EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El precio de la vivienda en Almería capital alcanza los 1.807 euros por metro cuadrado en agosto de 2026, un 11,3% más que hace un año.
- ¿Quién está detrás? Idealista, que publica el dato en su informe mensual de precios de venta, con series desglosadas por barrio.
- ¿Qué impacto tiene? La capital sigue muy por debajo de la media nacional, pero los barrios del litoral disparan sus precios y firman récords históricos.
El precio de la vivienda en Almería sube un 11,3% interanual y alcanza los 1.807 euros por metro cuadrado en agosto, el mayor ritmo de su mercado local. Idealista, que publica el dato en su informe mensual de precios, confirma la aceleración de un mercado costero que llevaba meses conteniendo el alza.
La subida mensual fue del 0,8% y el acumulado de los últimos tres meses llega al 2,6%. Nada de vértigo en el corto plazo. Pero la capital almeriense lleva doce meses creciendo a doble dígito y ya son varios los barrios que registran máximos históricos, una situación que no se veía desde el tramo final del boom inmobiliario.
Qué barrios de Almería tiran del precio y cuáles se quedan atrás
Las zonas más caras se concentran en el litoral y en el arco de expansión hacia el oeste. Vega de Acá, Nueva Almería y Cortijo Grande lideran la tabla con 2.641 euros por metro cuadrado, un 8,1% más que hace un año y nuevo máximo de la zona. Le sigue Retamar, que se dispara un 27,4% hasta los 2.443 euros, la mayor subida interanual de todo el municipio. El Toyo,, con 2.412 euros (+12,2%), Ciudad Jardín-Tagarete, con 2.335 euros (+26,9%), y Zapillo, con 2.297 euros (+10,6%), completan el grupo de barrios por encima de los 2.000 euros.
En el extremo opuesto, La Chanca-Pescadería mantiene el precio más bajo: 604 euros por metro cuadrado, aunque sube un 15,9% en un año. La brecha es notable. Entre el barrio más caro y el más barato hay 2.037 euros de diferencia por metro cuadrado, una distancia que resume la fractura interna del mercado almeriense. Por debajo de los 1.200 euros se sitúan también Esperanza-Quemadero (1.091 euros, +26,6%), El Alquián-San Miguel (1.102 euros, -10,5%), Piedras Redondas (1.031 euros, +14,7%) y La Cañada-Costacabana-Loma Cabrera (1.182 euros, -0,1%).
Almería sigue siendo un 38% más barata que la media nacional
El conjunto de España cerró agosto con un precio medio de 2.924 euros por metro cuadrado, tras una variación mensual del -0,3% y un crecimiento interanual del 12,5%. Almería, con 1.807 euros, se queda un 38% por debajo. Ese diferencial es la razón principal por la que la provincia sigue atrayendo compradores de segunda residencia y ahorradores que buscan precios de entrada muy inferiores a los de Málaga o Baleares.
El informe deja además varios récords históricos. Altamira-Oliveros-Barrio Alto alcanza los 2.055 euros por metro cuadrado tras subir un 17,6% en un año. Ciudad Jardín-Tagarete y Vega de Acá renuevan también sus máximos. Solo dos zonas de la ciudad registran caídas: El Alquián-San Miguel, que cede un 10,5%, y La Cañada-Costacabana-Loma Cabrera, prácticamente plana con un -0,1%.
En Almería conviven dos mercados: el del litoral, que marca récords, y el de los barrios históricos, donde todavía se compra por debajo de los 1.100 euros el metro.
La Ficha del Inversor
La métrica que resume el momento almeriense es el diferencial con la media nacional. Con 1.807 euros frente a los 2.924 de España, el inversor que busca yield bruto (la rentabilidad anual del alquiler antes de gastos, que se calcula dividiendo la renta anual entre el precio de compra) encuentra en la capital almeriense un punto de entrada que en Málaga o Palma ya resulta inalcanzable. La tendencia a seis meses apunta a una continuidad del alza, sostenida por la demanda de segunda residencia y por un stock de obra nueva limitado; el propio registro mensual, del 0,8%, anticipa un ritmo más suave que el interanual.
El perfil al que interesa esta plaza combina tres figuras : el comprador de vivienda habitual que llega desde provincias con precios más altos, el inversor patrimonial que busca rentas en barrios consolidados como Zapillo o Ciudad Jardín y el comprador internacional de segunda residencia en Retamar o El Toyo. Eso sí, hay un riesgo: la brecha de más de 2.000 euros entre barrios demuestra que este no es un mercado homogéneo. El precedente de la burbuja de 2007 es útil: los barrios periféricos fueron los últimos en subir y los primeros en desplomarse. El próximo informe de Idealista, previsto para octubre, será el termómetro para comprobar si la capital mantiene el doble dígito o se modera.




