BitMine compra Ethereum a un ritmo de miles de monedas por semana y ya casi nadie en el mercado discute su condición de mayor tesorería corporativa de la red. La compañía que preside Tom Lee, cotizada en Nueva York con el ticker BMNR, cerró la última semana con 8.573 ETH adicionales y eleva su posición total a 6.060.506 ether: el 4,9% de todo el suministro en circulación.
Valorados a 2.261 dólares por moneda, el precio que la empresa toma como referencia al cierre del 1 de noviembre, esos ether equivalen a unos 13.700 millones de dólares. El objetivo declarado sigue a tiro y no es un eslogan de presentación: con la cifra actual le faltan alrededor de 125.000 ether para tocar el 5% del supply, es decir, del total de ether en circulación.
BitMine compra y bloquea: el 86% de su ether ya está en staking
La parte interesante no es cuánto compra, sino qué hace con lo comprado. BitMine tiene 5.227.037 ETH en staking, el 86% de su posición depositado en validadores, el mecanismo por el que se bloquean monedas para asegurar la red a cambio de recompensas. A los precios actuales son unos 11.800 millones de dólares trabajando, y la compañía calcula que esa porción le reporta 358 millones de dólares al año.
Si depositara el 14% que mantiene líquido, el ingreso subiría hasta unos 415 millones con el rendimiento actual. Son casi 60 millones anuales de diferencia, y explican por qué el equipo ha ido anunciando tandas de depósitos a medida que la tesorería engordaba. Fuera de Ethereum, la cartera incluye 216 bitcoin, 180 millones en Beast Industries, 82 millones en Eightco Holdings, y 498 millones en efectivo y valores negociables. Sumando todo, unos 14.500 millones de dólares entre cripto y otras inversiones.
El anuncio llega con el ether en torno a 2.284 dólares, apenas un 0,7% arriba en 24 horas. La compañía no detalla su precio medio de compra, así que conviene no leer esos 13.700 millones como plusvalía: es el valor de mercado de una posición construida durante meses, financiada en buena parte con ampliaciones de capital.
Qué significa que una sola empresa acumule el 4,9% del supply
Hay dos lecturas. La primera es de oferta: cada ether que entra en una tesorería y se queda en validación deja de estar disponible en los libros de órdenes, y eso reduce el colchón de monedas que absorbe una oleada de ventas. La segunda es de concentración. Con 5,2 millones de ether depositados, basta con que el total en staking ronde los 35 millones, una cifra que puede seguirse en el panel público de validadores beaconcha.in, para que una única empresa concentre aproximadamente uno de cada siete ether en validación.
Cada ether que duerme en una tesorería es oferta que desaparece del mercado; con 5,2 millones bloqueados, BitMine ya no es un tenedor más.
Conviene aclarar qué implica el famoso 5%. Ethereum no tiene gobierno on-chain: los validadores proponen y certifican bloques, pero no votan los cambios de protocolo como ocurre en otras redes. Acumular el 5% del suministro no da poder de decisión sobre el roadmap y sí un peso económico enorme, visibilidad mediática y una influencia indirecta difícil de medir.
El comunicado también abordó el hackeo de Binance, cifrado por la compañía en 6.300 millones de dólares. Tom Lee sostiene que, pese a la gravedad del incidente, la reacción del mercado ha sido contenida y constructiva, y lo compara con el robo de Bybit de febrero de 2025: entonces el ether cayó un 8% el mismo día y otro 20% en la semana siguiente. Desde que se conoció el caso de Binance, ETH ha retrocedido apenas un 4%.
La tesis de Tom Lee, sus precedentes y las grietas del modelo
La jugada tiene precedente. MicroStrategy convirtió en 2020 a una empresa de software en un vehículo cotizado para acumular bitcoin, y el mercado acabó premiándola con una prima que le permitía emitir deuda y acciones para comprar más. BitMine traslada la plantilla al ether con una diferencia sustancial: aquí la tesorería además produce rendimiento, porque el staking paga por mantener la red activa. No es la única cotizada que acumula ether, pero sí la que lo hace a esta escala.
El hueco que ocupa es real. Los ETFs spot de ether, aprobados en julio de 2024, dan exposición al precio; el rendimiento del staking ha llegado a ese formato después y de forma desigual según el producto y el regulador que lo autoriza. Una tesorería que deposita 5,2 millones de ether ofrece las dos cosas en un solo ticker, y eso explica parte del apetito institucional que ha acompañado cada anuncio.
Las grietas también se ven. BitMine no es un fondo diversificado: su valor sigue al ether y su capacidad de seguir comprando depende de que el mercado pague por encima del valor de sus activos. Si esa prima se comprime, la rueda se frena. Y concentrar el 4,9% del suministro plantea una pregunta que Ethereum no había tenido que responder a esta escala: qué pasa cuando el mayor depositante de la red es una sola empresa con obligaciones trimestrales y una junta a la que rendir cuentas.
Yo lo veo así: el titular de hoy es una cifra de compra, pero el asunto que importa es la frontera del 5%. Cuando la cruce, BitMine dejará de ser una curiosidad de tesorería y se convertirá en un actor al que el ecosistema mirará de reojo. Queda por ver si deposita el 14% que aún mantiene líquido y cuánto tarda en hacerlo. Ese movimiento, más que el próximo anuncio semanal, marcará el tono de los próximos meses.




