Openbank sube al 3,25% TAE su cuenta remunerada y declara la guerra del ahorro a los neobancos

El movimiento sitúa a la entidad digital de Santander como líder de rentabilidad en cuentas remuneradas y presiona a los neobancos. La subida llega en plena batalla del sector por captar depósitos minoristas.

Openbank sube al 3,25% TAE la remuneración de su cuenta remunerada y del depósito a seis meses. La filial digital del Grupo Santander se pone al frente del ahorro español y aprieta a los neobancos, que llevan meses compitiendo con tipos agresivos.

La cifra importa. El 3,25% TAE sitúa a Openbank en cabeza de las cuentas remuneradas del mercado español, un terreno donde hasta ahora los neobancos dictaban el ritmo. La entidad ha igualado su cuenta remunerada y su depósito a seis meses, según recogen Expansión, Cinco Días y El Mundo, dos productos que hasta hace poco competían entre sí dentro de la misma casa.

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Una cuenta remunerada que iguala a su depósito a seis meses

La decisión elimina la brecha que separaba a los dos productos estrella de la entidad. Cuenta remunerada y depósito a seis meses comparten ya el mismo tipo, lo que simplifica la oferta para el cliente y evita el clásico malentendido del ahorrador que contrata un plazo fijo creyendo que gana más que en la cuenta. Puedes consultar las condiciones en la web oficial de Openbank.

El movimiento responde a una lógica que conozco bien: en un mercado donde el cliente cambia de banco con dos clics, retener saldo pesa más que atarlo a un vencimiento. Las entidades digitales prefieren el saldo vivo en una cuenta flexible antes que un pasivo con fecha de caducidad, y eso ayuda a entender por qué Openbank ha decidido igualar ambos productos.

El 3,25% TAE no llega en un vacío. Es una respuesta directa a la ofensiva de los neobancos, que llevan más de un año usando la rentabilidad de sus cuentas como gancho comercial para captar clientes jóvenes y nómadas digitales. La diferencia es que Openbank juega con el respaldo del balance de Santander y con la etiqueta de banco supervisado en Europa.

La guerra del ahorro ya no se libra con sucursales, sino con un número en una pantalla que el cliente compara en treinta segundos.

La guerra del ahorro contra los neobancos

Los neobancos han construido su propuesta sobre dos promesas: cero comisiones y una rentabilidad por encima de la banca tradicional. La subida golpea justo en ese segundo pilar. Cuando un banco con licencia europea paga lo mismo o más que una fintech sin oficinas, el argumento del neobanco se debilita.

La presión no es solo de imagen. Cada décima de rentabilidad que se iguala obliga a los competidores a decidir entre ajustar su margen o perder depósitos. Los grandes bancos tradicionales tienen margen para aguantar el pulso. Otras entidades, con estructuras de costes más ligeras pero balances mucho menores, no lo tienen tan fácil.

No es la primera vez que Openbank tensa esta cuerda. La entidad ha usado históricamente su estructura sin sucursales para ofrecer precios competitivos, y esa ventaja de costes le permite jugar en la misma liga que los neobancos sin renunciar al paraguas de un grupo cotizado. Es la baza que Santander pone sobre la mesa.

3,25% TAE

Openbank ha elegido el momento con intención. El ahorrador español vuelve a mirar la rentabilidad real, la que mide lo que gana el dinero por encima de la inflación, y las entidades se mueven para no quedarse fuera de esa foto. La cuenta remunerada deja de ser un producto de captación y se convierte en un escaparate comercial.

Qué significa esta subida para el ahorrador español

Conviene separar el ruido de la señal. Una subida hasta el 3,25% TAE es una buena noticia para quien tiene dinero parado en una cuenta sin remunerar, pero no convierte a Openbank en la panacea. Estos productos suelen tener condiciones: límites de saldo remunerado, promociones temporales y letra pequeña sobre el saldo máximo que genera intereses. Merece la pena leerla antes de trasladar los ahorros de un banco a otro.

Lo relevante es el precedente que abre. Cuando uno de los grandes mueve ficha al alza, los demás tienen dos opciones: seguir o quedarse atrás. La historia del ahorro español muestra que estas competiciones duran lo que tarda el ciclo en girar, y el ciclo, tarde o temprano, gira.

Hay un riesgo que conviene no ignorar. Si las entidades compiten por depositar con tipos que no acompañan al resto del ciclo, el margen financiero sufre. Y cuando el margen sufre, la primera partida que se recorta suele ser la retribución del ahorrador. La letra pequeña de estas campañas rara vez promete que el tipo se mantenga más allá de unos meses.

Mi impresión es que el 3,25% marcará el techo de esta ronda. No porque no haya margen para subir más, sino porque las entidades calculan cada décima con lupa y prefieren liderar con una cifra sostenible antes que disparar y verse obligadas a recortar en tres meses. La prueba llegará en la próxima temporada de resultados, cuando se vea cuánto aguantan los neobancos la presión sobre su margen financiero.


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