El Gobierno británico ha autorizado cuatro proyectos de solar en Reino Unido con baterías que suman cerca de 2 GW, entre ellos una planta de 1,12 GW DC llamada a situarse entre las mayores del país.
De Newark a Northampton: los cuatro proyectos que suman casi 2 GW
El Ejecutivo emitió las órdenes de desarrollo —las DCO, por sus siglas en inglés— de dos de los parques el 27 de octubre. Los otros dos llegaron antes, el 9 y el 8 de octubre. Todos han pasado por el proceso de Proyectos de Infraestructura de Importancia Nacional (NSIP), la vía que gestiona la Planning Inspectorate para instalaciones de más de 100 MW en Inglaterra y que, en el caso solar, acumula un 100% de aprobaciones, según los datos publicados por pv magazine.
- Great North Road Solar and Biodiversity Park (Elements Green): 1,12 GW DC al noroeste de Newark on Trent, con conexión para importar y exportar 800 MW y una batería de 440 MW/880 MWh.
- Frodsham Solar (Cubico): unos 150 MW junto a Chester, con acuerdo con SP Energy Networks para inyectar hasta 100 MW en la subestación existente.
- Steeple Renewables Project (RES): 450 MW solares y unos 150 MW de baterías en Nottinghamshire.
- Green Hill Solar Farm (Island Green Power): hasta 500 MW al norte de Northampton, también con almacenamiento.
Una DCO no es un permiso menor: fija condiciones de suelo, conexión y construcción, y es el documento que un promotor necesita para cerrar la financiación. De ahí que cuatro firmas en un solo mes sea una señal de calendario más que de trámite.
La cifra que ordena la lectura es la de Elements Green. 1,12 GW DC es capacidad en corriente continua, medida en los paneles; la conexión a red, en corriente alterna, se queda en 800 MW. La diferencia no es un error de los documentos: es la letra pequeña que separa el titular de la realidad operativa de cualquier planta fotovoltaica.
El resto de los expedientes repite el patrón. Frodsham declara ‘alrededor de 150 MW’ y una conexión de hasta 100 MW con SP Energy Networks. Steeple suma 450 MW solares y 150 MW de baterías en Nottinghamshire. Green Hill se queda en un ‘hasta 500 MW’ que la promotora tendrá que concretar. El detalle más interesante está en Steeple: aprovechará la capacidad de red que libera el desmantelamiento de la central de West Burton, es decir, se enchufa donde antes operaba una gran instalación de generación. No todas las cifras son homogéneas —unas van en continua, otras son aproximadas—, y eso explica que el cómputo global se presente como ‘casi 2 GW’.
Un permiso firmado no es un megavatio conectado: entre la DCO y el primer kilovatio hora median años de red, obra y suministro.
La letra pequeña: baterías, conexión y capacidad real frente a la nominal

Ninguno de los cuatro parques se plantea sin almacenamiento. La co-localización solar BESS —baterías en el mismo punto de conexión que los paneles, un modelo de almacenamiento en baterías— se ha convertido en el estándar que los promotores británicos presentan al regulador. Y no por vocación: es lo que permite rentabilizar una conexión escasa y cara.
En Great North Road la batería aporta 440 MW de potencia y 880 MWh de energía, esto es, dos horas a plena carga. Sirve para desplazar producción solar hacia las horas de mayor precio y para prestar servicios de ajuste al sistema. Traducido a cuenta de resultados: el mismo megavatio de conexión factura más que una planta puramente fotovoltaica.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad solar: 1,12 GW DC en Great North Road, 450 MW en Steeple, hasta 500 MW en Green Hill y unos 150 MW en Frodsham.
- Almacenamiento: 440 MW/880 MWh en Great North Road y unos 150 MW de potencia en Steeple; Green Hill contará con baterías sin cifra pública.
- Conexión a red: 800 MW de importación y exportación en Great North Road y hasta 100 MW en Frodsham.
- Emisiones evitadas: los expedientes no incluyen estimación de CO2 en la información publicada, un dato que el sector debería normalizar.
A ver, el cuello de botella ya no es el permiso. El Reino Unido acumula una cola de conexión que retrasa años la entrada en operación de proyectos ya aprobados, y esa es la variable que decide cuándo los casi 2 GW pasan de papel a electrones. Capacidad autorizada y capacidad operativa son dos cosas distintas; confundirlas es el error más habitual en los balances verdes.
La segunda variable es la cadena de suministro. Cuatro parques de este tamaño exigen módulos, seguidores, inversores y celdas de batería en volumen; el precio de los componentes y los plazos de entrega condicionan tanto como la propia orden de desarrollo.
Por qué el NSIP aprueba el 100% del solar que le llega
El precedente útil es Cleve Hill, el primer parque solar que pasó por el NSIP: 376 MW aprobados en 2020 y entrada en operación comercial en julio de 2025. Cinco años entre la firma y la primera electricidad. Ese es el calendario real de la infraestructura, y explica por qué el 100% de aprobaciones no debe leerse como un filtro laxo, sino como la consecuencia de que solo llegan al NSIP los proyectos con suelo, red y financiación ya encarrilados.
Merece una lectura de política industrial. El Reino Unido ha convertido su planificación en un embudo predecible para el solar de gran escala, mientras la conexión sigue siendo el atasco. La co-localización con baterías es la respuesta económica a ese atasco: si la red es el recurso escaso, se exprime cada megavatio contratado. En España, con las colas de acceso tensionadas y buena parte del territorio en riesgo de saturación, la misma aritmética empuja en la misma dirección.
Lo que conviene retener es la escala del mes: cerca de 2 GW autorizados en cuatro firmas. No es una revolución, pero sí una señal de que el marco administrativo británico ha dejado de ser el freno. El freno está ahora en los cables, en los transformadores y en la capacidad de las fábricas de componentes.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: casi 2 GW de nueva capacidad solar autorizada y 440 MW/880 MWh de almacenamiento solo en el mayor de los proyectos.
- Modelo que cambia: la batería junto a los paneles y la reutilización de la red de centrales que se apagan sustituyen el esquema de planta aislada con conexión nueva.
- Para las próximas generaciones: cada punto de conexión reaprovechado evita infraestructura adicional y multiplica la electricidad limpia que llega a la red sin ocupar más territorio.




