La plantilla de Airbus en España aprueba el preacuerdo con el 76,76% de los votos y desbloquea el conflicto laboral

El 20,26% de los 13.560 votantes rechazó el texto y un 2,98% se abstuvo en una consulta celebrada el miércoles y el jueves. El acuerdo incluye una recuperación del poder adquisitivo del 7,95% repartida hasta 2029.

La plantilla de Airbus en España ha aprobado la última propuesta de la compañía con el 76,76% de los votos, un respaldo que desbloquea el conflicto laboral abierto desde julio y aleja el regreso de la huelga indefinida en las plantas del país.

La consulta se celebró este miércoles y jueves, combinando el voto presencial y el telemático, y sumó 13.560 votantes entre los centros de Getafe, Albacete, Illescas (Toledo), Sevilla —San Pablo y Tablada— y Cádiz. El 20,26% de los sufragios se inclinó por el no y un 2,98% optó por la abstención, según las fuentes sindicales consultadas.

Publicidad

El respaldo es amplio, pero no unánime. Getafe y la sevillana San Pablo concentraron los márgenes más estrechos de todo el escrutinio, lo que deja a la representación social cierto margen para seguir presionando en la aplicación del texto durante los próximos cuatro años.

El escrutinio planta por planta: dónde apretó el no

El desglose dibuja un patrón reconocible. Los centros con mayor volumen de plantilla respaldaron la propuesta con márgenes más ajustados que las factorías de menor tamaño, mientras que Cádiz y Albacete votaron de forma abrumadora a favor.

PlantaVotos a favorVotos en contra
Getafe1.8471.427
Illescas (Toledo)360129
Sevilla (San Pablo)488398
Sevilla (Tablada)377120
Cádiz33114
Albacete454

Getafe sumó 1.847 votos favorables frente a 1.427 contrarios, el margen más justo de la consulta. En Illescas, 360 trabajadores apoyaron el texto y 129 lo rechazaron. Albacete fue el centro más compacto, con 45 síes y apenas cuatro noes.

En Andalucía, San Pablo registró 488 votos a favor y 398 en contra, mientras Tablada se decantó por el sí con 377 frente a 120. El conjunto de las plantas andaluzas respaldaron la propuesta con holgura, y Cádiz cerró con 331 apoyos y solo 14 rechazos.

El 76,76% cierra la huelga, pero no la negociación: el acuerdo se despliega durante cuatro años y mantiene vivos el frente judicial y el futuro industrial de Cádiz.

La votación rompe la secuencia de dos consultas previas en las que la plantilla rechazó tanto una oferta anterior como la pausa de la huelga indefinida. Las conversaciones con la representación social arrancaron en noviembre de 2025 y acumularon 22 reuniones antes de que estallara el conflicto, el pasado 1 de julio, y de que la huelga indefinida se declarara a finales de agosto. Ahora permanece parada.

Qué incluye la propuesta que ha desbloqueado el conflicto

El texto pivota sobre la cláusula de revisión salarial. Airbus se compromete al pago del IPC real y a una recuperación del poder adquisitivo del 7,95% repartida proporcionalmente en cuatro ejercicios, hasta 2029. A las subidas anuales, todas ligadas al índice, se les aplicará un alza del 2%, salvo en el último ejercicio, cuando el extra será del 1,95%.

  • Un 0,5% adicional para revisiones salariales individuales y otro 0,5% reservado a promociones profesionales internas.
  • Un pago único de 2.000 euros brutos no consolidables para compensar el conocido como ‘Efecto Abril’.
  • Mantenimiento íntegro del acuerdo de trabajo a distancia: 40% de teletrabajo y respeto a los acuerdos individuales, también para las nuevas incorporaciones.
  • Dos semanas de vacaciones obligatorias —en lugar de tres— y dos flexibles —en lugar de una—, con la programación pactada entre el trabajador y su supervisor.
  • Flexibilidad voluntaria de entrada y salida en los puestos que técnicamente lo permitan, excluyendo al personal ligado directamente a las cadenas de producción.
Airbus España acuerdo

El capítulo más sensible se cierra con la retirada del recurso ante el Tribunal Supremo sobre el concepto Bradford. Airbus suprime la retirada del complemento, devolverá los importes detraídos a lo largo de este mes de octubre y constituirá un grupo de trabajo conjunto con los sindicatos para negociar un nuevo sistema de control del absentismo.

En el Proyecto Bromo, el fabricante garantiza las condiciones previstas en el convenio colectivo desde el primer día y hasta que se negocie uno nuevo en la entidad resultante, con mantenimiento de la antigüedad sin periodo de prueba y acceso al empleo interno. En Cádiz, además, se creará un comité específico antes del 1 de noviembre de 2026 para estudiar los acuerdos operativos y planificar la carga de trabajo y la inversión futura en la provincia.

El coste real del acuerdo y el frente judicial que sigue abierto

La arquitectura del pacto responde a una lógica que el fabricante ya había ensayado en otras negociaciones del grupo: concentrar el esfuerzo en la cláusula de revisión y aparcar el impacto estructural. El pago único de 2.000 euros, no consolidable, engorda la nómina del mes pero no eleva la base salarial sobre la que se calculan las cotizaciones y los incrementos futuros. La recuperación del 7,95%, en cambio, sí queda incorporada al sueldo, aunque repartida en cuatro ejercicios hasta 2029.

La indexación plena al IPC era el nudo del conflicto. En el resto de la industria aeronáutica y de defensa europea, los convenios han tendido a fijar subidas garantizadas con cláusulas de revisión limitadas, y el desenlace español devuelve al fabricante a una senda de actualización salarial vinculada al índice oficial. Para una compañía con la carga de trabajo repartida entre programas civiles y de defensa, la previsibilidad del coste laboral pesa tanto como el importe.

El frente judicial sigue vivo. CGT mantiene una demanda por vulneración del derecho fundamental de huelga y mala fe negocial durante las conversaciones, cuyo juicio está previsto para el próximo 4 de noviembre. La retirada del recurso sobre Bradford resta tensión al contencioso, pero no extingue el procedimiento.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La audiencia del 4 de noviembre por la demanda de CGT y la constitución del comité específico de Cádiz antes del 1 de noviembre, que debe definir la carga de trabajo futura.
  • Reacción del valor: Con la huelga ya parada desde finales de agosto, el mercado venía descontando un acuerdo; el 76,76% de respaldo elimina el riesgo de nuevas paradas en plantas clave.
  • Precedente sectorial: El conflicto reproduce el patrón de las negociaciones aeronáuticas europeas, donde la indexación al IPC y el control del absentismo han sido los puntos de mayor fricción.

Publicidad