Red eléctrica bloquea 300.000 viviendas y desperdicia luz para 7 millones de hogares

La saturación de la red bloquea promociones con suelo, licencia y comprador, mientras el recorte inversor de Red Eléctrica retrasa la solución al menos hasta 2029. Las eléctricas cifran en 23.600 GWh anuales la energía renovable que se tira a la basura.

La red eléctrica española se ha convertido en un tapón tan serio como la propia regulación del suelo. Los números que maneja el sector son incómodos: más de 2 GW denegados al promotor inmobiliario en 2025, el equivalente a un mínimo de 300.000 viviendas modernas que no llegaron a construirse por no tener garantizado el suministro.

La estimación procede de Aelec, la patronal de las grandes eléctricas, y describe un cuello de botella que apenas aparece en el debate público sobre vivienda. A la maraña normativa que el Banco de España lleva trimestres señalando —con dos decretos de vivienda contradictorios sobre la mesa— se ha sumado un límite físico: la capacidad de conexión eléctrica. Sin punto de enganche no hay grúa, ni licencia, ni promoción que salga adelante.

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Dos gigavatios que no llegaron y 75.000 viviendas frenadas

El mapa del bloqueo es desigual. Según los cálculos de BBVA Research, solo en la Comunidad de Madrid y en la Comunidad Valenciana la falta de capacidad de acceso afecta a 75.000 viviendas nuevas potenciales, aproximadamente la mitad de las que ambos territorios consideran urgentes. Son los dos mercados donde la tensión de precios aprieta más y donde cada promoción retrasada empuja un peldaño la escalera de precios.

El supervisor también ha puesto el foco en el otro lado del cable. La CNMC ha señalado a Red Eléctrica, la filial de Redeia que preside Beatriz Corredor, por invertir menos incluso de lo que tenía autorizado, un techo ya insuficiente antes del auge de las solicitudes de conexión. La paradoja cuesta de sostener: se deniega acceso a la red por saturación mientras el operador deja sobre la mesa parte del presupuesto que tenía aprobado para ampliarla.

En paralelo, el freno constructor se consolida. BBVA Research proyecta 153.000 viviendas iniciadas en 2026 y 170.000 en 2027, frente a las 139.000 de 2025. El ritmo mejora, pero sigue corto: en esos dos ejercicios se crearán 223.000 y 217.000 hogares respectivamente, de modo que el déficit habitacional continuará aumentando. El Banco de España sitúa ya la carencia acumulada cerca de un millón de unidades.

La saturación de la red se ha convertido en el peor enemigo de la política de vivienda: se deniega conexión a promotores que tienen suelo, licencia y comprador.

Qué significa para Redeia, las constructoras y las utilities del IBEX 35

conexiones eléctricas

Para el inversor español, el asunto tiene lectura directa en el IBEX 35. Redeia es la primera interesada en que el plan inversor se acelere: cada gigavatio adicional de capacidad autorizada se traduce en base de activos regulados y, por tanto, en beneficio recurrente durante décadas. El riesgo es el contrario: que la ejecución llegue tarde y que el mercado acabe descontando un crecimiento del negocio regulado más lento de lo previsto.

Comprimir la inversión en red sale más caro: cada gigavatio no conectado es una vivienda que no se construye y una hora de sol que se pierde.

En el lado de la demanda, las constructoras cotizadas —ACS, Ferrovial, Acciona y Sacyr— y los promotores del Mercado Continuo —Neinor Homes, Aedas Homes y Metrovacesa— arrastran un embudo comercial que no depende solo de su balance. Pueden tener suelo, financiación y comprador, y aun así quedarse sin fecha de entrega. Las utilities conviven, además, con dos señales opuestas: más demanda potencial por la electrificación de la vivienda nueva y más presión regulatoria sobre el retorno de la actividad de red. La mayoría de los analistas que cubren el sector constructor considera que ese desfase se trasladará a los ritmos de preventa del próximo ejercicio si la cola de acceso no se despeja.

El plan de 35.000 millones llega con el grueso al final del periodo

El Gobierno reaccionó a finales de julio con un Real Decreto para desbloquear la inversión en redes. La norma añade 17.900 millones de euros a los 17.100 ya previstos y eleva el total hasta 35.000 millones en 2030. El Ministerio para la Transición Ecológica, que dirige Sara Aagesen, justificó el salto en que los límites vigentes se habían mostrado insuficientes para atender el volumen de solicitudes de acceso. Las eléctricas aplaudieron la medida.

Ahora bien, el calendario invita a la cautela. El propio diseño del decreto concentra los desembolsos más abultados en el tramo final del periodo, con 2027 y 2028 como ejercicios de transición. Las promociones que hoy no obtienen punto de conexión difícilmente lo tendrán antes de 2029. A mi juicio, ahí está el punto que el consenso inversor todavía no ha interiorizado: no estamos ante un problema de dinero, sino de secuencia temporal.

El desperdicio energético es la otra cara de la misma moneda. En lo que va de año se han vertido 7.100 GWh de fotovoltaica y 6.500 GWh de eólica, según los datos de los socios de Aelec. Anualizado, el derroche se estima en un récord de 23.600 GWh, equivalente al consumo de 6,7 millones de clientes domésticos y al 9% de la demanda total del país. Es luz barata que se tira a la basura mientras 300.000 viviendas esperan un contador.

Hay un riesgo que conviene no pasar por alto. Si el operador mantiene el modo reforzado de operación —con gas y nuclear como respaldo por el temor a un nuevo apagón— y las redes se amplían con lentitud, el vertido de renovables seguirá creciendo justo cuando la potencia instalada sigue sumando. El coste se reparte entre la factura del consumidor y el múltiplo que el mercado está dispuesto a pagar por las utilities reguladas.

La pregunta que dejo sobre la mesa tiene dos nombres propios: el detalle de la planificación inversora de Red Eléctrica para el tramo 2027-2030 y la revisión del marco retributivo de la actividad de distribución que la CNMC tiene en marcha. Si el grueso de los 35.000 millones se concentra al final del periodo, como apunta el calendario aprobado, el tapón seguirá costando viviendas y gigavatios.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El mercado no ha tenido ocasión de reaccionar: la Bolsa permanece cerrada este fin de semana, de modo que el impacto se trasladará a la apertura del lunes. Sobre la mesa queda un plan inversor que eleva el total en redes hasta 35.000 millones de euros en 2030, con 17.900 millones adicionales.

Clave técnica: El catalizador de Redeia es de calendario, no de volumen: buena parte de los 17.900 millones adicionales se ejecutará a partir de 2029. Sin un adelanto del ritmo inversor en 2027 y 2028, la base de activos regulados tardará en reflejar el nuevo marco retributivo.

Apunte macro: El déficit habitacional que calcula el Banco de España se acerca ya al millón de viviendas. BBVA Research proyecta 153.000 iniciadas en 2026 frente a 223.000 hogares creados, una brecha que no se cierra ni con la red despejada.


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