El empleo público explica ya uno de cada tres puestos de trabajo creados en España. Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre, publicados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística, sitúan en 204.000 los ocupados más en las Administraciones públicas frente al mismo periodo de 2025. Es un avance del 5,8% interanual, el mayor de toda la serie histórica.
Nunca antes el país había sumado tantos trabajadores públicos en doce meses. El récord anterior estaba en los 183.100 del segundo trimestre de 2021. Detrás del dato hay una mezcla de calendario administrativo y de corrección estadística que conviene mirar con lupa antes de lanzarse a opositar.
España ha ganado 567.600 asalariados en el último año. De ellos, un 36% procede del sector público, el porcentaje más alto de la serie. El resto lo aportó el empleo privado, que mantiene el ritmo pero sin el empuje de otros ejercicios.
Por qué la Administración contrata ahora más que en 2025
El contraste con el año pasado explica buena parte del tirón. Entre julio y septiembre de 2025 la Administración perdió 8.100 ocupados, un episodio anómalo en una década de creación de puestos. Este ejercicio se está compensando aquel bache.
La desagregación por niveles administrativos ofrece la pista más concreta. La Administración General del Estado (AGE) ha ganado 63.800 ocupados en doce meses, hasta 622.000 empleados, un salto del 11,4%. En el mismo periodo de 2025 había retrocedido un 1,3%, con 7.400 ocupados menos.
Desde la sección de servicios públicos de UGT relacionan ese subidón con las tomas de posesión que se han encadenado en la AGE en los últimos meses, fruto de procesos selectivos cerrados tiempo atrás. Las comunidades autónomas, la administración con más plantilla, sumaron 71.400 ocupados (+3,5%) hasta 2,14 millones, después de perder 7.500 el año previo.
Un tercio de los empleos creados en el último año son públicos, pero el empleo público sigue pesando el 19% del total: cambia el ritmo, no el peso.
Dónde están las plazas y qué condiciones ofrecen
Quien lea el dato como una oferta de empleo inmediata debería ajustar expectativas. Esos 204.000 ocupados no son vacantes abiertas: son tomas de posesión de procesos convocados, en buena parte, años atrás.
- Administración General del Estado: 622.000 asalariados. Los cuerpos generales (auxiliar, gestor y técnico) y los especiales se convocan por el BOE.
- Comunidades autónomas: 2,14 millones de asalariados, con sanidad y educación como grandes bolsas de empleo. Las convocatorias salen en los boletines autonómicos.
- Administración local y universidades: completan el mapa con bolsas de interinos que se renuevan cada curso y cada ejercicio presupuestario.

Las condiciones se fijan por la clasificación del puesto (A1, A2, C1, C2) y por las pagas extraordinarias de la Ley de Presupuestos. La plaza es fija al superar el proceso, aunque la entrada habitual llega por interinidad o sustitución. Ese es el punto que más pesa: la estabilidad llega, pero rara vez en el primer destino.
Lo que el dato dice del mercado laboral
El peso del sector público no ha cambiado. Representa el 19% del total asalariado, medio punto más que en 2025 y la misma proporción que en 2024, según subraya Luis Zarapuz, coordinador del Gabinete Económico de CC OO. La proporción solo sube en las crisis: llegó al 20,9% con la pandemia y al 21,7% en la Gran Recesión, el récord de la serie.
La cara menos amable está en los autónomos. El colectivo cae en 104.700 personas en el último año (-3,2%), hasta 3,17 millones, y representa el 13,9% del mercado laboral, el mínimo de la serie frente al 18% de 2013. La patronal CEOE lo lee como una “pérdida de tejido productivo”. Las asociaciones vinculadas a los sindicatos añaden otra explicación: parte del autoempleo de necesidad se ha convertido en empleo asalariado.
La perspectiva larga ordena las cosas. Desde el tercer trimestre de 2019, España ha ganado 508.100 asalariados públicos (+15,7%) y 2,38 millones de privados (+17,5%). El sector privado crece más, pero el público aporta el colchón en los años flojos.
Hay un riesgo evidente para quien planifique su carrera con este dato en la mano. El pico responde a un calendario de tomas de posesión que no se repite cada año, y los procesos selectivos tardan entre uno y dos años desde la convocatoria hasta la firma. Vigilar la oferta de empleo público y las bolsas de interinos resulta más rentable que esperar a que la EPA confirme la tendencia.
📝 Cómo enviar el currículum
En el sector público no se envía un currículum espontáneo: se presenta una instancia dentro de un plazo y con requisitos cerrados. Estos son los pasos que importan.
- Paso 1: Localiza la convocatoria en el BOE o en el boletín autonómico correspondiente y consulta la oferta de empleo público del ejercicio en curso.
- Paso 2: Comprueba los requisitos: nacionalidad, titulación mínima del grupo y edad.
- Paso 3: Accede a la sede electrónica del organismo convocante con certificado digital o Cl@ve.
- Paso 4: Cumplimenta la solicitud, abona la tasa de examen si la convocatoria la exige y adjunta la documentación acreditativa.
- Paso 5: Guarda el justificante de registro. Fuera de plazo no se admite ninguna instancia.
Plazo de inscripción: con carácter general, 20 días hábiles desde la publicación de la convocatoria en el boletín oficial. Requisito mínimo: tener la titulación exigida por el grupo al que se opta y la nacionalidad española o de un Estado miembro de la Unión Europea.
Para el empleo privado, la vía sigue siendo el portal del SEPE y las webs corporativas de cada empresa.




