Cómo organizar las cenas de la semana por menos de 15 euros comprando estos 5 básicos de Hacendado

4
La sesión de domingo: 45 minutos para cocer, trocear y repartir en táperes toda la semana

Delicioso estofado de pollo casero con patatas y hierbas en un recipiente de plástico.

El verdadero motor de una semana de cenas baratas no está en la nevera del martes, sino en los 45 minutos del domingo. La clave es no cocinar cinco platos completos y distintos, sino preparar componentes que después se combinan: una base de cereal o legumbre, una proteína y una bandeja de verdura. La sesión funciona porque casi todo ocurre en paralelo: mientras una olla hierve, se trocean los vegetales; mientras estos se asan al horno, se van montando las raciones. Ese solapamiento es lo que permite sacar material para tres o cuatro cenas de una sola vez sin pasar la tarde en la cocina. El temporizador ayuda más de lo que parece: sabiendo que hay un final marcado, se decide antes y se evita ampliar la tarea hasta el agotamiento.

Repartir en táperes es lo que convierte el esfuerzo en comodidad diaria. Conviene dejar que todo se enfríe destapado antes de cerrar los recipientes, porque el vapor atrapado reblandece las texturas y favorece que la comida se estropee; después, etiquetar y guardar. Las legumbres y verduras cocidas aguantan en frío en torno a tres o cuatro días, de modo que lo que se vaya a comer más tarde conviene congelarlo. Aquí es donde entran los básicos de Hacendado, que ahorran la parte más lenta: un tarro de garbanzos cocidos de 295 gramos ronda los 0,75 euros y el pedrosillano de 570 gramos se queda cerca de los 0,90, lo que evita la hora y media de olla. Como cada táper sale con la base neutra, la proteína se puede aliñar de forma distinta cada noche —pimentón el lunes, tomate el miércoles— y la misma sesión rinde platos que no parecen repetidos.


Publicidad