Bitwise dispara el precio de Bitcoin a 1,6 millones de dólares para 2036

La gestora eleva su escenario central desde 1,3 millones y calcula un 34,3% anual compuesto, con un caso bajista de 130.686 dólares. El informe admite que el ciclo de cuatro años se agota y que la regulación sigue siendo el gran riesgo.

Bitwise ha elevado el precio objetivo de bitcoin para 2036 a 1.599.766 dólares, un 23% por encima del escenario base que la gestora manejaba hace un año. La cifra aparece en la actualización del informe de proyecciones a diez años que la firma publica cada ejercicio, el documento con el que fija sus expectativas de rentabilidad para carteras institucionales.

El cálculo implica un crecimiento anual compuesto del 34,3% partiendo de los 83.557 dólares que Bitwise tomó como referencia a cierre del 30 de septiembre de 2026. Y no se queda en una sola cifra: el escenario bajista cae hasta los 130.686 dólares y el alcista se va hasta los 3,67 millones. Entre suelo y techo, la propia casa dibuja un abanico de casi 3,5 millones de dólares.

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De dónde salen los 1,6 millones de dólares

El informe, firmado por Bitwise Asset Management, sostiene la proyección sobre tres patas que se refuerzan entre sí. Ninguna es nueva. Pero las tres han ganado cuerpo en el último año.

  • Demanda institucional. Los inversores institucionales que gestionan unos 147 billones de dólares podrían asignar entre el 1% y el 5% de su cartera a bitcoin, lo que equivaldría a compras de entre 1,5 y 7,4 billones.
  • Oferta fija. La red emite unos 14.000 millones de dólares en monedas nuevas al año, un ritmo que no responde al precio sino al código.
  • Deuda pública. El aumento del endeudamiento de los gobiernos empujaría a los inversores hacia activos que ningún banco central puede imprimir.

La infraestructura para canalizar ese dinero ya está montada, argumenta la firma. Los fondos cotizados al contado de EEUU acumulan alrededor de 108.000 millones de dólares, y bancos y brokers, están construyendo servicios de custodia y negociación. A eso se suma una propuesta de capital de la Reserva Federal orientada a suavizar las reglas de custodia bancaria, que si sale adelante abriría la puerta a instituciones que hoy no pueden tocar el activo.

Conviene poner la cifra en perspectiva. Bitwise no dice que bitcoin vaya a multiplicar por veinte en un año, sino que lo hará a lo largo de una década y con una volatilidad media que la propia firma sitúa en el 27,8% anual. Traducido a la vida real: la proyección solo se sostiene si el inversor tolera caídas del 40% por el camino sin vender. Quien compre mañana esperando una línea recta hacia arriba va a llevarse un disgusto.

Un objetivo a diez años no es una promesa de rentabilidad: es una hipótesis que solo se cumple si el comprador aguanta los sustos intermedios.

El año que puso a prueba la tesis: la caída más suave de la historia

El ejercicio pasado funcionó como test de esfuerzo. Bitcoin pasó de un máximo de 126.080 dólares en octubre de 2025 a un mínimo de 58.717 el 30 de junio de 2026, un desplome del 53,4%. Bitwise lo describe como la corrección más superficial de la historia del activo. Los ciclos anteriores borraron el 77%, el 84% y el 86% del valor.

Hay dos lecturas posibles y el informe no esconde la tensión. Si la caída fue más corta porque la base de inversores es más amplia y más paciente, el ciclo de cuatro años empieza a perder fuerza como reloj del mercado. Si fue solo una pausa, la historia sugiere que todavía falta suelo. VanEck defiende que el bache sigue el patrón de los halvings (la reducción a la mitad de las monedas nuevas que recibe cada minero, cada cuatro años). Fidelity apunta a un posible mínimo en noviembre de 2026, el mes que viene. NYDIG no descarta volver a los 38.000 o 39.000 dólares. Cathie Wood sostiene que el mercado ya casi ha pasado lo peor. Cuatro voces, cuatro suelos distintos.

Volatilidad, oro y los tres riesgos que admite el informe

La segunda pata del modelo es la volatilidad. El responsable de investigación de Grayscale situó la volatilidad a un año en el 43%, frente a una media de diez años del 64%. Son cifras que empiezan a parecerse a las de la bolsa tradicional, aunque el análisis de Charles Schwab recuerda que el activo sigue siendo propenso a desplomes bruscos. Un analista de Deutsche Bank describe la tendencia como señal de madurez del mercado.

El otro dato que Bitwise destaca es la correlación con el oro, que alcanzó un récord de 0,58 en septiembre de 2026. La firma espera que esa relación se profundice y refuerce la tesis de bitcoin como reserva de valor. El dato no es menor. Eso sí, el vínculo corta en las dos direcciones: si el oro se debilita, bitcoin puede perder el apoyo del mismo tipo de inversor que se lo dio.

También hay un capítulo para lo que puede salir mal, y ahí se agradece la honestidad. El historial del activo es corto: el software se desarrolló en 2008 y 2009, la negociación en plataformas públicas arrancó en 2010, el primer producto institucional llegó en 2014 y los fondos cotizados al contado, en 2024. Cualquier modelo construido sobre esa base arrastra una incertidumbre que la propia gestora reconoce por escrito.

Los otros dos riesgos son regulatorios y tecnológicos. El fracaso de la Clarity Act en el Congreso de EEUU, que el informe atribuye a las dudas demócratas sobre las cláusulas éticas, demuestra que el avance normativo puede atascarse. Y la computación cuántica, junto con los avances matemáticos acelerados por la inteligencia artificial, podría comprometer la criptografía que protege las carteras; la red necesitará una actualización mayor en algún momento y quien no mueva sus fondos a direcciones nuevas quedará expuesto. Los desarrolladores de el proyecto bitcoin han avanzado en el último año, pero los asuntos de fondo siguen abiertos.

Con bitcoin rondando los 80.500 dólares, el objetivo de 1,6 millones equivale a multiplicar por veinte la inversión en diez años. Nadie debería tomar esa cifra como un plan. Lo relevante del informe es otra cosa: describe un sector donde la demanda institucional ya está canalizada, la oferta es rígida por diseño y el debate se ha desplazado de si bitcoin va a existir a cuánto vale dentro de una cartera. La propuesta de la Reserva Federal y la próxima intentona legislativa en Washington son las dos citas que decidirán si el escenario base se queda corto o se queda grande.


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