El IBEX 35 encadena dos meses de caídas y cotiza ya lejos del récord de cierre de 20.213,60 puntos que firmó el 11 de agosto. El máximo intradía, 20.356,90, se tocó dos días después y no ha vuelto a verse. La corrección ha bastado para reabrir un debate que el mercado español tenía aparcado desde el verano: si el castigo sufrido por los valores más golpeados abre una oportunidad o si el suelo queda todavía lejos.
22 valores con doble dígito de recorrido y solo tres por encima del 40%
Los números que manejan los analistas fundamentales invitan al optimismo. De los 35 integrantes del selectivo, 22 presentan un potencial alcista de doble dígito a doce meses vista, según la recopilación de precios objetivo de consenso que cita Reuters. En 13 de ellos el recorrido supera el 20% y en 8 pasa del 30%. La barrera del 40% solo la cruzan tres nombres. Ese es, hoy, el mapa de las acciones del Ibex 35 con mayor potencial según el consenso.
El detonante de la corrección no es específicamente español. Las dudas sobre el coste de la deuda y los elevados precios de la energía han golpeado a las principales plazas europeas, y el IBEX ha actuado como caja de resonancia por su mayor peso relativo de renovables, y construcción. El resultado es un índice que pierde terreno mientras una parte relevante de sus componentes acumula tesis de compra intactas.
Solaria, MERLIN y ACS: tres apuestas al centro de datos
La compañía de renovables, almacenamiento y centros de datos es el caso más extremo. El consenso le asigna un precio objetivo de 24,78 euros, lo que supone un potencial del 66,8% sobre la cotización actual. No es un valor cómodo. Acumula una caída superior al 18% en lo que va de año y los inversores bajistas mantienen un 8,45% de su capital en posiciones cortas, según los registros publicados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
La socimi participa del mismo relato desde el ladrillo. Su precio objetivo de consenso se sitúa en 16,87 euros, un 47% por encima de la cotización. La acción ha corregido un 27,8% desde los máximos de junio y en octubre marcó un mínimo anual en 11,13 euros. Para una socimi con rentas contractuales y exposición creciente a centros de datos, esa combinación de descuento y visibilidad de ingresos es la que sostiene la tesis.
El tercer nombre no necesita presentación. La constructora que preside Florentino Pérez cotiza con un potencial del 41,3% hasta la valoración media de 128,72 euros. Arrancó el año con fuerza, marcó máximos en mayo y desde entonces ha cedido casi un 35%. Aun así mantiene una subida del 9,3% en el año y superior al 30% en los últimos doce meses.
Los tres comparten el mismo riesgo y la misma promesa: si el negocio de centros de datos aguanta, el descuento actual se leerá como una oportunidad perdida.
El nudo regulatorio que puede romper la tesis
Conviene no perder de vista qué hay detrás del nexo que une a las tres. El Gobierno prepara una regulación para exigir un uso mayor de energías renovables en las plantas de datos, una norma que, según cómo se redacte, puede encarecer el desarrollo de nueva capacidad o consolidar a los operadores con cartera verde propia. Solaria y MERLIN están en el lado de los que se beneficiarían de la segunda lectura. ACS, como contratista, en el de los que cobran por construir en cualquiera de los dos escenarios. Ninguna es inmune a un endurecimiento de los criterios de conexión a red.
El segundo frente es la propia inteligencia artificial. Las dudas sobre el retorno de las inversiones millonarias en cómputo han enfriado a todo el complejo de centros de datos en las últimas semanas. Es un riesgo real. Si los hiperescaladores frenan el ritmo de contratación de capacidad, los planes de crecimiento de las tres compañías se revisarán a la baja y los precios objetivo caerán con ellos. Nadie descuenta un parón, pero tampoco nadie lo ha descartado.
Hay un detalle que el mercado tiende a ignorar en estos procesos. La corrección del IBEX no ha venido acompañada, hasta donde alcanza la información disponible, de una rebaja equivalente en las estimaciones de beneficio. Cuando el precio cae y el beneficio estimado se mantiene, el múltiplo se comprime. Cuestión de aritmética, no de fe. Mi impresión es que buena parte del recorrido que recoge el consenso depende más de que se despeje la incertidumbre regulatoria que de que las cuentas mejoren en el corto plazo.
La tesis se sostiene o se rompe con dos hitos concretos: la publicación de la norma sobre renovables en centros de datos y las guías que Solaria y MERLIN den para 2027 en sus próximas cuentas. Ahí se sabrá si el descuento del 40% era una oportunidad o el mercado simplemente se adelantó al deterioro.



