Navarra registra 249 casos de patologías asociadas al calor, un 96% más que en 2025

Entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre se notificaron en Navarra 249 casos de patologías asociadas al calor, un 96% más que en el mismo periodo de 2025. El informe del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN/NOPLOI) relaciona el aumento con las temperaturas muy elevadas y la prolongación de los episodios de calor intenso durante el verano.

La evaluación del Plan de prevención de los efectos en salud del exceso de temperaturas y de la contaminación del aire en Navarra 2026 registra 25 alertas por riesgo medio o alto. Esos niveles de riesgo abarcaron el 35% de los días en la Vertiente Cantábrica, el 30% en el Pirineo y el 19% tanto en la zona Centro como en la Ribera.

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Casos, ingresos y fallecimientos

El informe señala que a finales de junio se encadenaron periodos prolongados de alerta roja sanitaria: ocho días consecutivos en la Vertiente Cantábrica, siete en el Pirineo y cuatro en las zonas Centro y Ribera. De los 249 casos, 147 correspondieron a hombres y 102 a mujeres; 21 personas ingresaron en el hospital, con una estancia media de seis días, y cinco fallecieron por golpe de calor. La mediana de defunciones por esta causa en los últimos ocho años es de dos.

La cifra de hospitalizaciones fue similar a la de 2022, un año con temperaturas semejantes, aunque se registraron menos fallecimientos. La edad media de las personas afectadas fue de 49 años. El grupo de 36 a 64 años representó el 40,2% de los casos; el de mayores de 65, el 26,10%; el de 19 a 35 años, el 24,5%; y el de menores de 18, el 9,2%.

Actividad laboral y exposición

El 36% de los casos se produjo durante la jornada laboral; el 29%, mientras se realizaban actividades recreativas, como pasear o tomar el sol; el 13%, en viviendas con temperaturas elevadas; y el 10%, durante ejercicio físico intenso al aire libre. Frente a 2025, la proporción de casos en viviendas con problemas de climatización pasó del 7,1% al 13%, y la asociada a actividades recreativas, del 23% al 29%. Los casos durante ejercicio intenso al aire libre bajaron del 21% al 10%.

En el ámbito laboral se notificaron 90 casos: 57 en hombres y 33 en mujeres. Hubo 52 en espacios interiores, 35 en trabajos al aire libre y tres durante la conducción de vehículos. Los casos en interiores afectaron a personal de limpieza y de producción de industrias del metal, agroalimentarias, automoción, fundiciones e inyección de plástico y caucho, entre otras; también se registraron en servicios sanitarios, tiendas, oficinas y centros educativos. Al aire libre hubo casos en trabajos forestales, extinción de incendios, descarga de camiones, construcción y limpieza viaria.

Los primeros episodios concentraron más casos

Entre el 20 y el 30 de mayo se notificó el 14,3% de los casos del verano, aunque las temperaturas máximas, de 34 °C, no superaron el nivel de alerta. El informe señala que al comienzo de la temporada las personas están menos adaptadas al calor.

Durante el episodio de finales de junio se registró el 45% de los casos y el 67% de los ingresos. Las temperaturas alcanzaron los 40 °C en la Ribera, la zona Centro y la Vertiente Cantábrica, y los 38 °C en el Pirineo. A comienzos de julio, en el tercer episodio, se concentraron el 23% de los casos y el 19% de los ingresos.

Contaminación y prevención

Según las previsiones de contaminación comunicadas por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, durante la activación del plan se alcanzaron en tres ocasiones los umbrales y criterios de información para el ozono, en coincidencia con alertas por altas temperaturas. Se emitieron tres avisos a entidades locales, instituciones y agentes sanitarios y sociales. También hubo superaciones de PM10 y PM2,5, aunque no se alcanzaron los criterios establecidos para activar el nivel de información.

El ISPLN relanzó la campaña Cabeza fría contra el calor / Burua hotz beroaren aurka y respondió consultas sobre las altas temperaturas en ámbitos como el laboral y el educativo. Además, junto con entidades locales, identificó eventos deportivos o culturales que podían entrañar riesgos y envió información individualizada a los ayuntamientos correspondientes.

El instituto considera necesario seguir desarrollando la vigilancia y la información a la población sobre las medidas individuales y colectivas frente al calor, también en el trabajo. Asimismo, destaca la importancia de preparar durante todo el año las actuaciones para la temporada de calor, entre ellas la aclimatación, los protocolos, la información y las ayudas. El informe plantea reforzar la prevención, prestar especial atención a las personas y colectivos de mayor riesgo, adaptar los entornos y promover medidas para mejorar la calidad del aire.


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