeron un 2% interanual; para el trimestre en curso, la compañía aprecia una tendencia “moderadamente mejor”.
  • Factura de combustible: 2.000 millones de euros adicionales en el ejercicio que cierra en marzo de 2028.
  • Cobertura: el 80% del queroseno hasta finales de marzo está asegurado a 67 dólares por barril; solo el 25% de los doce meses siguientes, a 95 dólares.
  • Flota: las entregas bajan de unos 30 a 15 aviones anuales; el primer Boeing 737 Max 10 llega en enero, con un 20% más de asientos y un quinto menos de consumo.

La combinación es incómoda. El combustible cubierto a 67 dólares amortigua el invierno, pero ese muro de coberturas se agota justo cuando arranca el ejercicio más caro del ciclo. De ahí que O’Leary hable a la vez de convenios laborales, ratios de tripulación y digitalización.

“Salvo una resolución rápida del conflicto en Oriente Medio, esperamos que los precios del queroseno se mantengan elevados bien entrada 2027.” — Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, 2 de noviembre de 2026

El directivo añadió que la subida de tarifas, aunque “material”, no bastará para compensar el incremento completo de la factura. Y dejó un aviso que afecta a todo el sector: “Empieza a calar la idea de que no estamos bien cubiertos”.

La cobertura ya no protege y el pulso laboral tiene fecha

Lo que veo en los números es un problema de calendario. Hasta finales de marzo, Ryanair tiene asegurado el 80% del queroseno a 67 dólares. Después, únicamente el 25% de los doce meses siguientes está cubierto, y a 95 dólares. La mayor parte del consumo del ejercicio que cierra en marzo de 2028 queda, por tanto, expuesta al precio de mercado. Esa es la razón real del ajuste de costes, más que un deterioro de la demanda.

El ahorro que busca la aerolínea tiene tres patas. La primera es la negociación aeroportuaria y el movimiento de rutas entre bases. La segunda, la reducción de tripulantes por vuelo, un ratio que los sindicatos vigilan de cerca. La tercera es la inteligencia artificial: O’Leary sostiene que ya ha elevado la capacidad un 4% y que, con 650 aviones, “las máquinas diseñan mejores horarios que nosotros”.

“Unite no ha sido informada de ninguna propuesta de ese tipo y tenemos un convenio plurianual que cubre el próximo año.” — Oliver Richardson, responsable nacional de Unite, 2 de noviembre de 2026

El sindicato británico subraya que su acuerdo no está vinculado a los resultados de la empresa, mientras la dirección sitúa los vencimientos a partir de marzo. El choque, por tanto, no versa sobre si existe margen para congelar salarios, sino sobre qué contratos quedan alcanzados por la revisión.

🌍 El impacto en España y Europa

Para el viajero español el efecto llega por dos vías: el precio del billete y, de forma indirecta, el coste de la financiación. Ryanair es uno de los principales operadores en los aeropuertos españoles y sus bases condicionan la conectividad de varias regiones.

  • Tarifas: si el alza del queroseno se traslada al billete, el corto radio en España se encarecerá por encima del IPC general, con impacto en turismo emisor y receptor.
  • Euríbor: el queroseno no mueve el índice, pero la inflación energética sí pesa en las decisiones del BCE. Un encarecimiento sostenido retrasaría la relajación monetaria y presionaría al alza el Euríbor a 12 meses.
  • Competencia: Vueling, easyJet e Iberia afrontan la misma factura; la ventaja de Ryanair es escala y flota.
  • Tejido empresarial: los gestores aeroportuarios dependen del volumen de operaciones, no del precio del billete, pero una caída de capacidad penalizaría sus ingresos comerciales.

Los dos hitos que seguiré de cerca: la entrega del primer 737 Max 10 en enero y la apertura de las renegociaciones laborales a partir de marzo.


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