Telefónica afronta sus fechas clave de noviembre con la acción prácticamente plana en el balance de octubre, un mes en el que registró caídas de hasta el 6,41% y subidas de hasta el 3,38% en una sola sesión. La compañía que preside Marc Murtra encara tres jornadas señaladas: el 3, el 12 y el 29.
Los analistas de Citi han puesto nombre y apellido al calendario. En su nota previa a las cuentas identifican esas tres fechas como los puntos de inflexión del valor, y cada una llega con su propio ruido de fondo: la filial británica, los resultados del grupo y las elecciones generales.
El 3 de noviembre: Virgin Media O2 bajo la lupa
La primera cita es mañana. Virgin Media O2, participada al 50% junto a Liberty, publica sus resultados del tercer trimestre. Citi lo señala como el primer foco de atención: ‘a nuestro juicio, los inversores prestarán especial atención a los resultados del tercer trimestre de Virgin Media O2’.
La expectación es mayor de lo habitual por dos razones. La primera, la reciente venta masiva de bonos de la filial británica. La segunda, las reservas que la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA) ha expresado sobre la operación entre Netomnia y Nexfibre, con fecha límite del 15 de diciembre para su decisión definitiva.
A eso se suma el ruido laboral. Medios británicos han avanzado que el grupo eliminará miles de puestos de trabajo en una reestructuración profunda. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.
Al ser una participada al 50% y no un negocio consolidado, su impacto llega por la vía del resultado atribuible y de la valoración que el mercado asigna a la participación.
Noviembre no se juega en una sola sesión. Se juega en tres, y la primera pondrá precio a la filial que más preguntas acumula.
El 12 de noviembre: la prueba de las cuentas
La segunda cita es la que más pesa en el plano fundamental. Telefónica presentará sus resultados del tercer trimestre el 12 de noviembre. Citi ha introducido ‘modificaciones leves’ en sus previsiones de ingresos, ebitda y flujo de caja libre, y explica que los ajustes a la baja responden a una mayor prudencia en las hipótesis sobre gastos financieros. El banco estadounidense también ha recortado la valoración que otorga al negocio en Brasil.
En España, su mercado principal, la firma prevé un crecimiento de los ingresos del 2,4%, frente al 2,5% del primer semestre, y del ebitda del 2,6%, frente al 2,1% anterior. El motivo es que la reestructuración de plantilla tiene un impacto más positivo en el segundo semestre que en el primero.
A nivel de grupo, las estimaciones apuntan a un alza de ingresos del 1,7% a tipos de cambio constantes, frente al 0,4% del primer semestre, y del ebitda del 2,4%, frente al 2,3%. Parte de la mejora se explica por la normalización, al cumplirse un año, de los factores que lastraban los resultados mayoristas en Alemania.
Sobre los objetivos anuales, Citi ve potencial al alza en el ebitda y riesgo a la baja en los ingresos dentro de la horquilla del 1,5% al 2,5% fijada para 2026. La compañía puede cumplir por margen aunque la facturación se quede corta.
El 29 de noviembre: las urnas y el 10% de la SEPI
La tercera fecha es política. Los inversores mirarán las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre con el recuerdo fresco de Brasil: los comicios de octubre movieron la acción en la primera vuelta, con subidas, y en en la segunda, con caídas.
El asunto tiene dos derivadas concretas. La primera, la participación del 10% que la SEPI mantiene en el capital, registrada ante la CNMV. Citi se hace eco de las informaciones que sugieren que el Partido Popular podría impulsar su venta si gana los comicios. La segunda es la percepción de que Murtra mantiene una relación estrecha con el PSC, una circunstancia que podría condicionar su continuidad al frente de la compañía.
Tres fechas, tres riesgos distintos
El calendario importa porque cada fecha mide un riesgo diferente. El día 3, la calidad del activo británico; el 12, la capacidad de cumplir lo prometido; el 29, el marco regulatorio y la gobernanza. Tres asuntos que el mercado suele mezclar en una sola cotización.
Mi lectura es que lleva meses pagando el riesgo político por delante del operativo. Brasil lo demostró: dos vueltas electorales generaron más oscilación que cualquier trimestre de cuentas. Ese ruido tiende a corregirse en pocas sesiones, salvo que el 29 de noviembre se materialice una venta del 10% de la SEPI, el escenario con consecuencias reales sobre el capital y el gobierno corporativo. Ahí está el punto.
La contradicción aparece por otro lado. Mientras Citi abre la puerta a subidas del ebitda, JPMorgan ha agravado las presiones sobre el valor en el Ibex. Dos casas de peso mirando el mismo trimestre con sesgos opuestos. Cuando los modelos discrepan así, la acción se mueve por titulares y no por múltiplos.
Queda un hito que aclarará buena parte del cuadro antes de que acabe el año: la decisión definitiva de la CMA, con tope del 15 de diciembre. Si llega con condiciones duras, la lectura del día 3 cambiará de signo y la valoración de la filial británica tendrá que revisarse. Los datos oficiales de la compañía y sus comunicaciones al regulador pueden seguirse a través de la ficha de Telefónica y de los registros públicos de la CNMV. Ahí se verá si noviembre fue un mes de tres fechas o el arranque de un trimestre más complicado.



