Nvidia amplía en 132.000 millones de euros su programa de recompra de acciones

La compañía prevé completar el programa a lo largo de su ejercicio fiscal 2028. La acción subía un 1,8% en la preapertura, hasta 229 dólares por título.

Nvidia elevará en 150.000 millones de dólares (132.000 millones de euros) su recompra de acciones, hasta los 235.000 millones. Es la mayor de su historia y confirma la fortaleza de caja del fabricante de chips.

Qué ha autorizado el consejo de Nvidia

El consejo de administración aprobó la ampliación del programa, que la compañía prevé completar a lo largo del ejercicio fiscal de 2028. El importe total, 235.000 millones de dólares, equivale a 206.000 millones de euros y sitúa la autorización entre las mayores registradas por una compañía cotizada en el Nasdaq.

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La reacción del mercado fue contenida. Las acciones subían un 1,8% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street, hasta 229 dólares por título, una subida moderada si se compara con la magnitud del programa. Los inversores parecen haber descontado ya parte del movimiento.

Jensen Huang, fundador y consejero delegado, vincula la decisión a la transformación del negocio hacia la inteligencia artificial y la computación acelerada. El directivo sostiene que la capacidad de generar efectivo permite financiar la inversión en tecnología y, al mismo tiempo, devolver capital a los accionistas. La recompra no sustituye la inversión en capacidad de producción, que la compañía mantiene como prioridad para atender la demanda de centros de datos.

Cómo se mide frente a sus rivales y a los grandes del Nasdaq

La cifra coloca a Nvidia en el grupo de tecnológicas que han convertido la recompra en su principal vía de retribución al accionista. Apple, Alphabet y Microsoft mantiene programas multimillonarios, aunque ninguno alcanza de forma aislada el tamaño anunciado. En el segmento de semiconductores, AMD e Intel aplican políticas de retorno más modestas, condicionadas por sus ciclos de inversión en fábricas.

El movimiento también toca el mapa accionarial. Los grandes gestores institucionales, con BlackRock, Vanguard y State Street a la cabeza, figuran entre los principales beneficiados por una recompra que reduce los títulos en circulación y eleva el beneficio por acción. Es el efecto mecánico que explica por qué el mercado premia estos anuncios cuando la generación de caja los respalda.

Una recompra de 235.000 millones solo se sostiene con una caja que casi ningún otro fabricante de chips puede replicar.

La cadena de valor de los semiconductores también recibe la señal. Proveedores como TSMC, ASML y Broadcom cotizan en función de las expectativas de inversión de Nvidia en capacidad de fabricación; una recompra de este tamaño no altera esa hoja de ruta, pero confirma que la compañía no necesita destinar toda su caja a crecer en infraestructura.

En la tabla queda el salto del programa: una ampliación de 150.000 millones de dólares y un total autorizado que asciende a 235.000 millones.

ConceptoImporteEquivalente o detalle
Ampliación del programa150.000 millones de dólares132.000 millones de euros
Programa total tras la ampliación235.000 millones de dólares206.000 millones de euros
Horizonte de ejecuciónEjercicio fiscal 2028Mayor recompra de su historia
Reacción del valor en preapertura+1,8%229 dólares por acción

Qué implica la mayor recompra de la historia de Nvidia

No es la primera vez que una tecnológica recurre a la recompra para sostener el precio de su acción. Apple acumula autorizaciones por cientos de miles de millones en la última década, y Alphabet hizo lo propio tras el desplome publicitario de 2022. La diferencia, en el caso de Nvidia, es el momento del ciclo: la compañía anuncia el programa con el valor cerca de máximos y con el mercado discutiendo cuánto puede durar el pico de inversión en centros de datos.

Ahí está el riesgo que el inversor debe ponderar. Una recompra ejecutada cerca de máximos históricos rinde menos por cada dólar invertido que una lanzada tras una corrección. Si el crecimiento de la demanda de chips para inteligencia artificial se enfría, Nvidia podría haber destinado caja a comprar títulos caros. El argumento a favor es la generación de caja libre: mientras se mantenga, el programa es sostenible y reduce el free float de forma progresiva, el mecanismo que define toda recompra de acciones.

El contraste con el resto del sector refuerza esa lectura. Ningún fabricante de semiconductores iguala el ritmo de caja de Nvidia, y eso le concede margen para retribuir al accionista sin comprometer su plan de inversión. La duda no es si puede pagar la recompra, sino si el precio al que la ejecuta estará justificado por los beneficios futuros. El mercado, por ahora, responde con una subida moderada.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El ritmo trimestral de ejecución del programa y la próxima presentación de resultados, donde la compañía detallará cuánto capital destina a recompras frente a inversión.
  • Reacción del valor: La subida del 1,8% en preapertura sugiere que el mercado ya descontaba el anuncio, con margen limitado para sorpresas al alza.
  • Precedente sectorial: Las recompras de Apple y Alphabet muestran que el mercado premia estos programas solo mientras la caja libre sigue creciendo al ritmo previsto.

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